Capítulo 23

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Mayo 2009

A otro día me fui de esa casa. La que era mi hogar, mi protección. Todo se fue a la mierda. Pase tres noches en un motel de paso antes de tomar la decisión de irme del país.

Tuve que hablar en mi trabajo en darme de baja. Pero el jefe no me lo permitió y me dijo que podría trabajar estado en otro país. Fue muy comprensivo. Una vez que tenía resuelto lo del trabajo hable con Emma para que me ayudara, me sentía sola. Ella amablemente me dijo que me fuera con ella vivir a Estocolmo. A lo cual yo accedí, quería estar lejos de aquí. En lo que respecta a Jamie. El fue muy amable conmigo, comprendía mi situación, y me deseó buena suerte. Al principio me ofreció su departamento, pero no quería ser un estorbo para él. Además de que no quería que hubiera malentendidos.

Estocolmo se sentía diferente. O más bien, yo lo veía diferente. No pasaron ni cinco minutos cuando Emma llegó hacia mí. No pude contener las lágrimas. Lloré, lloré como nunca había llorado.


*Flashback*

–¿Y por qué me adoptaron? –solo sentía un nudo en la garganta formarse.

– En ese entonces éramos jóvenes y ocupábamos dinero. –dice aquella mujer a la que llamaba madre. – Si teníamos intenciones de adoptar –dice.

–¿Pero? –digo.

–En un viaje que hicimos a Francia –dice –Vimos que el gobierno francés daba ayuda monetaria a las personas que adoptan a niños huérfanos de muy escasos recursos...

–Ya no sigas –digo. Solo sentía como las lágrimas salían por su cuenta. –¿Tú no vas a decir nada? –digo volteando hacia el señor a que le decía padre.

– Lamento que te lo tengamos que decir así –dice. –Pero tarde o temprano te enterarías de esto...

–¿Y por qué me lo dicen ahorita? – digo casi en un susurro. –¿Por qué no antes?

– Porque creíamos que ibas a reclamar el dinero, como otros que lo han hecho –dice mi supuesta madre.

–¿Qué? –pienso. –¿Hasta cuándo dejaron de recibir dinero? –digo con una tono de molestia.

Ellos solo se quedaron en silencio. Solo se veían uno al otro.

–¡DIGANME! –grito de frustración.

–Recibíamos € 5,000 euros cada mes –dijo ella. –Nos dejaron de dar el dinero cuando cumpliste los 18 años.

Entonces todo tenía sentido. Desde mi cumpleaños 18, mis "padres" empezaron hacerse más distantes conmigo. Creí que me estaba volviendo loca, pero todo era por él jodido dinero.

– Mira, no quería que esto terminara así. –dice el. –Pero si no fuera por nosotros, no tuvieras una carrera profesional y un techo durante 20 años. Así que debes estar agradecida.

–¿Es enserio? –digo sorprendida por lo que acabo de escuchar. –¡Todavía quieren que les agradezca! –se me escapa una risa de impotencia.

– Quieren que les agradezca qué me adoptaron porque ustedes recibían dinero. –Me levanto de la silla. –¡Gracias por no decirme la verdad! –mi lagrimas salían con facilidad. –¡GRACIAS POR HACERME CREER QUE ME AMABAN!

Ellos solo estaban callados.

–¡COMO YA SE LAS ACABO SU BANCO, ME MANDAN A LA MIERDA! –voy directo hacia mi habitación por mis cosas, pero me detengo para decirles algo más...

–¡GRACIAS POR ESTOS 20 AÑOS DE MENTIRAS! –fue lo último que le dije a ellos antes de desaparecer de sus vidas.

*Fin de Flashback*


No podía dejar de llorar. Esto era muy doloroso. El saber que todo era por cuestión de dinero. Solo Emma acariciaba mi cabeza, sabe que eso me da un poco más de tranquilidad, se que la tengo a ella y a mis amigos. Y eso me reconforta mucho.

No pasó ni una hora de que llegué y todos mis amigos estaba ahí. Consolándome sobre la situación. Pero hubo algo que Emma hizo que me sintiera querida por ellos

–No tendrás padres –dice Emma abrazándome. –Pero nos tienes a nosotros. ¡Somos tu familia Lyanna, y nunca te vamos abandonar!

No pude evitar llorar. Eso me hacía feliz en este mundo de mierda que sentía en ese momento. Pero sabía que lo decir con todo el amor del mundo.

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