Esa misma noche, la emperatriz se encontraba hablando con el emperador, debido a lo ocurrido en la fiesta del té, hablaron un buen rato respecto al problema que hubo con Madame Verdi, él emperador no podía creer que su amada luna roja, hiciera tales cosas, cabe destacar que siempre Madame Verdi se comportaba de manera diferente frente al emperador, mostrando otra cara, y su lado más oscuro con sus hijos, quienes conocían sus ambiciones.
Jaider—Aún me cuesta creer que haya hecho tal cosa—dijo mientras miraba por la ventana
Rosecire—Créeme que a mi también me sorprendió cariño, pero lo que ahora me preocupa es el pequeño Taisui—dijo con tono de preocupación—Algo me dice que debería de ir a verlo
Jaider—Tengo una duda, ¿ese niño de donde salio?—pregunto
Rosecire—Por lo que nuestra esterilla me dijo, fue un niño que rescataron junto al joven Jade Meldea, aún no puedo entender porque tenían a un niño secuestrado—explicó
Jadier—Mmm... Parecer ser que aquí hay más de lo que se ve—dijo pensativo—¿Quieres que te acompañe a ver al niño?
Rosecire—Si, seria bueno que también lo conozcas, créeme que es un sol—dijo ya un poco más animada
Ambos se dirigieron hasta la habitación del menor, sabía donde quedaba ya que Ariana le había mostrado donde se estaba quedando el pequeño, a sólo unos cuantos pasos de la habitación escucho un llanto, lo cual la preocupo e hizo que caminara más rápido, abrió la puerta de golpe encontrándose con algo que la dejó perpleja.
Rosecire—¿Qué ha pasado aquí?—se acercó de inmediato al menor alejando a Haun
Haun—Su alteza, cuando llegue la habitación ya estaba así, no ha querido hablar conmigo ni decir nada, solo ha estado llorando—explicó a como pudo, se había puesto algo nervioso ante la emperatriz y el emperador
Jadier—Esto es un desastre... —dijo mientras observaba todo lo que estaba destruido y tirado
Rosecire—Cariño dime que ha pasado—abrazo al menor
Taisui—L-la señora de rojo... —dijo entre lágrimas
Rosecire—Puedes decirme las cosas con calma, nadie te hará daño—dijo tratando de tranquilizar al menor
Jadier—Toma, para que seque sus lágrimas—le entregó un pañuelo
Rosecire—Gracias cariño
El menor tomó el pañuelo, trato de dejar de llorar para poder hablar, ya que no entendían bien lo que decía, una vez estuvo más tranquilo habló, Haun sólo estaba ahí como un observador, no decía nada y solo se dedicaba a mirar, pues la princesa le había encargado que cuidara del menor.
Taisui—La señora de rojo vino, tocó la puerta y pensé que era la princesa Ariana, así que abrí la puerta... —dudo en seguir hablando recordando las palabras de aquella mujer
Rosecire—Por favor continúa
Taisui—Empezó a gritar, diciendo que me quería fuera del palacio, que si no me iba, ella haría que me fuera entonces a la fuerza—abrazo a Rosecire
Jadier—Debes de estar mintiendo—dijo con seriedad, dudando de las palabras del menor
Rosecire—¿Y si esta diciendo la verdad?—su expresión se veía tan seria y furiosa, ya que creía capaz de eso y más a Benela
Jadier lo pensó unos segundos antes de decir alguna palabra, para terminar solo soltando un suspiro pesado y mirando al menor con duda. Reviso las cosas que había rotas en el piso, libros, peluches, ropa... Todo estaba destruido no entendía como es que eso estaba así, por ello dudaba de las palabras del niño.
Jadier—¿Cómo es que la habitación quedó así?—dijo con cierta rudeza
Taisui—La mujer de rojo no estaba sola, un hombre con capucha estaba con ella... —guardo silencio y evito la mirada penetrante del emperador
Rosecire—Tranquilo, está noche estarás conmigo—dijo con voz tranquila ya que lo había notado nervioso
Taisui—La princesa me había dado todo esto... —dijo en voz baja—y ella ordenó que todo fuera destruido...
La emperatriz escucho esas palabras, las últimas con cierta tristeza, se levantó y se llevó al menor consigo.
Rosecire—Esta noche dormirá conmigo—dijo con decisión
El emperador suspiro pesadamente, no estaba muy de acuerdo en ello, pero a la vez comprendía a su amada esposa, no era algo que ella dejaría pasar con facilidad, Haun solo pudo ser un observador, en cuanto el emperador también se retiro el salio de la habitación para informarle a la princesa de lo sucedido.
Tocó la puerta antes de entrar, escuchando la voz de la princesa que le permitía pasar, en la habitación estaba Nell junto a la princesa, por el labial en la cara de Nell sabía lo que había pasado, sin embargo no estaba ahí por sus sentimientos hacia la princesa como tal, si no para informar.
Haun—Tengo algo importante que decirle—dijo con seriedad
La puerta fue cerrada, después de unos minutos se escucho como algo caía con fuerza al suelo, la princesa estaba furiosa, en ese momento era capaz de ir y golpear a Benela Verdi, pero Nell y Haun la detuvieron antes de que hiciera algo solo por la emoción del momento. En cuanto se calmo, pensó mejor las cosas, pero algo que no se imaginaba era la intervención de su madre y de su padre de alguna manera.
Nell—Princesa puedo probar que Benela estuvo en la habitación de Taisui—dijo con tranquilidad—Deje unas cuantas medidas de seguridad en la habitación de él, que realmente no creí necesitar nunca, pero esto podría ayudar a arruinar la reputación de Madame Verdi ante el emperador
Ariana—Tienes razón, no lo había pensado bien... Estaba tan enojada, toco a mi preciosa joya—apretó el puño con enojo—Es tan solo un niño, no entiendo en que le puede causar problemas
Haun—Precisamente porque es un niño, no creo que hayamos sido los primeros en pensar en usarlo como un espía, ella también debió de pensarlo en algún momento o tal vez simplemente se dejó llevar por lo ocurrido en la fiesta de té—explicó
Ariana—Pues ella sola, esta empezando a cavar su propia zanja—dijo con cierta frialdad—Benela Verdi pagara por todo lo que ha venido haciendo
Nell—Verá que será así princesa
Haun—Creo que deberíamos de ir viendo, lo que hará respecto a las personas heridas durante la ceremonia—dijo como sugerencia
Ariana—Si, sería lo mejor, ¿y si hacemos lo que Limon sugirió?
Nell—Usar la espada sagrada para curar a los heridos
Ariana—Si, se que use mucha magia aquel día, pero si hubiera una forma de...
Discutieron eso por un rato, hasta que encontraron la solución, sabían a quien le pedirían ayuda.
Al día siguiente con las pruebas otorgadas por Nell, fue que el emperador mandó a traer a la Luna roja, con firmeza la reprendió por sus actos, por más excusas que puso, no pudo evitar el castigo menor que le fue otorgado, no podía salir de sus aposentos por tiempo indefinido, ella estaba tan molesta que durante su camino de vuelta, empujó a una de las sirvientas del palacio.
Benela—¡Todo es por culpa de ese maldito mocoso!—volteo creyendo oír un sonido extraño—¿Qué fue eso?... —el sonido había sido aterrador para ella
Así que camino aún más rápido, pues de la nada caminaba sola por aquellos pasillos, hasta que un cuadro que estaba en las paredes estuvo a punto de golpearla.
Benela—¿Pero que?... —estaba sorprendida
Por poco y aquel cuadro la lastimaba, no era pequeño, de hecho tenía un tamaño algo considerable y más que nada pesado, pero no había nadie ahí para ayudarla, volteo creyendo oír una risita, sin ver a nadie.
Benela—¡M-maldito...!—grito de frustración
Esperaba que si alguien la escuchaba saldría a ayudarla, pero nada, tuvo que levantarse e irse rápido, no entendía que ocurría y aquello ya la había asustado lo suficiente, creía que alguien había intentado matarla y a su cabeza solo venía la imagen de cierta princesa.
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🧸⃟Pᴇϙᴜᴇɴ̃ᴀ ᴊᴏʏᴀ ᴄᴏʟᴏʀɪᴅᴀ💎
Fanfiction🌈⃢La historia continua a partir de lo ocurrido en el día de la ceremonia del sol, y el rescate de la joya azul Jade, un encuentro inesperado cambiará muchas cosas, principalmente la suerte de la princesa, ¿podrá la princesa superar todo y ser emper...
