CAPITULO 11

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Dejándose caer en el sofá, Theo apuntó el mando al televisor y cambió, ya aburrido de escuchar el canal de cocina y sus largas recetas que jamás pondría en practica. Odiaba cocinar, era una de las pocas tareas hogareñas que la señora Morrell le había prohibido hacer, no luego de que el aceite de sus papas se quemara y llenara la cocina de espeso humo
imposible de respirar.

Eli por otro lado, era un experto en ese arte. Una de las tantas diferencias entre ellos. Otra era que Theo solía dejar ir las cosas más rápido que su hermano. Si algo le dolía, por lo general, él simplemente lo
suprimía e intentaba olvidarlo. Como cuando no sabían si su padre Mieczislaw los había abandonado, aunque la duda siempre había estado en su mente, jamás había hecho nada por ella antes, para evitar desilucionarse de haberse topado con una
respuesta afirmativa.

Sobre lo de Derek... él solo quería olvidar que había escuchado algo en esa oficina. Ya tenía un padre, uno que lo amaba y que no tenía problemas en repetirselo, un papá genial que había prometido tomarse el fin de semana libre para que decoraran su habitación a su gusto, ellos no necesitaban a nadie más.

Era así de simple. Aun así, no podía dejar de sentirse humillado al recordar como había llorado en brazos de su papi al salir de aquel lugar. Había dolido escuchar aquellas palabras, más de lo que hubiese pensado.

Después de todo, no tenía ningún tipo de
conexión emocional con Derek Hale, no entendía porque sus palabras lo habían herido tanto. Pero lo habían hecho, aun se sentía como una herida fresca en su interior, una que pensaba empujar al fondo de su mente y olvidar hasta que estuviese cicatrizada.

Sobre Eli, tal vez algun día le diría sobre todo el asunto. Por ahora, solo quería evitar el tema todo lo que pudiera.

— ¿Theo? — la voz de su hermano llegó a él antes de que la disparatada cabellera castaña apareciera detrás de la isla que separaba los ambientes—. ¿Quieres comer pizza?

Arrodillándose sobre los cojines, Theo le dió toda su atención sobre el respaldo del sofá—. ¿Papá nos dejará comer pizza?

— Pff, él no lo sabrá, tonto.

— ¿Como piensas pagar por ella? — preguntó, observandolo rodear la isla mientras agitaba un imán con el número de una pizzeria cercana, que seguramente había tomado de la puerta del refrigerador —. No sé tu, pero yo no tengo dinero.

— ¿En que te gastaste todo el dinero que tío Jordan te pagó?

— En un taxi.— le dijo Theo evitando la mirada de este

Eli se dejó caer a su lado, mirándolo con una expresión curiosa —. Hablando de ello, ¿piensas decirme en algún momento donde te metiste? Tío Scott casi tiene una crisis cuando no te encontró, cuando llamó a papá y llegó aquí, estaba tan alterado que pensé que iba a tener que llamar una ambulancia para los dos.

— No creo que fuese para tanto, no soy un niño, puedo manejarme bastante bien por mi mismo.

— Tengo la sensación de que nuestra edad no es el punto — le frunció el ceño —. Le recordaste a papá cuando nos alejaron de él, Theo.

Los ojos del castaño se abrieron de par en par, espantado ante esa declaración—. ¿Como sabes eso?

— Él no dejaba de repetir "Sucedió otra vez, esta pasando de nuevo, sucedió otra vez".

— Mierda, esa nunca fue mi intención.

— ¿Cúal era tu intención entonces? .— Theo hizo una mueca, poco dispuesto a responder eso

— ¿Como supo donde encontrarme? .— preguntó curioso Theo

— No sé — se encogió ligeramente de hombros, quitándole el mando de la mano —. Él entró a su habitación cuando te buscaban, salió un momento después diciendo que sabía a donde habías ido y se marchó.

TU MIRADA EN MI (Adaptación)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora