Emilio es un exitoso YouTuber.
Y Joaquín sólo quiere apoyarlo aunque por dentro se esté quebrando.
Ésta historia está basada en la manera de trabajo de "Luisito Comunica".
Adaptación Autorizada.
Todos los créditos son de la Autora original @Cinmcc...
Emilio: ¿Y bien? No te quedes ahí, mirándome dime algo.
Joaquín: Yo no pasé. - Frunció el ceño, su rostro expresaba confusión. Emilio mordió su labio.
Emilio: ¿Qué? Dame eso, déjame ver, debe de haber un grave error.
El oji-café se acercó hasta Joaquín y se sentó junto a él, tomó la computadora y suspiró para comenzar a leer.
"Estimado profesor, nos complace avisarle que usted es uno de los aprobados para el ascenso a director, solicitamos que se presente a su unidad de servicio para continuar con el debido protocolo..." El rizado dejó de leer completamente confundido.
Emilio: Amor, pero aquí dice... - Volteó a ver a Joaquín, quién estaba sonriendo. - Oh tú pequeño idiota. - Sabía que le había jugado una buena broma.
Joaquín: ¡Pasé! - Brincó hacía los brazos de Emilio. - No lo puedo creer, nos iremos a Los Ángeles.
Emilio: Sabía que lo lograrías, estoy muy orgulloso. - Besó sus labios con fuerza. - Muy orgulloso.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Joaquín recordaba aquel momento cómo si hubiera sido hace apenas unos minutos, sonrió. La mudanza había sido dura, pero aún más duro fueron las despedidas con la familia que dejaban en Londres, Joaquín y Emilio sabían que volverían, pero no cuándo, los pequeños mellizos fueron los más difíciles y para el mayor lo más doloroso ya que ambos se aferraban a sus piernas para que no se fuera, Joaquín no dejó de llorar la primera semana que vivió en Los Ángeles, pero se fueron acostumbrado. La casa que había conseguido Emilio para ambos era más grande que la que tenían en Londres y por supuesto que dejó a Joaquín por completo a cargo de la decoración, totalmente a su gusto, claro que también tomaba en cuenta los gustos de Emilio para el baño. Estaban muy contentos con su vida ahí, adaptándose poco a poco. Pero ya habían pasado 3 años desde que se mudaron, 3 años desde que Leidy y Joaquín habían pasado su examen, 3 años desde que eran excelentes líderes cómo directores, 3 años de la línea de ropa de Emilio y de algunos montones de trabajo para él. El ojimiel adoraba su vida junto a la persona de sus sueños.
Joaquín: ¡Mati rápido ó llegaremos tarde! - Gritó desde la planta baja.
Emilio: No lo presiones, sabes cómo se pone. - Tomó las mejillas de Joaquín y besó sus labios. - Te ves muy apuesto, pero sigo creyendo que tienes mucha ropa encima. - Comenzó a pasar sus manos por el pecho del mayor, seductor.
Joaquín: Tranquilo tigre ó llegaremos tarde.
Emilio: Sólo necesito 5 minutos. - Murmuró, mordiendo el labio de Joaquín, fué bajando lentamente hasta encontrarse con el bulto de su novio, el cuál acarició sobre el pantalón mirando fijamente los ojos mieles, Joaquín mordió su labio.