Capítulo 10.

34 12 3
                                        

**Contenido sensible**

Anthonella.

Bajé mi cabeza hasta llegar a la mesa y aspirar el polvo blanco por mis fosas nasales.

Comencé a toser, hacía mucho que no lo hacía... desde que conocí a Stein.

Sentí una sensación de paz cuando la sustancia comenzó a hacer efecto.

Jacob fue el que me enseñó a hacer esto. Él fue quien me mostró esto como medio de escape.

Y yo lo necesitaba tanto en aquellos momentos... escapar.

Jacob ha traído tanto cosas buenas como malas a mi vida.

Su amistad, su enfermedad, sus amenazas, las drogas.

Más malas que buenas.

Y ahora...

Si hace unos meses me dirían "Serás la novia de Jacob"... me hubiese reído y diría que no.

Que nunca sería la novia de mi mejor amigo.

Y ahora mírame aquí.

Llenándome de drogas y con ganas de morir.

Pero no puedo morir.

Tengo que cuidar a mamá y evitar que Jacob muera y...

Ya nada queda para mí, en mi propia vida no tengo tiempo para cuidarme a mi.

En mi propia vida no tengo tiempo para disfrutar.

A mí cabeza llega la noche que hice el amor con Stein.

Esa noche viene a mi cabeza... hicimos el amor. Nos amamos de una forma de impresionante.

Tomó mi cuerpo como si fuese el elemento más preciado de su vida.

Y yo estaba feliz... demasiado felíz. Tan feliz que no puedo dejar de enamorarme de él cada día más.

Fue mi primera vez, tal vez no una primera vez tan física... ya que Frederick hizo de las suyas en algún momento.

Y ahora después de lo que pasó con Stein siento que estoy más enamorada.

¿ Pero qué se supone que haga ?.

No puedo dejar que Jacob muera ni que cuente sobre mi papá a nadie.

Estoy entre la espada y la pared.

Mi celular suena pero lo ignoro, posiblemente sea Jacob y no quiero hablar con él ahora mismo.

Mi ventana se abre de golpe en un ruido bastante alto y Stein entra empapado en agua por las lloviznas de primavera y con el celular en la mano.

– Te llamé y no respondiste, entonces me mojé cuando comenzó a llover y no me quedó otro remedio que trepar.

Sus ojos estaba algo perdidos y pude notar que estaba algo ebrio por sus expresiones y sus movimientos.

– Disculpa Stein no pensé...

Se acercó rápidamente y pegó sus labios a los míos. No es un beso rápido o caliente. Es simplemente sus labios sobre los míos.

– Anthonella, estoy ebrio. Así que voy a decirte algunas estupideces que quiero que olvides mañana. ¿ Vale?.

– Vale.

Se separó de mí y se sentó en mi cama.

– Estoy enamorado de tí. Muchísimo. Bueno, no tanto. Okay, si mucho. Desde que te conozco sentí que había algo diferente en tí, y si que lo hay, eres la hija de un mafioso, pero eso no viene al caso. Lo que viene al caso es que estoy enamorado de tí, y eso ya lo dije. ¡ Pero joder es que lo estoy !. ¿ Me das un beso ?.

Stein ✅Donde viven las historias. Descúbrelo ahora