CAPITULO 42

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Observando brevemente hacia el asiento del acompañante, Derek arrojó una mirada preocupada hacia un adormecido Eli antes de volver a mirar la carretera.

Su pequeño había estado cabizbajo desde que había pasado a buscarlo al colegio, su usual alegría contagiosa parecía haber sido reducida hasta casi desaparecer, lo que lo tenía realmente preocupado.

— ¿Eli? ¿Dulzura? — llamó con cariño —. ¿Aun estas conmigo?

Esos ojos adormecidos se giraron a mirarlo, luciendo un tanto tristes —. Me siento un poco mal, papá.

— ¿Te duele algo? .- preguntó un poco preocupado

— No — se removió inquieto —. No sé, solo... me siento mal.

— ¿Quieres que te lleve a casa? — acarició la sonrojada mejilla con el dorso de sus dedos —. Puedo enviarle un mensaje a Stiles y posponer la mudanza para otro día.

Eli negó —. Quiero ir con ellos.

Dudando, Derek cedió y asintió —. Está bien.

Dedicandole una última mirada preocupada, Derek se concentró en la conducción, moviendo el auto al carril lento cuando visualizó un par de patrullas acompañadas de una ambulancia incrementar la velocidad en su dirección.

Frunció el ceño, observando los autos pasar a su lado al tiempo que alcanzaba su telefono de la consola cuando comenzó a sonar.

Mirando a Eli, vio el cinturón de seguridad en su lugar, pero eso no logró tranquilizar a su mente de responder el telefono mientras conducia. Antes seguramente lo habría hecho, pero no podía distraerse con algo tan preciado como uno de sus hijos y correr riesgos innecesarios.

— Elias, cariño — le tendió el aparato —. ¿Puedes atender tú?


Los deditos se enredaron alrededor del telefono —. Es papi — informó—. ¿Pongo el altavoz?

— Por favor. — asintió. En cuanto la interferencia de la llamada hizo eco dentro del vehiculo, Derek habló —. Hey, amor, estamos en camin-

— ¡Derek! — la voz del castaño sonó desesperada a través de la línea —. Derek, lleva a Elías a casa, no se acerquen al edificio de apartamentos.

— ¿De que rayos estas hablando?  .- preguntó el moreno sin entender

Miró el telefono aturdido, escuchando el murmullo de personas hablando al fondo —. Jackson se equivocó — su voz se escuchó sobre las demás —. Los Hale siguen aquí, al menos tu madre no salió del pais.

La sangre de Derek se congeló y su corazón pareció saltarse un latido —. Ella... ella... ¿la viste?

— La muy perra intentó matarme, así que sí, la ví.

El grito asustado de Eli hizo eco en el pequeño espacio cuando Derek perdió el control de auto por un momento, las estruendosas bocinas fueron dedicadas a ellos mientras volvía el auto en línea recta —. ¿Que jodi- — se cortó, tragando el ataque de panico que estaba formandose en su pecho —. ¿Te hizo daño?

— No, a mi no.

Deteniendo el auto a un lado de la carretera, intentando evitar un choque, miró el aparato —. ¿Eso que quiere decir?

Hubo una larga pausa —. Lleva a Elías a casa y enciende la alarma, no salgan de allí

— Stiles, ¿que sucede?

TU MIRADA EN MI (Adaptación)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora