Cuando comienzo...o... me pongo, por así decirlo..., a recordar ese día que conocimos a Noland Mcvy, y no conformes con eso nos subimos a su Camaro negro, no puedo evitar pensar en esa especie de venda, muy muy sucia o talvez en ese humo blanco que se aferra a aquellos días de nuestra juventud en lo que solo éramos dos chicas ingenuas. Dándole mente suelo preguntarme:
─ Pam y Helen... en que rayos estábamos pensando...digo para mis adentros!?
En aquellos días donde yo iba, iba Pam y viceversa..., que podía yo hacer, dejarla... claro que no, Pan O Donell era mi mejor amiga!?
«Nop dispénseme please... todavía hoy Pan es mi mejor amiga!
Saben algo...?
Creo que no importa donde estemos, hay momentos, vivencias que no se olvidan..., y más si esa persona todavía hoy en día al pasar el tiempo, la llevas latente en lo más profundo de tu ser, por estar ligada emocionalmente a tu pasado y presente, yo soy la prueba viviente de ello, hoy por hoy todavía suspiro ante cada primavera que ameniza un ruiseñor diciendo estas palabras...
Pan O Donell te amo..., cuanto te extraño querida amiga...!
Bajo las sombras de estas palabras, se encuentra el recuerdo del fatídico día que abordamos ese Crucero.
Cualquiera que nos hubiese visto ese día no diría lo mismo, pues estábamos como locas de alegría, muy naturalmente..., nunca habíamos subido a ese tipo de monstruo flotante, por que en verdad les digo que estando allí, parecíamos de portada.
Sip... recuerdo el calor de aquel momento con todo y título me lo imagine...
DOS CHICAS Y UN MAQUILLAJE
O
ROBO DE CARTERA MUJER
«Este ultimo titulo fue el que Pam prefirió gracias a que le robo la cartera a su hermana con todo y documentos»
Re cuerdo que le pregunte en una ocasión:
─Pam... robarías la cartera de tu hermana para irte de crucero con tu mejor amiga?
─ Voy a mi que no tengo los pies sobre la tierra! ─ me contesto la loca, como si yo le estaba retando.
Pero para no aburrirles en detalles, volvamos al día en que abordamos el Crucero.
Pan, si mal no recuerdo fue la primera que levantó su mano, bueeeno... dicho de otra forma, hizo ese particular ademán de paz y amor que hacia siempre que sentía que se burlaba del sistema, y recuerdo también que grito de emoción al escuchar los tres pitidos largos que dio aquella embarcación monumental, esos tres pitidos fuertísimos era su señal... voy avante hacia fuera, como si dijese "Allá voy"
Así por lo menos lo percibí yo.
«Para ese momento yo no hice más que contagiarme con los gritos de Pam, ya estábamos a bordo, o mejor dicho... en el punto sin retorno, seguido comprendí que se me había hecho tarde para hacer de aguafiestas,»
Ante tantísima euforia me volví sobre mis hombros y pude ver como Noland Mcvy nos miraba divertido detrás de nosotras, volvió a darme esa mirada de complicidad no tan alejada de la que me dio cuando nos montamos en su Camaro Negro, tan solo el día antes frente al instituto.
Era como si yo fuese especial para el, en ese momento debo admitir que yo estaba igual o mas colada por el que la mismísima Pan.
«Y como no!?»
ESTÁS LEYENDO
ROBO DE CARTERA MUJER
ChickLitLA MALDAD NAVEGA Dos chicas asediadas por problemas de conducta, deciden abordar un gran crucero, para cuando se dan cuenta de la gran conspiración que les acecha, la costa ya esta demasiado lejos, no quedándoles de otra que luchar en alta mar. ¿QU...
