capitulo 12

1.3K 243 44
                                        

Capítulo 12

​Xiao Zhan preguntó con voz débil:

-¿Joven amo Wang?

​La alta temperatura y la respiración agitada de Xiao Zhan exaltaron a Wang Yibo.

-Xiao Zhan, ¿entraste en celo?

​Con dificultad, Zhan asintió, alejándose de Yibo. Yibo miró cómo los ojos café claro de Zhan se llenaban de lágrimas.

-No llores... debes tomar inhibidores, debemos buscarlos.

​Yibo trató de incorporarse para buscarlos, pero Xiao Zhan lo detuvo, sujetándolo con una de sus manos.

-En este mundo no existen los inhibidores.

​Yibo frunció el ceño y preguntó, molesto:

-Entonces, en tu mundo... ¿la única opción es...? -Antes de terminar la frase, Yibo sintió impotencia y frustración. Si él no hubiera llegado, el primer celo de Xiao Zhan habría sido con otra persona: el emperador Wang.

​Zhan alzó la mirada y habló con dificultad:

-Esto es así... cuando un omega entra en celo, su alfa debe marcarlo.

​Ante la afirmación de Zhan, Yibo preguntó con voz seria:

-¿Este cuerpo es del alfa al que perteneces? ¿Tú vas a ser su omega?

​La pregunta de Yibo hizo que el corazón de Zhan doliera, pero era la verdad: Xiao Zhan es el omega del emperador Wang. Zhan solo pudo asentir con pesar. Yibo observó a Zhan con impotencia; miró sus propias manos y el reflejo de su cuerpo en el piso de diamante rojo. El rostro de ese cuerpo era exactamente igual al suyo, con rasgos idénticos a los de su forma original. Abrió los ojos, aturdido ante el reflejo de sí mismo en otro cuerpo tan parecido.

​Zhan se levantó con dificultad; el calor de su cuerpo aumentaba y su cabeza aún daba vueltas. Abrazó la espalda de Yibo, aferrándose a ella.

-Joven amo...

​Yibo giró para sostenerlo entre sus brazos.

-Este cuerpo es de él... pero no quiero que nadie más te toque.

​Las feromonas de Xiao Zhan eran aún más intensas y seductoras. Naturalmente, el cuerpo que Yibo estaba utilizando ahora también reaccionó ante Zhan. El aroma a flor de hibisco era igual de estimulante y adictivo en cualquier mundo, provocando que sus feromonas alfa despertaran. Zhan se acercó a su rostro, mirando sus labios.

-Ante mis ojos, usted es el joven amo Wang... mi único alfa.

​Sus labios fueron lamidos y mordidos con torpeza. Los brazos de Zhan se entrelazaron en su cuello, adentrando su lengua en la cavidad bucal de Yibo, enredándose con descaro. Su respiración era pesada y la temperatura de su boca ardía al igual que su cuerpo. Yibo, poco a poco, acarició el cuerpo de Zhan, delineando perfectamente sus curvas bajo todas las túnicas que lo cubrían. Sus caricias eran cálidas, comparables al calor de una hoguera en medio del invierno helado. Quería dejarse llevar, a pesar de encontrarse en esta situación extraña; simplemente se entregó al fuego y a la pasión.

​Wang Yibo sostuvo a Xiao Zhan sin dejar de besarlo y lo recostó en la cama donde hace un momento recién despertaba. Todo era desconocido para Yibo, pero el cuerpo de Zhan parecía familiar, como si estuviera hecho para él. Yibo desató las túnicas, dejando su piel expuesta ante sus ojos. Zhan estaba fuera de sí, solo se concentraba en besar a Yibo como si su vida dependiera de ello.

​El celo omega es igual de intenso que el rut de un alfa. Su deseo sexual no bajaría a menos que su cavidad fuera llenada. Yibo miró de arriba abajo cada rincón del cuerpo de Zhan mientras lo besaba y dejaba pequeñas marcas. El miembro de Xiao Zhan estaba despierto y pequeñas gotas de pre-seminal brotaban de la cabeza de este. Yibo lamió sus pezones mientras su mano daba atención a su erección y, con la otra, acariciaba su punto dulce, intentando introducir el primer dedo. Zhan gimió dulcemente mientras los movimientos aumentaban; sus caderas se contrajeron ante la intromisión.

​-Estás tan caliente que tu pequeño orificio está muy lubricado.

-Joven amo... ¡ah!

​Yibo introdujo tres dedos profundamente, encontrando el punto dulce. Zhan arqueó la espalda por el placer; Yibo siguió masajeando hasta lograr que Zhan eyaculara. El fluido se esparció en su vientre y en la mano de Yibo. Este sonrió levemente; el cuerpo de Zhan era tan caliente que su propia erección dolía bajo las túnicas.

​Yibo dejó caer su ropa. No le agradaba la idea de tomar a Zhan con un cuerpo ajeno, pero si esa era la única forma de que Xiao Zhan pasara el celo sin sufrir, lo haría; no importaba si el cuerpo era suyo o no.

-Joven amo... yo lo necesito... quiero sentirlo -pronunció Zhan con dificultad, alzando las caderas.

​Xiao Zhan giró boca abajo, colocó su pecho sobre la cama y movió sus glúteos hacia adelante, invitándolo. Yibo rozó la entrada del pelinegro con su erección; este gimió al sentir el glande tallarse descaradamente contra su agujero.

-Voy a entrar poco a poco, respira.

​Yibo introdujo su miembro. Sentía perfectamente las paredes de Zhan abrirse para él. Zhan gimió con dolor; la abertura fue tan intensa que el calor de su interior volvió a estrujar a Yibo.

-Si me aprietas así, vas a lastimar a esta persona.

​Zhan lloró un poco ante la intromisión, pero su cuerpo no pudo evitar querer más. Estaba seguro de que las feromonas de Wang Yibo eran idénticas a las del joven amo que amaba.

-Joven amo... -pronunció antes de mover sus caderas, indicándole el momento para continuar.

​Yibo se colocó sobre él. Los gemidos de Zhan bajo él y el aroma de hibisco, combinado con la sensación de estar dentro de Xiao Zhan, eran demasiado placenteros. El alfa penetró con fuerza, embistiendo sin piedad. El miembro se asomaba en su estómago, marcando su forma bajo la delgadez del vientre. Yibo alzó una de las piernas de Zhan, abriendo más espacio para penetrarlo profundamente. Los dulces sonidos de los gemidos se apoderaron del lugar al igual que sus feromonas mezclándose.

​-Mis caricias... las marcas en tu cuerpo, recuérdalas cada una de ellas... son la prueba de que tú eres mi omega.

​Afirmaba mientras entraba y salía, sin tener suficiente. Encontró el punto exacto de placer en Zhan, quien gimió absorto. Yibo sintió sus propias feromonas alterarse; sus ojos dorados brillaron al entrar en rut, provocado por Xiao Zhan. Su instinto alfa lo hizo besar el cuello de Zhan, sacar sus colmillos y morder al omega entre sus brazos.

​Zhan abrió los ojos de par en par. Sintió que el miembro dentro de él se agrandaba, anudándolo al mismo tiempo. Cuando un alfa y un omega entran en celo y rut provocados por sus parejas, sus cuerpos dejan de pertenecerles y se entregan al puro placer carnal. Las feromonas fueron inyectadas por su alfa; cuando un alfa marca a un omega en su rut, esa marca es para siempre.

​El cuerpo de Zhan eyaculó primero y, por su agujero, brotó el líquido empapando a Wang Yibo. Este anudó su interior, dio tres estocadas profundas y terminó por eyacular dentro de Xiao Zhan.

​Los dos se devoraron durante tres días completos.

​Zhan despertó al tercer día con el cuerpo adolorido. Con esfuerzo, se levantó. Pensó encontrar a Wang Yibo, pero en su lugar encontró la mirada fría del emperador Wang.

 Pensó encontrar a Wang Yibo, pero en su lugar encontró la mirada fría del emperador Wang

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
"Atado al aroma de hibisco "(Finalizada) (omegaverse) (yizhan)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora