Capítulo 6

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Tom Hiddleston supuso que las noticias relacionadas con su nueva relación terminarían cuando Irish Healy se desapareció de redes, y su programa ya no se escuchó más, pero, se equivocó.

Las notas cada mañana eran más frecuentes y tratadas con menos delicadeza, la mayoría hacía un terrible énfasis en mostrarlo como «la nueva conquista de Taylor», y tal como le había dicho Benedict, él era más que la conquista de la cantante.

Para ese momento, Tom ya estaba harto de aparecer por todos lados, por lo que después de casi una semana acudió con su agencia para que ellos arreglaran todo el problema.

—No puedo hacer nada si el manager de Taylor no viene con nosotros para sacar un comunicado conjunto, además tenemos que hablar con los medios para que esto no se salga más de control —señaló el manager de Tom.

—Estoy seguro que si buscas a Neil va a estar de acuerdo en que hablen con los medios y se saque ese comunicado. Ya me harté que cada mañana salgan fotos nuestras. Y lo peor, es que varios de esos medios aseguran que lo mío con Taylor está a nada de terminar —Tom se cruzó de brazos.

—¿Y no está a punto de terminar? —preguntó su manager y se cruzó de brazos sobre el escritorio.

—¡Obvio no! Simplemente ella tiene derecho a salir con sus amigos y familia, no tengo porque estar pegado a ella todo el tiempo —Tom se puso rojo.

—Pues es que desde que comenzaron a salir te la has pasado pegado a ella, hasta a mí se me hace raro no verte en algunas de sus fotos —su manager se levantó de la silla.

—¿Entonces no vas a hacer nada? —Tom giró su silla en dirección a su manager.

—Ya te dije que no. Cuando firmamos contrato te advertí que no sería tu niñero, ambos acordamos que no me metería en tu vida privada, y tú me aseguraste que no eras ese tipo de actor que se metía en problemas y escándalos. Así que desde que comencé a trabajar contigo tú sabías que esto de detener a la prensa y «limpiar tu imagen» no son parte de mis funciones —remarcó el hombre.

—Entonces, recuérdame ¿por qué te estoy pagando? —Tom se cruzó de brazos ya bastante molesto, no le veía caso formar parte de una agencia si ésta no le ayudaba en temas como esos.

—Me pagas para conseguirte castings, contratos que te favorezcan, hacer entrevistas enfocadas en tus proyectos y enviar comunicados relacionados únicamente con tu trabajo; no me pagas para frenar los chismes de tu vida privada —señaló el hombre.

Tom se quejó. Ya no le veía caso continuar con esa plática, estaba solo y dependía del manager de Taylor para que los chismes pararan, aunque sabía que no podía sacar todos los programas del aire, tal como lo hizo con el de Irish, y tampoco podía mandar a quitar publicaciones del mercado.

Suspiró.

—En tres semanas tienes un casting para una película, ¿de acuerdo? —preguntó su manager.

—Solo mándame la dirección, ahí estaré...

—Y Benedict envió la invitación para la premier de su película, es el viernes y te dio dos boletos —el manager se dirigió a su escritorio y sacó las entradas de uno de los cajones.

—Ahí estaré —aseguró Tom.

—¿Quieres que vaya contigo o va a ir Neil con ustedes? —preguntó el manager.

—Deberías estar ahí también —señaló Tom.

—Prefiero que solo uno de los dos éste ahí. Avísame si quieres que vaya contigo —pidió el hombre.

—Entonces supongo que sería mejor idea que vaya Neil, pero te agradecería si antes hablara con algunos medios...

—Platicaré con un par de personas de prensa para que les cuentes de tu siguiente película, recuerda que en unos meses iniciamos la promoción, les voy a dar indicaciones muy concretas que solo responderás preguntas de la película. ¿De acuerdo? —el hombre se sentó en la orilla del escritorio.

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