Este es uno de los poemas que nunca voy a terminar;
No porque la inspiración es eterna,
Al contrario, mi mente está seca.
He descansado tanto
Que mis luchas he olvidado,
Mis sueños se esfumaron
Y mis miedo me derrotaron.
Me ahogue con las palabras que no expresé,
Aplace mis sentimientos y duraron un infierno,
Porque guardé mis ideas en mi ser,
No pude romper la hoja que nunca utilicé.
El dolor descansó en mis músculos,
Los paralizó y yo no intenté impedirlo,
No busqué medicina ni hice ejercicio,
Me dormí en mi miseria a un lado del precipicio.
Esperando caer,
Para mal o para bien,
Para que hallaran un culpable a mi fallecer;
Yo no sabría a quién,
Y ellos no sabrían que fue decisión de mi propio ser.
No obstante, no lo realicé;
No quería verme más vulnerable,
Solo quería ser imperceptible
O, aunque sea, un poco menos sensible.
Me perdí en tinieblas
Y me acostumbré a andar a tientas;
Ya no me cuestioné más,
Ni busqué, ni sentí, ni esperé nada.
Me enfermé de negligencia
Y no quise saber más;
Porque preferí cuidar mi conciencia
Y fingir que así podía sanar,
Aunque no pudiera andar ni amar.
Esperaba un milagro o un hada,
Que llevara la abundancia a mi mano,
Para entonces sentir regocijo y calma
Porque, ¿qué recursos cuidarían a este humano?
¿Cómo podría medir mis signos vitales?
¿Cómo saber si podría culpar a una enfermedad?
No sólo a la moral de la sociedad,
Sino algo en mi organismo que me impidiera avanzar.
Sin un seguro social ni apoyo de la autoridad,
Porque los dirigentes nos abandonaron cuando fueron proclamados,
A nadie le importó nuestra estabilidad,
Cerraron sus ojos y juzgaron.
Encontré escasa felicidad:
Actos y resultados simples;
Porque tal vez vivo en mediocridad,
Pero sigo viviendo con fe.
En la densa oscuridad de cada noche
No hubo espacio para las lágrimas,
¿Controlé o ignoré mis emociones?
Solo sé que no sentía esa necesidad de dramatizar.
Hubo sollozos en mis riñones,
Mi estómago tuvo repulsiones
Y mis intestinos alargaron mis dolores.
Otra vez, mi duda existencial
¿Es físico o mental?
Tal vez deba tomar más agua,
Aunque esté contaminada;
Y comer fruta cada vez más cara,
¿Por qué mi entorno no avanza?
Aún me siento estancada.
La inflación en la economía
Nos alejó aún más de la alegría;
El dinero no compra la felicidad,
Pero sí es vital.
¿Cómo produciría serotonina
Sin azúcar ni energía?
¿Cómo disfrutaría la vida
Sin fuerzas y con deficiencia de calorías?
Tal vez solo tengo que echarle ganas,
Ver el lado positivo
Y recibir aquellos ánimos vacíos.
Aunque ya no pido ayuda,
Porque no la recibo;
Con los pesos compro comida,
¿Cómo podría invertir desde la tumba?
No les importó que la inanición
pudo más que la ambición y el deseo de superación.
Estoy buscando culpables,
No opciones ni variables,
¿Tener personalidad de abogado me hace miserable?
¿O puede ser justificado?
¿Fue su negligencia la que me puso en este estado?
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Inner Voices
Puisi«Escribo poemas como si eso resolviera mis problemas» Conjunto de poemas que escribo día a día sobre diferentes situaciones, abordando diversas emociones que merecen ser escritas. Mi pequeña cosmovisión de un infinito universo.
