Noland Mcvy descansaba en su camarote.
Aturdido, con los ojos entornados miró el reloj en la mesilla. Eran exactamente las cuatro y cuarenta y siete PM, alguien toco la puerta de su camarote.
Noland Mcvy emitió un gruñido.
─ Solo eso me faltaba...!
Malhumorado y a paso lento, se aproximó a la puerta, notando como el estrés le hacía vacilar en cada paso. Se envolvió su toalla alrededor y se acercó a la puerta.
─ Quién es?
─ Mcvy...? ─ abre please tenemos que hablar sobre lo nuestro. ─ Pam O' Donell lo dijo en voz baja, empleando un tono medio suplicante, pero a la vez sensual.
Noland dudo un instante en silencio sosteniendo el picaporte algo desconfiado, aun así de todos modos entre abrió a la puerta.
Pam estaba..., o mejor dicho... La mujer despampanante que Noland Mcvy vio al otro lado estaba muy sexy, llevaba puesto un hermoso vestido negro que le entallaba a lo justo en su cintura reloj de arena y aparte, con su larga cabellera rubia denotaba grandeza.
A Noland Mcvy le invadió de pronto una sensación de placer. Allí se quedó de piedra deleitándose maravillado con la puerta entre abierta.
─ No me vas a preguntar por qué te estoy mirando de esta manera? ─ le preguntó Pam con una mezcla de picardía y sensualidad, mientras de brazos cruzados se toqueteaba turnadamente con cada dedo.
Noland Mcvy siguió unos instantes con la vista fija en aquella figura esbelta de Pam y ese lápiz labial rojo le causaron de inmediato una oleada de imaginaciones de lo que podría hacer dentro de su camarote con el ella.
─ Hey chico baguette termina ya de abrir la puerta... tu milf quiere algo más que un beso del que me diste en la feria? ─ le dijo Pam, mordiéndose los labios.
Noland Mcvy respondió mentalmente algo desorientado, pues apenas había entendido lo que Pam le dijo. Aún tenía la vista clavada en esa hermosa cintura y seguramente... en algo más.
Noland enfoco desde dentro todo lo que pudo del el espacio alrededor de Pam, como para cerciorarse de que nadie viera a Pam entrando a su camarote
─ me lo dices o me lo preguntas!? ─ contesto Noland sonriendo con exagerada obviedad.
Dentro, Pam volvió a fijarse con mayor detenimiento en los tatuajes de Noland, y en esta ocasión su curiosidad se le sumó al miedo. Sola, con Noland Mcvy en el camarote, lo que antes le había parecido sexy de este, ahora, le provocaba una sensación desconcertante, era como si esos tatuajes escondían algún significado, que le hacía sentir por lo menos algo turbio.
Aun así Pam se contuvo y guardo las formas que les sirvieron para su propósito para lo cual había ido al camarote del sexy batender.
Noland sonrió y Pam también, solo que esta lo hizo mordiendo su labio, pero mirando a la derecha con mal disimulada inocencia.
Noland por alguna razón conveniente, seguramente entendió, lo que con aquella expresión de Pam significaba... Y ahora qué Noland? ─ Le sugerían esos ojos brillantes de Pam, haciéndolo quedar algo tímido.
Entonces... Noland temió lo peor de la situación y como si de pillar a su milf infragante se tratase, se abalanzó y la besó y hasta la cargó, mientras Pam contraatacaba aquel sutil abrazo promiscuo con sus hermosas piernas.
De pronto ambos se volvían los dedos, puesto que fueron cayendo en la cama despacio, en un acto que solo daba lugar a una desbordante lujuria.
Como de hora y media después Noland parecía extasiado, había realizado el acto sexual con Pan y para cuando se dio cuenta, estaba solo, Pam ya se encontraba a una distancia considerable de su camarote, mejor dicho... al otro lado del crucero, justo en la proa del crucero.
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ROBO DE CARTERA MUJER
ChickLitLA MALDAD NAVEGA Dos chicas asediadas por problemas de conducta, deciden abordar un gran crucero, para cuando se dan cuenta de la gran conspiración que les acecha, la costa ya esta demasiado lejos, no quedándoles de otra que luchar en alta mar. ¿QU...
