Capítulo 15

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Tom Hiddleston estuvo sentado toda la noche con el celular entre las manos, pensando si dar click o no a la canción que, se suponía, hablaba de él. Prefirió no hacerlo, en la tarde Benedict le dijo que era claro que no estaba superando esa relación y quería demostrarle que sí.

Apagó el celular y se hizo bolita en el sofá, prendió la tele y dejó el canal de las noticias, en donde pusieron la nota del nuevo disco de Taylor, y antes de que dieran más detalles cambió el canal y se dispuso a ver una muy mala película de acción.

Se despertó a las nueve de la mañana, y sintió que no volvería mover el cuello, al menos en un buen rato. Apenas y pudo tomar su celular para ver el mensaje de su amigo, quien le preguntó si iría con ellos al concierto de Irish.

«Nos vemos ahí», escribió muy decidido a salir de casa y conocer gente nueva, aunque Irish no le caía del todo bien.

El resto de la tarde hizo sus quehaceres en automático, como solía hacerlo desde hacía ya mucho tiempo. Preparó su desayuno, luego vio un rato las noticias, salió a comprar las cosas necesarias para preparar su comida, hizo algo muy sencillo pues quería regresar al sillón y dormir un rato más. Posterior a la siesta de casi hora y media se levantó y se metió a bañar, después de eso rompió su rutina.

Buscó algo decente qué ponerse y salió de casa para encontrarse con Benedict y su novia afuera del bar. Él llegó casi veinte minutos antes que su amigo y trató de ocultarse debajo de la capucha negra de su sudadera, aunque a unos pasos una curiosa pelirroja lo observaba, Tom trató de alejarse de ella.

—Pésimo disfraz —se acercó Ben a su amigo.

—No quiero que me reconozcan —dijo Tom y abrazó a Ben.

—Lo sé. Irish nos reservó una mesa bastante alejada de la gente, para que estés más tranquilo —Ben le guiñó el ojo y entraron al lugar. La gente encargada los llevó hasta su mesa y les dejó una botella de tequila.

Tom agarró la botella y se dispuso a abrirla.

—No sé qué tan buena idea sea que tomes eso —señaló Ben y se sentó al lado de su amigo.

—No pienso beber mucho, no me gusta el tequila —dijo Tom, pero igual se sirvió un poco.

Ben negó, pero no pensaba dejar a su amigo solo.

Tom volteó a ver el lugar, las mesas poco a poco se fueron llenando, y vio que la chica pelirroja se acercó a su mesa.

—¡Susan! —Ben se levantó de su lugar para saludar a la chica.

—Ben, ¡qué gusto verte! Tenemos cosas de qué hablar —dijo Susan antes de sentarse

—Tenemos mucho de qué hablar. Pero siéntate —Ben le ayudó a sentarse a su lado.

—Hola —saludó apenada a Tom.

—Hola, Susan, ¿cierto? —trató de ser amable.

—Sí, Susan —ella le sonrió.

—¡Soy un grosero! Perdón por no presentarlos. Tom, Susan trabaja con Irish en la estación, es la productora de su programa. Y Susan, Tom es mi mejor amigo, y por fin logré hacer que saliera de casa —Ben le dio una palmadita a su amigo en la espalda.

—¡Ben! No es cierto lo que dijo —trató de defenderse, pues no quería que Susan supiera mucho de él si trabajaba con Irish.

Susan solo mostró una sonrisa.

—¿Y tu novia, Ben? —preguntó Susan.

—Tuvo un compromiso de último minuto. Quería que la conocieras, Tom, pero hoy no va a ser posible —Ben hizo un puchero.

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