Tenía frío, estaba cansado y dolorido. Tuve que esperar hasta unas horas antes del amanecer para iniciar mi caminata a la mina y la caminata a Borrasca sería alrededor de dos horas y media desde dondequiera que estábamos.
Tuve que dejarle a Carmen suficiente gasolina para bajar de la montaña y salir de la ciudad. Porque tan pronto como el sheriff estuviera muerto, o yo lo estuviera, la estarían buscando. La observé dormir y me asombré de la locura del mundo. Todos deberíamos haber vivido una vida normal: graduarnos juntos, ir a la universidad, ser compañeros de cuarto, viajar de mochileros por Europa. Pero nada de eso podría pasar ahora. Y qué cruel ironía era que Carmen fuera más hermana para mí de lo que nunca había sido para Aiden. El universo era solo un jodido gilipollas.
Me froté los ojos y debatí desafiar el frío fuera por un cigarrillo. Me quedaban catorce y pensaba fumarlos todos antes de llegar a la mina.
"No quise decir lo que dije..."
Salté un poco y Carmen se rió suavemente.
"Oh, perdona, no sabía que estabas despierta"
"¿Quién puede dormir?"
Gimió.
"Buen punto..."
Carmen se sentó y se quitó nueve kilos de ropa. Anoté la hora y encendí el coche.
"No quise decir eso. Lo que dije sobre... sobre desear haber sido tú en lugar de Aiden..."
"No te preocupes por eso"
Dije, moviéndome incómodamente en mi asiento.
"Yo también deseo lo mismo..."
"No, Noah..."
Carmen me agarró por los lados de mi cabeza y me tiró hacia ella donde apoyó su frente contra la mía.
"No hay nadie a quien prefiera tener a mi lado mañana. Y sé que no me quieres allí. Pero lo estaré. Hasta el final..."
Con Carmen sosteniéndome como estaba, no había forma de ocultar mis ojos húmedos. Eché la cabeza hacia atrás y me sequé la cara con una manga de franela andrajosa. Las emociones eran mucho más abrumadoras cuando las sentías todas. Sin responderle, abrí la puerta y salí al penetrante aire de la montaña. Cerré la puerta, me apoyé contra ella y busqué en mi bolsillo con una mano temblorosa. Dejé mi cazadora en el coche en mi prisa por salir de él, pero no iba a regresar ahora. Mi nuevo mantra volvió a hacer eco en mi mente: una bala.
Escuché que se abría la puerta del copiloto y me giré a tiempo para atrapar la cazadora que Carmen me había tirado.
"Idiota..."
Dijo.
"Vuelve al coche, hace mucho frío..."
"¿Tú crees?"
Dijo sarcásticamente.
Le di una larga calada a mi cigarrillo y sentí que la nicotina comenzaba a hacer su magia. Necesitaba mantener la calma.
"Una bala, Carmen"
Me puse la cazadora por los hombros.
"Y un chaleco antibalas"
Añadió.
"Sí..."
"Bueno, en realidad, es más resistente a las balas, dependiendo de con qué te disparen, nada es realmente a prueba de balas, ¿Verdad?"
Le di una mirada helada.
"Bueno, no lo sabía, pero gracias"
"Lo siento..."
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Borrasca
Mystery / ThrillerMudarse a un nuevo pueblo nunca es fácil. Puede llegar a dar miedo, y más cuando eres pequeño. Pero ese miedo no tiene nada que ver con lo que experimentó Noah Walker (nuestro protagonista) cuando se mudó al tranquilo y humilde pueblo minero de Dris...
