capitulo 3

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Capítulo 3

​Wang Yibo despertó al amanecer; su cuerpo estaba adolorido y sus párpados pesaban. A su alrededor se encontraban su madre y su hermana menor, Wang Xuan Lu. Yibo se exaltó de repente al recordar el accidente e intentó incorporarse.

​-Hijo, no puedes moverte aún, tienes que descansar. Casi te rompes la pierna; tendrás que usar una férula un mes, eso fue lo que dijo el doctor -pronunció su madre intentando controlar a Yibo, mientras se levantaba y se sentaba junto a él, sobando su espalda-. Es un alivio que ese chico haya estado cerca para salvarte.

​Yibo abrió los ojos de par en par. ¿Un chico? ¿El chico que lo salvó en la presa? Exaltado, preguntó a su madre:

​-Él... ¿dónde está? Tengo que verlo, ¿dónde está?

​Sin comprender la actitud tan alterada de su hijo, ella respondió lo que sabía:

​-Está sedado; parece que está teniendo un ataque psicótico. No quería soltarte, te llamaba "Emperador Wang"... los doctores están evaluando su diagnóstico psiquiátrico. Es un chico tan joven, es tan triste que su mente esté tan mal.

​Yibo cerró el puño. Recordó el rostro mojado, los ojos grandes y el cabello largo, negro como la noche. Estaba desesperado por salvarlo y se sentía como si un cuchillo le apuñalara el corazón; no lo conocía en absoluto, pero se parecía mucho a la persona de sus sueños.

​-Quiero verlo, llévame con él, por favor, madre.

​Su hijo era alguien que rara vez pedía cosas, por lo que era realmente extraño que Yibo solicitara algo así. La Sra. Wang asintió.

​Antes de llegar a la habitación, algunas enfermeras acababan de salir. Yibo estaba sentado en una silla de ruedas para no provocar una fractura más grave en su pierna, la cual era manejada por su madre y acompañada por su hermana.

​-Enfermera, ¿cómo está él? -preguntó la Sra. Wang.

​La enfermera sonrió y dijo:

​-Está más tranquilo. Lo dejamos despertar y tratamos de hablar con él, pero solo respondió a unas cuantas preguntas.

​-¿Qué respondió? -indagó la Sra. Wang.

​-Dijo que era huérfano y que solo quería volver con el Emperador Wang. Después de eso, se negó a responder y no ha querido comer nada. En unos momentos vendrá el psiquiatra Ayanga para revisarlo.

​Yibo miró por la ventana: Zhan estaba acurrucado en la cama, cubierto hasta la cabeza.

​-Mamá... déjame hablar con él.

​-¿Estás seguro, hijo?

​-Está bien, mamá -afirmó, indicándole que lo llevara a la puerta.

​Una vez adentro, Yibo pidió a su madre que se retirara. Al oír una voz diferente, Xiao Zhan bajó poco a poco la sábana, viendo a Wang Yibo. Sorprendido y alegre, se abalanzó hacia él, abrazándolo con fuerza y diciendo felizmente:

​-¡Emperador Wang! Lo siento, no pude protegerlo. Esos tipos se lo llevaron, ¿también le colocaron agujas para dormirlo? No tengo idea de dónde estamos... por favor, regresemos al lago de hibisco.

​Rogó, acurrucándose en el pecho de Wang Yibo e intentando controlar sus emociones. Aturdido, Yibo pudo percibir el aroma de feromonas; por primera vez era capaz de sentir el aroma de un omega: la fragancia de flor de hibisco. Al instante, el cuerpo de Yibo reaccionó; comenzó a sudar y a temblar por la excitación. Un simple abrazo y un aroma podían destruir su temple y despertar su cuerpo, levantando su erección en un instante. Aquel delgado y hermoso omega podía despertar tales instintos en él.

"Atado al aroma de hibisco "(Finalizada) (omegaverse) (yizhan)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora