-así que has perdido 3000 soldados Dothraki y capturaste a alguien que dice ser Aegon Targaryen- habló una enojada Daenerys mientras cabalga su yegua, la plata, ella desde que se casó con Aquiles hace ya casi año y medio ve a los soldados como su gente y familia, conocía a las esposas e hijos de los caídos.
-Dieron su vida para liberar un pueblo y cayeron como verdaderos guerreros, como verdaderos Dothraki- Aquiles habló tranquilamente mientras pensaba en como conquistar Yunkai.
-¿crees que los Dothrakis estarán bien viajando con un prisionero que ha asesinado a sus hermanos de batalla?- esta vez Daenerys habló con curiosidad.
-he conquistado muchos Khalasares, algunos de mis hombres mataban a los suyos, pero luego de conquistarlos pasó un tiempo de tensión y siempre se supera, sobre todo porque se acerca la prueba final de los guerrero elite- habló mirando a los nuevos reclutas mirmidones entrenando, corriendo por los costados del Khalasar llevando un gran escudo en cada mano y lo que parecía ser una armadura de cuero rellenado con rocas, también corrían las nuevas reclutas medusas en entrenamiento, cargando una lanza en cada mano y en la espalda un arco, a diferencia de los mirmidones ellas tenían una armadura de bronce que le impedía hacer mucho movimiento.
-¿Qué tiene que ver la prueba final?-
-la última prueba es la lealtad, ya lo verás después de conquistar Yunkai, por ahora hay que alimentar muy bien a los dragones- Aquiles habló mirando a los tres dragones que ahora eran un poco más grandes que un caballo sobrevolando sobre ellos, eran más grandes que en la historia original ya que habían nacido antes.
-Supongo que no me lo dirás para que sea sorpresa, ahora sobre Aegon...- Daenerys dijo mirando al joven peliblanco que estaba rodeado de los elite del ejército.
-Lo he mandado a investigar, la verdad se sabrá en su juicio -
-Los Martell nos darán problemas en Westeros cuando se enteren-
-Siempre podemos empezar conquistando Dorne-
-si sigues así algún día te llamarán Aquiles el conquistador- los dos rieron un poco, pero luego la cara de Daenerys cambió a una de tristeza -¿cómo están ellos?
Aquiles supo a quienes se refería, hace unos días había dado sepulcro a David Bravo, sangre de su sangre, uno de los primeros mirmidones, su maestro y su amigo. Ashla había llorado, el siempre serio Radharani había llorado, Aquiles mismo lloró cargando el cuerpo para darle los honores al cuerpo, pero la más afectada había sido Fehal, la prometida de David, había muerto sin saber que su prometida estaba embarazada, Aquiles le prometió a Fehal que su hijo estaría bien cuidado, pero nada va poder compensar la pérdida de un gran hombre, todos sabían que en la guerra se perdía vidas, pero aún así el dolor que se siente es insoportable. Fehal había dejado de servir como una Medusa por el momento, por órdenes del Khal, aceptando a regañadientes, Ashla se encontraba consolando a su amiga, pero aún cumplía su deber como guerrera, Radharani se volvió más serio con los guerreros, eso hacía que los entrenamiento, ya brutales, se volvieran más brutales, nadie estaba dispuesto a que esto volviera a suceder.
-cada uno maneja el luto a su manera, pero ellos están mejor- respondió Aquiles.
Daenerys lo miró preocupada -¿y tú?
-Yo trataré de seguir sus enseñanzas y no desviarme del camino, esa es mi forma de honrarlo- respondió con la mirada al frente.
-sabes que eso no fue lo que pregunté- acusó.
-ya lo lloré Danny, pero no era lo que David hubiera querido- Daenerys asintió, conoció al hombre.
-David no es un nombre para un Targaryen, pero creo que podemos hacer una excepción esta vez y ponerle su nombre a nuestro hijo- dijo Daenerys con una sonrisa dulce y con una mano en su vientre.
ESTÁS LEYENDO
Un reencarnado en Game of thrones
OverigUna apuesta entre dioses trae a un joven estudiante universitario a vivir una vida llena de acción, muertes, aventura, amor y traiciones. Solo quiero aclarar que tal vez el personaje al principio les parecerá algo muy fuerte, pero perderá algunas ha...
