Capítulo 1
Con preocupación, Wang Yibo y su madre esperaban la valoración de las pruebas de niveles de feromonas a las cuales fue sometido. Yibo había tenido problemas con su producción de feromonas alfa; el test determinaba efectivamente su condición de alfa, beta u omega. Él era claramente un alfa, pero su nivel era demasiado bajo; ni siquiera se había desarrollado. No podía distinguir un olor tan fácil de detectar como el de las feromonas omega y su ciclo de celo no había llegado, incluso a sus 18 años cumplidos.
Su madre estaba angustiada; le preocupaba la descendencia de la familia Wang. Ellos eran los médicos más importantes de la ciudad de Pekín, y la condición rara y desconocida de su hijo le provocaba ansiedad. Este año, al cumplir los 18, sus feromonas seguían en la misma condición: no había ningún cambio.
El doctor, preocupado por Wang Yibo y por el despertar de su celo alfa, sugirió:
-¿Tienes a alguien con quien quieras empezar este tratamiento?
-¿Va a obligar a mi hijo a tener sexo con alguien? -respondió la Sra. Wang, indignada.
-Si su hijo sigue postergándolo, tal vez pierda su capacidad de ser un alfa como tal... Los tratamientos con feromonas son demasiado invasivos y dolorosos; no veo una forma más viable que esta.
Impotente, la Sra. Wang solo apretó los puños, mirando a Wang Yibo con precaución.
-Solo es sexo... ¿eso es lo que necesito? Entonces lo haré.
Wang Yibo se levantó de la silla y salió sin decir más. Su madre lo detuvo antes de marcharse de la clínica.
-¿Hijo, estás seguro de eso?
-Dije que no te preocupes, solo tengo que encontrar con quién hacerlo.
-Pero esa persona tiene que gustarte; por lo menos tiene que causar una emoción en ti -recordó la Sra. Wang, angustiada, viendo a su hijo subir a su motocicleta para marcharse.
Wang Yibo escuchó las palabras de su madre, pero no quiso pensar en ello. Su mente estaba ocupada; no podía dejar de pensar en el mismo sueño que lo atormentaba por las noches.
Por la noche, Yibo llegó al bar de los padres de su mejor amigo, Liu Haikuan. El lugar era muy concurrido y siempre era un buen punto de encuentro. Liu Haikuan se alegró al verlo.
-Hermano Yibo, ¿estás bien? Me asustaste cuando dijiste que estabas en el hospital.
-No es nada, solo una estúpida revisión, eso es todo -respondió de mala gana.
-¿Es algo grave? -preguntó Liu, curioso.
-Solo que tengo que tener sexo con alguien para responder a sus feromonas... básicamente, tengo que coger hasta recuperarme.
Liu Haikuan se echó a reír.
-¿Acaso eso es un tratamiento? Ya tardaste en empezar -bromeó.
-Eso es porque me dan asco todas las personas... no me gusta nadie en especial -se quejó con una mueca desagradable en el rostro.
-Claro, el señor perfecto que tiene a todas las chicas y omegas lindos detrás de él... debe ser muy asqueroso -bromeó Liu de nuevo, pero al ver el semblante molesto de Yibo, no pudo burlarse más.
-Oye, ¿tienes alguna carrera para mí? Estoy molesto y quiero correr.
Liu pensó por un momento y respondió:
-Mmm, habrá una cerca de la presa en Hunan en dos horas... pero ese lugar es muy peligroso, ¿crees que puedas con él?
-Por supuesto. Nunca he perdido y no comenzaré ahora.
-Suerte, y espero que esta noche encuentres a alguien que sí alborote tus feromonas alfa.
Yibo alzó la mano despidiéndose sin darle importancia; ni siquiera miró atrás y se dirigió a toda prisa hacia la presa de Hunan. Solo quería distraerse; la presión de sus padres para que sus feromonas alfa despertaran lo estaba sofocando, y esa era una buena oportunidad para sacudirse el estrés.
Como era habitual, el lugar estaba lleno de chicos rudos en motocicletas. Al ver a Yibo llegar, todos guardaron silencio. Wang Yibo era conocido como "el demonio de Luoyang", su ciudad natal, y era obvio que "el demonio" no venía por ninguna buena razón. Todos sabían que Yibo era alguien con quien no podías meterte o terminarías mal; sus peleas con los desafortunados que quisieron intimidarlo eran famosas en el vecindario.
En eso, Xiao Liying, una amiga de Yibo mayor que él, se acercó.
-Pequeño Yibo, ¿has venido a competir? No creí que vinieras hoy -afirmó la chica, sonriendo con sorpresa.
-Estoy estresado, no tengo otra cosa mejor que hacer; además, no he dormido bien... siempre tengo la misma pesadilla -respondió Yibo con pereza.
-¿Pesadilla?
-Sí, un incendio en un campo de flores rojas. Hay alguien inconsciente en el suelo, siempre es el mismo sueño y estoy cansado de sentir esa desesperación.
Al ver el rostro afligido de Yibo, Xiao Liying le dio un toque en el hombro para darle ánimo.
-Hey, no pienses en eso. Buena suerte hoy.
Yibo se colocó el casco, ocultando su semblante de nuevo. La alineación de todos los participantes estaba lista y, en ese momento, Xiao Liying levantó la bandera para indicar el arranque. Wang Yibo tomó la delantera; su motocicleta era potente, por lo que no tuvo dificultad alguna. Podía sentir la adrenalina y la velocidad; eso aliviaba el estrés en su cuerpo.
En ese momento, la lluvia cayó en medio de la competencia. Muchos decidieron parar; el piso se volvió resbaladizo y el lugar no era apto para una carrera clandestina. Pero faltaba poco para cruzar la meta y Wang Yibo era perseguido de cerca. No podía permitirse perder.
Continuó hasta la última curva, cerca de la presa. Su motocicleta perdió el control y resbaló en el agua. Por la alta velocidad que llevaba, atravesó la protección de la orilla y salió volando junto con Yibo. La altura era excesiva; si caía por ese acantilado, moriría. Asustado por la muerte frente a él, cerró los ojos. Lo único que cruzó su mente fue: "Voy a morir ahora".
Su cuerpo se hundió en el agua. Por la presión, se quitó el casco, pero la caída lo arrastró tan profundo que no podría aguantar debido a la falta de oxígeno. Luchó por llegar a la superficie, con el miedo y el corazón latiendo desenfrenadamente. Faltaba poco para llegar, pero el oxígeno se acabó. Wang Yibo perdió sus fuerzas y cerró los ojos. "Creo que se acabó... voy a morir aquí".
En ese momento, Wang Yibo tuvo una visión al filo de la muerte: un campo de flores de hibisco rojo. Un hermoso omega con cabello largo color plata sostenía un núcleo dorado. De pronto, un ataque por la espalda hizo que sus túnicas blancas se tiñeran de rojo y el núcleo cayera al suelo. Ese chico fue herido por la espalda; en su desesperación, Yibo trató de alcanzarlo. Algo en él le resultó familiar y sintió un increíble y profundo dolor en el pecho.
-¡No puedes morir... Xiao Zhan!
Intentó alcanzar al chico que se desangraba frente a él, pero era inútil; estaba cayendo aún más profundo y, a ese paso, el que moriría sería él.
-No... no... Xiao Zhan.
Pronunció el nombre de aquella persona a pesar de no saber quién era; su corazón lo recordaba. En ese momento, el poco oxígeno se acabó y el cuerpo de Yibo perdió fuerza; solo pudo escuchar un leve susurro:
-No puedes morir, lo prometiste.
Su cuerpo fue abrazado por alguien. Un leve susurro se escuchó en su oído antes de perder el conocimiento:
-Hace mil años... lo prometiste... debes cumplir tu promesa.
Su dulce voz y esa fuerte feromona de flor de hibisco se impregnaron en su cuerpo, estremeciéndolo y tranquilizándolo al mismo tiempo. Esto era lo que llamaban reaccionar ante una feromona: su cuerpo la reconocía como si fuera parte de sí mismo. Esa persona desconocida lo abrazó hasta llegar a la superficie. Yibo cayó inconsciente, pero reconoció a quien lo llevaba entre sus brazos: la flor más hermosa que había visto en todas sus vidas anteriores... Xiao Zhan.
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"Atado al aroma de hibisco "(Finalizada) (omegaverse) (yizhan)
أدب الهواة✨✨historia original 🚫🚫🚫No adaptaciónes ni resubir a otras plataformas solo disponible en este perfil y el perfil de ao3. Wang Yibo es un chico alfa con un problema por el bajo nivel de feromonas alfa que impide que su cuerpo persiva feromonas...
