Kim SeokJin es un joven de veintidós años que sufre esquizofrenia, pero no de las conocidas, más solo ocurre en la noche y puede convertirse en un completo loco si no obtiene lo deseado para calmarlo.
En el camino para descubrir su enfermedad y lo...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
⚠⚠⚠
El agua caliente salía del grifo llenando la tina, mientras el castaño se mantenía sentado sobre el suelo frío con la mirada perdida, NamJoon lo observó unos minutos y sonrió acercándose despacio.
—¿Qué sientes Jin? —preguntó manteniéndose en frente de él.
—No sé quién soy, no se qué soy —respondió moviendo sus pupilas hacia el mayor, haciendo que se diera cuenta que ahora podía ver con claridad.
—Puedo responder tus preguntas, pero me tienes que decir que pasó allá abajo —pidió apoyando ambas manos en sus rodillas.
Los labios del castaño se estiraron provocando una sonrisa grande en su rostro, para después comenzar a reírse como un completo loco, llevaba sus manos a su rostro y no dejaba de reír en frente del moreno, quién lo miraba esperando que dejara su delirio a un lado.
—Kim NamJoon... —musitó tratando de calmar su respiración —Eres un hijo de puta y lo más irónico de todo es que me vuelves loco —continuó mientras miraba el techo.
—Estoy de acuerdo, también me vuelves loco y pienso que puedo convertirte en lo mismo que yo —sonrió de lado agarrando el brazo del joven.
—¿Cómo tú?... No, no... yo soy peor —comentó levantándose con dificultad mientras llegaba a la tina.
NamJoon lo metió adentro mojando su cuerpo, tomó su cabeza y la hundió bajo el agua provocando que se ahogara.
—¡Demuéstralo!
Las manos del castaño daban manotazos salpicando así el agua, trataba de salir a la superficie, pero el mayor no lo dejaba, mientras se mantenía abajo sus ojos se abrieron y pudo ver a la sombra alargada con garras en frente de él, quién se reía de él al ver su desesperación.
—¿Quieres salir? —rió observando el agua que se iba tiñendo de carmesí debido a la misma sangre que llevaba en su cuerpo.
Fue entonces que el joven dejó de pelear y se quedó quieto liberando un par de burbujas, parecía que en verdad se había quedado sin aire, entonces NamJoon metió su otra mano en el agua y tomando su brazo lo ayudó a salir.
—Eres débil —musitó mirando al chico por un momento con tristeza.
Los recerdos de la infancia volvían a su cabeza reprimiendo todo lo que tuvo que vivir, un nudo en su garganta se formaba cada vez que las imagenes aparecían en su mente.
En cuanto tuvo su rostro cerca la idea de despertarlo fue su primera opción, pero antes de poder hacerlo Jin se levantó apenas y le escupió un chorro de agua en su cara.
—¡Q-qué!... ¡Carajo! —gruñó molesto, sin saber lo que acababa de ocurrir.
La risa del joven se hacía eco en el baño mientras esperaba que el pelinergo dijera algo.