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Gabi se acercó a nosotros con el pequeño budín algo destrozado en sus manos, debido a que le sacara los restos de trozos quemados de los bordes, pero aún así vino con una gran sonrisa.
-Levi, preparé un budín para que puedas tomar tu té.
Esperaba que lo recibiera ya que venía de Gabi, sin embargo, este solo rodó los ojos y mencionó un "no quiero" bastante grosero.
¿De donde salió este tipo?
Me giré a la joven quien pareció no darle importancia, como si ya estuviese acostumbrada a sus respuestas. Sin embargo, no queria que se sintiera mal.
-Gabi, a mi me gustaría probarlo, solo desayuné un café esta mañana y el verlo me da hambre.
-Por supuesto, aquí tienes.
Sus ojos caoba brillaron esperanzados mientras me pasaba una porción para probar.
No estaba tan mal, a decir verdad, lo quemado casi ni se sentía y el sabor a vainilla era dulzón.
-Está delicioso Gabi- le dije honestamente.
-¿De verdad? Muchas gracias Halley- ella miró a Levi y luego a mi antes de seguir hablando -¿y bien? Veo que ya conociste a tu nueva enfermera Levi.
-Ella no será nada.
-Si lo seré- lo contradecí con una sonrisa -me gustaria que empecemos de una vez, quisiera que me acompañaras adentro para tomar tus signos y realizar un informe.
Ambas lo miramos, esperando pacientemente a que se moviera, y como por arte de magia, dió un bufido y empezó a moverse con la silla en dirección a la casa, siendo seguido por mi y Gabi.
-Su habitación es la última del pasillo, frente a la tuya, allí podrás trabajar mejor- me dijo Gabi, cosa que agradrecí en silencio.
Mientras Levi entraba a su cuarto, entré rápidamente al mío para tomar mis cosas y así poder hacerle un chequeo.
Una vez listos, me acerqué a él. Estaba a lado de la ventana, cruzado de brazos y con el pecho inflado.
Me hizo recordar a los niños que no querían ponerse la vacuna y eso me hizo sonreír.
-Bien Levi, vamos a hacer un control de signos vitales ¿podrías quitarte la camisa?
Arqueó una ceja, pero obedeció en silencio. Era como si el ratón le hubiese comido la lengua.
No mentiré, quedé pasmada al ver su torso, pero no precisamente por su pecho bien marcado, si no por la cantidad de cicatrices que adornaban su caja toráxica.
Me acerqué y con sumo cuidado tomé su presión arterial, luego conté sus respiraciones a la vez que escuchaba sus pulmones gracias al estetoscopio, tomé su pulso y su temperatura.
Una vez todo anotado, me giré para verlo.
-Noté que tu tensión está algo alta, pero dudo que seas hipertenso, pero para descartar cualquier problema la tomaré todos los días- dije mientras me agachaba para ver sus piernas -¿me dejarías ver?
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𝓔𝓵 𝓬𝓸𝓶𝓮𝓽𝓪 𝓱𝓪𝓵𝓵𝓮𝔂 | 𝓛𝓮𝓿𝓲 𝓐𝓬𝓴𝓮𝓻𝓶𝓪𝓷
Fanfiction💫 Para muchas personas el cielo nocturno es solo eso, un cielo nocturno. Inmerso en la infinidad de estrellas que lo adornan antes de que el sol se ponga. Para un ex soldado es un recordatorio de lo que significa la libertad. Para una joven, la his...
