En la base militar del imperio Xiao, el comandante mayor Wang Dylan, les daba una nueva orden.
Ahora que ambos son generales de sus propias tropas, debemos separar y así poder terminar con el enemigo más rápido.
Es por eso que el general Sean se dirigirá hacía el área norte para contra atacar a las tropas de los Wen.
Y el general WangYi, irá hacía el área sur con sus tropas a mando, para darle batalla a las tropas de los Zu.
Ambas están mezcladas con soldados Liu, debemos ser quienes contra ataquemos para terminar con toda esta guerra - grito dando por terminada la orden.
Sean y WangYi sintieron dolor y opresión en sus corazones al saber que serían divididos, un miedo inexplicable les embargo a ambos, ellos se cuidaban mutuamente.
Se observaron sin que nadie se diera cuenta, al día siguiente ellos partirán a sus misiones.
Sus hombres también habían Sido divididos, Fanxing irían con Sean.
Mientras Haoxuan y Guocheng irían con WangYi.
Esa noche ambos se volvieron a ver en su lugar preferido, el tiempo pasaba tan rápido que llevaban ya un año de relación.
Dos años habían pasado tan rápido desde que salió de casa, aún extraña a papá, pero teniendo a Sean a su lado el dolor era llevadero.
Hacía poco había cumplido sus 17 años, esa noche celebró con sus amigos, no pudo verse con Sean ese día para recibir su regalo sin que el lo supiera.
Hoy cambiarían de lugar para verse de nuevo, querían que está vez fuera diferente, querían sentir ambos sus cuerpos de nuevo, volver hacer uno solo, llevaban un par de meses sin hacer el amor.
Quizás unas cuatros veces desde la primera vez, en ocasiones solo se besaban oh se abrazaban sin tener intimidad.
Habían quedado que se verían en las caballerizas, Sean había echo una cama provisional dónde tenía a cazador de luna.
Esa noche lo había pasado junto a Portador de Luz, sabía que Dylan no estaba por medio de su amigo Ji Li, ellos habían echo trato de cuidarse las espaldas.
Cuando el castaño llegó a las caballerizas, fue jalado de un brazo hacia el lugar de cazador de luna, se sorprendió y sonrió tiernamente al ver el rostro sonriente y esa mirada llena de amor del azabache.
Veniste amor - lo abrazo de su cintura y beso sus labios con mucha pasión.
Cuando se alejaron por falta de oxígeno, el rostro sonrojado y labios abierto por la falta de aire del castaño causó que el miembro del azabache diera un respingo de emoción.
Te hice esperar mucho amor - susurro suavemente, acariciando su pecho de una manera seductora.
No tanto amor, solo que ya no aguanto las ganas de tenerte debajo de mí - susurro roncamente.
Tomó la mano del castaño y la llevo hacia su miembro para que tocará como estaba por él en ese momento.
Siente como me tienes de duro amor, ya no aguanto la espera - lo jalo de su cintura y lo subió en su regazo, besando intensamente esa boquita rica.
Rápidamente le quitó su ropa y lo recostó en la cama que había formado con sus sábanas.
Te deseo tanto - le susurro en medio de los besos que dejaba en su cuello y clavícula.
Mientras que con su otra mano acariciaba sus botoncitos de chocolate, que estaban siendo estimulados salvajemente.
Sonreía con orgullo al ver cómo el cuerpo de su amante se derretía en sus brazos, como esa espalda blanquecina se arqueaba pidiendo por más.
Sus gemidos eran música para sus oídos, empezó bajando sus labios rojizos para tomar en su boca unos de esos botoncitos de chocolate.
Los chupo como si de un niño tomando un dulce que jamás había probado se trataba.
Repartió besos por todo su vientre hasta llegar debajo de su ombligo dónde se encontraba el pene rosa más hermoso y delicioso que haya probado.
Sin esperar más lo tomo en su boca como un pirulín, subía y bajaba hasta tomar más de ese pedazo de carne tan exquisito.
WangYi se derretía en gemidos bajo el, su cuerpo temblaba de la sensación tan exquisita que lo hacía sentir el azabache.
No tuvo tiempo de informarle sobre su orgasmo y termino viniéndose en su boca.
El azabache succionó todo con delicadeza, no dejando ni que una sola gota de ese delicioso manjar de los dioses se derramará y fuera desperdiciado.
Repartió besos en sus muslos, de sus tobillos hasta el pegue de su ingle.
Bajo delicadamente para abrir con sus grandes y fuertes manos con elegancia esos montículos bien duritos para ver la entrada al paraíso.
Se le hizo agua la boca con solo ver ese botoncito rosado brillante y como de el salía un líquido que tenía una fragancia de jazmín, que lo llamaba a cometer sus más bajos deseos lujuriosos.
No supo contenerse más y con mucha lujuria agarro con su boca y lengua a chupar y mordisquear suavemente esa carnita rosada tersa y deliciosa.
Gemía al sentir como ese elixir tocaba su lengua y lo transportaba al Olimpo para comer los mejores manjares de los dioses.
Lo penetró con su lengua, de adentro hacia afuera, a pesar de haberlo echo con el un par de veces, las entrañas del castaño aún estaban con estrechez y eso lo llamaba al pecado andante.
Su doncelito era el niño más hermoso y delicioso que haya probado, sin necesidad de buscar y probar con otros sabía que nadie se comparaba con el.
Lo preparo lo suficiente y sin esperar más lo penetró al mismo tiempo sello sus labios con los de su bebé para tragarse el grito que dio al ser penetrado de una sola vez.
Subió su pierna izquierda a su hombro y lo penetró duramente, se podía escuchar el choque de sus pieles, apunto directamente hacia ese lugar que hacía que su doncel pusiera sus ojitos en blanco.
Cuatro estocadas bien acertadas y el castaño tuvo su segundo orgasmo sin necesidad de ser tocado por el azabache.
Pero el no tenía suficiente, el siguió penetrando rápidamente, en círculos en ocasiones, luego suave y después rápido, sentía el cuerpo del castaño temblar preparándose para otro orgasmo.
Ambos dieron un gemido fuerte que fue tragado por sus bocas, por tercera vez el castaño se vino en medio de sus vientres, mientras que el azabache se dejó venir y lleno las entrañas del castaño con su semilla.
A pesar que había terminado su pene estaba aún duro como la roca cerca de las aguas termales donde muchas veces se habían dado cariñitos.
Le dio la vuelta al doncel poniéndolo en cuatro y volviendo a entrar en el nuevamente dándole en su lugar preferido.
Estar con el doncelito era como tocar la gloria, entrar al paraíso y ver las mejores escenas.
Así pasaron varias horas diciéndose palabras dulces y haciendo el amor, esa noche fue inolvidable para ambos, no fueron dos, ni tres, fueron seis rondas de amor.
El azabache andaba insaciable esa noche, cada vez que lo penetraba le decía lo delicioso que estaba y cada ve que se venía dentro de él terminaba confesándole cuánto lo amaba con todo su corazón.
El castaño quedó exhausto esa noche, no sabía que era pero el sentía algo diferente ese encuentro.
No entendía si había Sido porque ahora estaban acostados oh porque esto sonaba como a una despedida, jamás había sentido de esta manera al azabache.
Salió de sus pensamientos al sentir como su mandíbula era tocada y alzada por los dedos largos del azabache.
El estaba locamente enamorado de Sean, esa noche el también había confesado cuánto lo amaba de verdad.
Sintió la dulzura de esos labios en los suyos al recibir muchos besos, suspiraba y gemía en medio de ellos.
No quería que esa noche acabará, quería quedarse con el de esa manera para siempre.
Esperaba poder salir vivo de esa guerra y llevarlo ante su padre para presentarlo como su pareja y así mismo ante su madre que en paz descanse.
Se quedaron dormidos por un momento, el azabache tenía sus manos envueltas posesivamente en la cintura del doncel.
Mientras WangYi estaba recostado durmiendo como un ángel sobre el pecho de Sean.
En horas de la madrugada a poco tiempo que todos se despertarán Sean sintió y le hablo a su pareja para ir a sus tiendas de campaña faltaba poco para que ambos salieran a sus misiones.
Se despidieron de un fuerte abrazo y un suave beso en sus labios, ninguno de los dos quería separarse, pero debían hacerlo sino querían que alguien los descubriera.
A la mañana siguiente el primero en salir con su batallón fue Sean siendo su mano derecha, Fanxing más conocido como el tigre.
Poco tiempo después WangYi y su batallón salieron también al campo de batalla, a su derecha iba Haoxuan y a su izquierda Guocheng, liderando a su gente.
Fueron hacia el lado sur, pero al llegar todo estaba vacío y fue ahí cuando rápidamente se percataron que todo había Sido una trampa, corrieron de regreso y apoyo al otro batallón.
Cuando se acercaban pudieron ver cómo el sargento Ji Li, venía corriendo en su caballo a todo dar.
General WangYi - grito agitado - el general Sean fue emboscado cuando estábamos patrullando la zona norte de la frontera.
El me envió para informarle que quiere que espere y proteja nuestras provisiones - termino diciendo preocupado Ji Li.
Ji Li, había descubierto la noche anterior sin querer cuando ambos dormían abrazados uno encima del otro en las caballerizas.
Había enfrentado al general Sean, el como su amigo sabían el problema al que se enfrentarían ambos si no hubiera Sido el quien los descubriera.
Había Sido el quien había despertado al azabache, cuando no lo vio en la tienda de campaña y fue en busca antes que se le hiciera tarde para salir en su misión.
Sintió como un balde agua al darse cuenta quien estaba en los brazos de su amigo era nada más y nada menos que el hijo doncelito más apreciado del ex general Wang Yizhou, una leyenda durante la guerra pasada.
No quería imaginar lo que le sucedería al azabache si su amigo Yizhou se enterará que el había robado la pureza de su reliquia, sin querer había escuchado los gemidos de ambos cuando hacían el amor.
Sabía que está orden de parte de Sean, lo hacía para protegerlo del enemigo, el había prometido en nombre de la amistad de los dos hombres muy importantes para el, guardar el secreto del doncel.
Es por eso que ahorita que lo tenía enfrente de el se sentía nervioso, su amigo tenía razón, su hijo era el ser más hermoso que pudiera existir en la tierra.
WangYi escucho con atención todo lo que Ji Li, le decía, pudo notar nerviosismo en el soldado.
Su sexto sentido se alertaron deseando que a su pareja no le hubiera sucedido nada.
Guocheng - grito fuerte el castaño.
Señor - se hizo a un lado haciendo una reverencia ante él.
Por favor Guocheng, quédate a cargo con la mitad de nuestra tropa, para cuidar nuestras provisiones - dijo con firmeza.
Señor, si señor, será como usted ordené - respondió Guocheng incluyendo los demás que se quedarían con él.
Los demás síganme por favor, iremos de apoyo hacia el general Sean - grito fuerte y salieron rápido con sus caballos en apoyo hacia el azabache.
General WangYi - grito desesperado Ji Li, sabía que reprimenda le daría el azabache al ver a su pareja en peligro - espere general, por favor obedezca las órdenes del general Sean - gritaba siguiéndolos en su caballo.
Conforme el castaño, se iba acercando al lugar, sentía una gran opresión en su pecho, pensaba lo peor, pero le rezaba a los cielos que nada malo le sucediera a su pareja.
Sean estaba dando lo mejor en batalla, quería salir victorioso con su gente.
Fanxing cómo su mano derecha lo estaba apoyando muy bien, era un excelente soldado.
De repente escucho el tropel de unos caballos y reconoció a su persona favorita, el olor de su cuerpo lo llamaba a siento de kilómetros de distancia.
El jazmín lo relajaba y lo incitaba al pecado, frunció su ceño en confusión al ver al castaño llegar con su gente.
Volteo su rostro cuando sintió que alguien llegó a su lado, se sorprendió grandemente.
Que haces aquí - cuestiono con su ceño fruncido.
Me preocupe por ti y vine ayudarte - respondió suave y preocupado el castaño.
Sean no le respondió, lo observó seriamente, volteo su rostro hacia donde estaba Ji Li, pero este solo levantó sus hombros con resignación.
Dio la vuelta a cazador de luna y con un grito fuerte dio una orden.
Vámonos.
Y todos los siguieron incluyendo al castaño, que suspiro con alivio al ver que su pareja estaba bien.
Fanxing solo pudo observar seriamente de lejos al igual que Haoxuan la escena tan rara que esos dos hicieron.
Ah ambos les llamo mucho la atención el rostro lleno de preocupación de su leoncito, así como también el gesto de enojo e indiferencia de Sean.
Se voltearon a ver ambos y con sus miradas comprendieron que debían poner más atención e investigar que sucedía con su leoncito.
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Un Guerrero Doncel
Ficção HistóricaEn desacuerdo con el echo que su enfermo padre, al ser el único varón de la familia, deba cumplir con el mandato imperial de ir a la guerra. El joven Yibo, decide disfrazarse como soldado, con la ayuda de la vieja armadura de su padre e integrarse d...
