Capítulo 9

430 52 20
                                        

Vaya día más aburrido llevaban, al menos la mañana. Las clases teóricas no eran lo suyo pero debía de sobresalir aunque sea un poco si quería obtener un puesto entre los diez mejores. Aun con esa motivación, no lograba concentrarse del todo, y envidiaba a dos personas en particular a quienes se les daba bien aquellas clases: Armin e Ymir.

Por suerte, ahora venía la clase de defensa personal; el contacto físico para pelear era perfecto para ella así que sería buen entrenamiento para quitarle esa pesadez de toda la mañana.

— Aquí voy Mikasa —avisó una pequeña rubia quien iba hacia la azabache con un cuchillo de madera, lista para atacar.

Christa se apresuró a correr con su arma en mano pero fue esquivada con mucha facilidad. La dinámica siguió como un juego muy sencillo, la más pequeña se cansaba de correr y la otra chica empezaba a aburrirse de lo mismo. Así, en un movimiento casi imperceptible Mikasa logró arrebatarle el cuchillo y la tumbó en el suelo.

— Perdón, ¿te lastimé? —la Ackerman se preocupó un poco. Reconocía que la rubia no era su amiga, pero eso no significaba que debía hacerle daño.

— Estoy bien —se incorporó con ayuda de la azabache que le tendió una mano.

— ¡Allá voy! —se escuchó en voz alta.

Aquello pudo haber provenido de cualquiera, pero Mikasa reconoció rápidamente la voz por lo que se volvió hacía un lado, solo para observar a Eren de cara contra el suelo. Al parecer, Eren se enfrentaba a Annie y, tal como lo esperaba, terminó perdiendo ante la rubia.

— ¿Te parece si nos tomamos un descanso? —preguntó a su compañera y sin esperar respuesta, se encaminó hacía su amigo, quien estaba recibiendo una paliza.

— Es tu turno —le dijo Annie a Reiner, lanzándole el arma de madera que le había quitado a Eren.

— No, yo no...

— Hazlo, Reiner —dijo Eren desde el piso—, ¿no ibas a enseñarle lo que, como soldado, debe hacerse? —lo incitó a cumplir sus propias palabras.

— Si... hay veces en las que un soldado no puede huir... como ahora —fueron las últimas palabras del rubio, antes de que terminaran barriendo el piso con él.

— ¿Y ahora qué hiciste? —le preguntó Mikasa a Eren con un poco de burla.

— Meterme con la persona equivocada —respondió de mala gana mientras se levantaba del suelo.

— Annie tiene buena técnica —opinó la azabache recordando las veces que intentó copiarla—, aunque no sabe presumir de ello.

— ¿Y por qué debería de hacerlo? —respondió la rubia— No es como si todo esto sirva de mucho.

— ¿Te refieres al entrenamiento? ¿Por qué lo dices? —cuestionó el castaño.

— Es porque esto no nos da puntos para aquellos quienes queremos enlistarnos en la Policía Militar —Mikasa sabía lo que pensaba Annie—, generalmente vemos esto como un simple descanso, otros como tú que realmente se lo toman muy en serio y luego están... pues... aquellos que solo son idiotas —su mirada se dirigía a Sasha y Connie que solo jugaban hasta que fueron amonestados por el instructor.

— Da igual, la maniobra tridimensional es lo que nos da más puntos así que es lo que realmente importa, ¿para qué esforzarse en algo como esto?

— Es algo contradictorio, si lo piensas bien —comentó Mikasa.

— ¿Qué cosa? —preguntó Reiner quien se levantaba del suelo.

Parallel  [EreMika]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora