No he llorado hoy,
pero eso no significa que hayan dejado de atormentarme
todos los sentimientos que conllevan mi incertidumbre y preocupación,
así como mi nula capacidad para dejar ir a las personas (y cosas),
que me sigue provocando una constante disociación.
Es un ciclo donde sigo preocupándome,
como si mi destino final no fuera inevitable.
Porque aunque no está establecido en papeles todavía,
no es oficial,
verdaderamente es lo único viable
y cercano a pasar.
No obstante, sigo aferrada a la idea de que no es real,
porque no puede sentirse real,
no puedo entender cómo podría ser real.
No hay visión en mi mente que me permita comprender
cómo mi existencia puede ser real,
si voy a perder todo lo que estoy apunto de perder,
lo que positivamente he estado tratando de considerar
como cosas que pronto voy a lograr y superar,
pero que nunca quise atravesar
y que nunca creí que pudiera ameritar.
¿Merecer?
Ah, sí.
Es que aún sigo jugando como si la vida fuera justa
y yo aún más justa que ella misma.
Tal vez no se trata de lo que voy a perder,
sino de lo que me toca aprender;
pero tampoco es mi intención romantizar
esta deserción escolar.
ESTÁS LEYENDO
Inner Voices
Poesía«Escribo poemas como si eso resolviera mis problemas» Conjunto de poemas que escribo día a día sobre diferentes situaciones, abordando diversas emociones que merecen ser escritas. Mi pequeña cosmovisión de un infinito universo.
