Maratón 2/2
Saliendo del ascensor, Derek apretó las fotografías del predio donde se construiría el nuevo proyecto que había aceptado realizar, las cuales le habían sido enviadas hacia unos momentos.
Pasando frente al escritorio de su secretaria,
frunció el ceño al no ver a Erika en su puesto. ¿Por qué rayos se molestaba en pagarle a la mujer si no era capaz de mantener su trasero en su jodida silla y atender el lugar por él cuando debía salir?Sacudiendo la cabeza, se dijo a si mismo
que tendría una seria conversación con ella en cuanto volviera de donde sea que se hubiese metido. Entrando a su oficina, cerró la puerta detrás de él y se detuvo.Había algo extraño allí, lo sabía sin molestarse en mirar alrededor, simplemente algo fuera de lugar. Inclinando la cabeza a un lado, ni siquiera tuvo que mirar demasiado para encontrar lo que no debía estar allí.
— ¿Niños? ¿Que hace aquí? .- preguntó algo asombrado, Stiles los habría llevado?
Eli, quién estaba sentado en el suelo frente a la mesa baja que se instalaba entre el juego de sofás, levantó la mirada del papel donde estaba escribiendo y lo miró —. Volviste —sonrió—. No sabíamos si lo harías, pensamos que te habías ido a casa ya.
Mirando más allá del moreno, se percató de que Theo no solo estaba recostado en su sofá, sino que por sus ojos cerrados, estaba completamente dormido.
— Él no durmió mucho anoche — Eli respondió sin tener que hacer la pregunta, dandole una mirada preocupada a su hermano —. Se estresa con facilidad, lo que le quita el sueño y produce que siempre este cansado.
Aun aturdido por la presencia de sus hijos allí, se acercó con paso lento y se sentó a su lado en el suelo, acariciando el castaño cabello del joven sin poder detenerse —. ¿Por qué está estresado?
— A Theo no le gusta que las personas griten, a mi tampoco me gusta, pero él siempre tiene más problemas cuando eso sucede.
Derek se sintió horrible al instante —. ¿Hubo muchos gritos mientras crecían?
Sus delgados hombros subieron y bajaron —. Las personas a veces se enojan si les pides dinero.
— ¿Pedir dinero? — susurró, intentando que su mente no pensara lo que era obvio —. ¿A quién le tenías que pedir dinero, ángel?
— Eso variaba — movió el bolígrafo entre sus dedos —. Nos llevaba a distintos lugares, me gustaba ir a la iglesia, la gente era más amable allí y casi siempre traíamos dinero suficiente para no enojarlo. — su ceño se frunció —. Pero los restaurantes eran malos, los hombres con traje odian que los niños sucios toquen su ropa para llamar su atención. Ellos te
empujan y a nadie le importa si te lastimas al caer.— ¿Te lastimaron alguna vez?
Su cabello cayó sobre sus ojos cuando negó —. No, no más que algunos raspones. — susurró —. Pero hubo una vez, un hombre me empujó fuerte cuando quise llamar su atención, Theo se enojó y lo empujó de nuevo. El hombre golpeó a Theo en el rostro, muy fuerte y sus labios... — hizo un gesto a su boca, como si no pudiera encontrar la forma de explicarlo
bien —. Había mucha sangre, estaba dentro de su boca, por su barbilla y en sus dientes, fue horrible.Las manos de Derek se apretaron entorno a la carpeta, intentando no desatar la ira creciente en su interior con la primer pared a su disposición —. ¿Que edad tenían?
— No sé, cuatro o cinco, no puedo decirlo con exactitud. — lo miró, tanto dolor grabado en sus ojos avellana —. ¿Sabes que fue lo peor de todo?
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TU MIRADA EN MI (Adaptación)
RandomAm. Una adaptación de una historia de una gran escritora