Cuando menos me dí cuenta, ya habia pasado un mes desde que empecé a trabajar en la casa como enfermera de Levi, y sus avances se hacian cada vez mas notorios.
Desde el día de la feria, se mostró mas cooperativo conmigo y con los ejercicios.
Menos con la hora del baño.
Cada tarde realizabamos ejercicios para activar sus músculos y así pudiese acostumbrarse a moverse sin la silla, aunque costó un poco.
Media su capacidad con ellos. Habian días que podía mantenerse de pie por más de un minuto y otros en los que le costaba un poco más, pero era un gran avance.
Si lograba seguir ese ritmo, podría usar muletas en poco tiempo.
No podia negar que luego de algunas charlas profundas queria saber aún más de el, conocerlo y que me permitira la confianza de hacerlo. No diré que su cambio de actitud hostil haya desaparecido, pero sí que era menos notable.
Tenia días. Habian días que estaba muy de mal humor en los que me hacia respirar hondo y contar, pero habian otros en los que conectábamos de una forma inexplicable.
Sobre todo cuando muestros ojos se buscaban y se encontraban.
Levi era un gran misterio para mí, el cual yo queria saber con profundidad. El poder preguntar de su pasado de vez en cuando solo despertaba más interés en mi sobre su persona y sobre sus gustos. Y bien que me sabia de algunos.
Sabia que le gustaba mucho el té, pero no con más de dos cucharadas de azucar.
Sabia que le gustaba leer, pero solo libros de historia y sobre el resto del mundo. Y a veces, muy de vez en cuando, alguno de ciencia ficción.
También descubrí que le gustaba mirar las estrellas y recostarse en el jardín por las noches para apreciar el cielo. Y en cada una de esas veces, lo acompañaba.
Le gustaba aprender y saber más. Era como una esponja que absorbe conocimientos solo por curiosidad.
Muchas de las noches que mirabamos el cielo de noche le hablaba sobre las constelaciones y los planetas, las cuales aprendí por mi padre. También le enseñé mis cosas favoritas sobre ello, y también le comenté sobre los cráteres de la luna.
Era cierto sobre lo que me comentó Gabi una vez, estaba cambiando. Cenaba y almorzaba con nosotros, y hablaba más con Falco y Gabi. Cuando Onyanpokon llegaba en sus dias libres, hablaba con él como si lo hubiese extrañado, aunque siempre con su típica actitud de siempre, eso no lo cambiaria.
Y sus ganas de cambiar.
Queria caminar y tener otro estilo de vida. Se esforzaba con notoriedad y se frustraba cuando no lograba cumplir los ejercicios, pero aún así se levantaba y los realizaba.
Habia visto muchos casos de esta forma, pero en la determinacion que ponia Levi para volver a caminar, me conmovia, y solo deseaba seguir adelante en su progreso.
En esa tarde, lo ayudé a pararse de su silla y logar hacer unos pasos antes de que cayera hacia delante.
Siempre tomaba mis manos, yo frente a él, al intentar hacerlo y que no perdiera el equilibro, pero ese día no queria ayuda, por lo que logro caminar un poco sin mí hasta que no resistió más.
Antes de si quiera doblarse hacia adelante llevé mis brazos a su alrededor para sostenerlo y así evitar que tocara el piso. Levi se abrazó a mi cuerpo mientras respiraba con dificultad y apoyaba su mentón en mi hombro devido al esfuerzo.
-Maldición...
-Ey...- lo llamé para que me mirara de costado, aún apoyado sobre mí -Un paso a la vez ¿si? Lo estás haciendo bien.
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𝓔𝓵 𝓬𝓸𝓶𝓮𝓽𝓪 𝓱𝓪𝓵𝓵𝓮𝔂 | 𝓛𝓮𝓿𝓲 𝓐𝓬𝓴𝓮𝓻𝓶𝓪𝓷
Hayran Kurgu💫 Para muchas personas el cielo nocturno es solo eso, un cielo nocturno. Inmerso en la infinidad de estrellas que lo adornan antes de que el sol se ponga. Para un ex soldado es un recordatorio de lo que significa la libertad. Para una joven, la his...
