Capítulo 8 Se apaga una luz.

501 54 2
                                        

Habían transcurrido dos días desde la desaparición del cuarto príncipe, la emperatriz estaba furiosa, triste, desesperada, pero aún así por fuera mantenía la calma, tanto el emperador como los más cercanos a él, tenían sus sospechas, pero por más que investigaban y buscaban pistas no había nada, era como si la tierra se lo hubiera tragado, Nell se culpaba por ello, ya que el era el encargado de la seguridad del palacio.

Ariana también se culpaba ya que se suponía que se había quedado con él para jugar y cuidarlo, no entendía como es que prácticamente enfrente de sus narices había sido raptado, porque no había otra explicación. Durante el transcurso de los días, la noticia de su desaparición se hizo pública, junto a esto varios folletos con un retrato de Taisui fue repartido y colocado en todas partes, incluso los reinos cercanos fueron informados de esto, en caso de que fuera visto en alguno de estos.

Mientras tanto Haun mantenía comunicación con la reina de Darhan, reino que ofreció su ayuda también, Benela estaba feliz porque por fin no veía a aquel niño por ahí, desbordaba alegría a leguas, por ello mismo era vigilada 24/7, trato de usar esto para acercarse a Jadier, sin embargo cuando lo intento el tiro le salió por la culata, ya que Jadier tomó a mal su actitud.

Aún así esto no evitaba que ella rebosara de alegría, seguía asistiendo a los eventos sociales, Haun también iba a cada uno de ellos sin importarle lo que pensaran sobre él, ya que la misión principal era obtener información que fuera valiosa, pero no por la búsqueda de Taisui quería decir que dejaban de lado el tema del escaramujo, el cual se estaba esparciendo como veneno en el imperio, habían logrado atrapar a algunos miembros de los Obeliscos paganos, pero ninguno de estos habló, pues por alguna extraña razón, estos aparecieron muertos en los calabozos, por lo que no obtuvieron nada de información útil.

Mientras tanto en un lugar desconocido, cierto hombre estaba cortando con fuerza, notando que no hacía ruido alguno siguió, mientras reía.

-¿De verdad ya no vas a llorar?-dijo con descaro

La puerta fue abierta, dicha mujer de cabello rojizo entro y junto a ella venían dos hombres encapuchados.

Benela-¿Cómo vas con lo acordado?-pregunto

-Míralo tu misma, ya ni tan siquiera llora, ya no llama a Ariana-se acercó a la mujer de cabello rojo

Benela-¡Ni se te ocurra tocarme con tus sucias manos!-dijo con molestia

-No exageres, solo es un poco de sangre-dijo mientras sostenía una espada

Benela-Entonces, ¿si lo enviaras?-pregunto

-Claro que si, de hecho me gustaría ver que cara pondrán cuando vean esto-corto con fuerza

Sostuvo con sus manos aquellas extremidades, mostrándoselas a Madame Verdi.

Benela-¿Ya está muerto?-preguntó curiosa

-No, aún sigue vivo, pero como dije desde el octavo día dejo de llorar y gritar-metió las extremidades en una caja y se la entrego a uno de los hombres encapuchados-Que se haga cargo, veras que con esto harás que Rosecire y la princesa Ariana griten incluso

Benela-Esto será divertido-sonrió maliciosamente-¡Quiero verla sufrir!

La mujer salió de ahí junto a los dos hombres, tomó al menor y lo metió a una caja de metal, la cual cerró con candado.

-Más te vale no llorar o te arrepentirás-sonrió

Salio de ahí, busco no ser visto por nadie y fue de inmediato a su habitación para limpiarse la sangre, tenía extremo cuidado debido a que aún seguían buscando al menor. Ariana se encontraba en el despacho de su padre, tratando los temas que necesitaban ser atendidos, cuando un guardia entró con una caja en manos.

-Su majestad, es urgente que lo vea por favor-dijo agitado ya que había corrido para entregar aquello

Jadier-Tiene el símbolo de los Obeliscos paganos... -dijo con seriedad

El guardia abrió la caja para que vieran el contenido, Ariana que estaba ahí miró con horror lo que había adentro.

Ariana-No puede ser... -se cubrió la boca por lo que veía

Se acercó a su padre abrazándolo, el emperador la abrazo tratando de darle consuelo.

Jadier-Sabía que esos malditos eran los responsables... -dijo molesto-¡Necesito al duque Phantom aquí ahora mismo!

-Si su majestad-dejo la caja en la mesa y salio de ahí rápido

Ariana-¿Porqué Taisui? -dijo entre lágrimas

Jadier-Te juro quien que haya hecho esto, pagará muy caro-dijo con frialdad

Rosecire entro de inmediato, abrió la puerta, ya que le habían dicho que habían obtenido información sobre el cuarto príncipe, noto a Ariana llorando y en la cara de su esposo se notaba el enojo y la furia, se acercó a la mesa, Jadier intento detenerla pero fue demasiado tarde había logrado ver el contenido.

Rosecire se derrumbó en el suelo sosteniendo la caja en sus manos.

Rosecire-Dime que es mentira, estas no son las manos de mi niño, ¿verdad?-de sus ojos salían las lágrimas sin control

Jadier-Mi amor, por favor dame la caja, no sigas viendo-le quito con cuidado la caja

Rosecire-¡¿Porqué mi niño?!, dime porqué... -abrazo a su esposo

Ariana estaba aun lado tratando de evitar llorar, el duque Phantom entró, notando el ambiente tenso que había, el aroma a sangre estaba en el ambiente, miró la caja que estaba aún lado de la emperatriz y el emperador, al mirar lo que había adentro supo el porqué de tal ambiente lleno de tristeza y tensión.

La emperatriz fue sacada de ahí por Raymond y Jade, entendían la situación y por ello trataron de consolar a la emperatriz, Nell sostuvo una de las manos que había en la caja y la olió para tratar de encontrar desde donde venía el rastro, sin embargo no había nada aparte del escandaloso aroma a sangre.

Nell-Lo siento, no pude encontrar, quien haya enviado esto hizo un buen trabajo para que no pueda ser rastreado-Explicó

Jadier-No me importa lo que tengas que hacer, encuentra al maldito que hizo esto-dijo con firmeza-Quien se llevó a mi hijo tiene que pagar

Nell-Entendido su majestad-salio de ahí

Ariana noto que aún lado de la caja había una hoja pequeña pegada, la tomó para leer que decía.

Ariana-Según esta hoja, a partir de ahora... Con el envío de este paquete... Enviaran más paquetes con las partes de Taisui... -dijo eso último con la voz quebrada

Jadier-Son unos desgraciados.... -se sentía impotente ante tal situación

Ariana-Entonces... Esta muerto...

Jadier-Es lo más probable, aun así buscaremos al responsable de esto

Le pidió que se fuera a descansar, que dejara sus labores por ese día, Ariana acepto y se fue, al salir estaba Efrit ahí, el la acompaño hasta su habitación, en donde se derrumbó por completo en los brazos del príncipe.

Y así como aquella hoja decía, a partir de ese día, recibieron más paquetes con partes del cuerpo de Taisui dentro, el emperador en secreto los llevaba hasta un ataúd en donde iba reuniendo cada parte, para mínimo darle un entierro digno. Pero había algo que pasaba en otro lado, mejor dicho en dos lugares diferentes, desde aquel primer paquete Benela escuchaba llantos y risas en su habitación, pero solo ella oía aquello, los vidrios de sus ventanas se cuartiaban cada día más,y algo similar ocurría en la mansión del duque Crytear y quien más sufría las consecuencias era su hermana,el día en que llegó la cabeza de Taisui al palacio ese día las ventanas de la habitación de Benela explotaron, algunos de los vidrios se insertaron en su cuerpo, pero hasta muy tarde acudieron a ayudarla, solo tenía heridas nada grave, por lo que estaría en cama un tiempo, mientras que en la mansión del duque paso algo similar, saliendo lastimado el duque, ya que eso lo tomo por sorpresa, Benela se sentía inquieta porque oía gritos de dolor, no importaba que hiciera no dejaba de oír aquello.

🧸⃟Pᴇϙᴜᴇɴ̃ᴀ ᴊᴏʏᴀ ᴄᴏʟᴏʀɪᴅᴀ💎Donde viven las historias. Descúbrelo ahora