Capitulo 4

1.5K 265 25
                                        

Capítulo 4

​Wang Yibo y Xiao Zhan fueron dados de alta después de dos días más en el hospital. Como prometió, Wang Yibo pidió a su madre ayudar a Xiao Zhan. Aunque ella todavía tenía sus dudas, aceptó asistir a aquel chico desvalido que había "perdido la memoria"; esta era la excusa que Yibo inventó para que su madre sintiera remordimiento por su salvador y lo dejara vivir en la residencia Wang. También era el pretexto perfecto para que los doctores no sospecharan de la lucidez de Xiao Zhan.

​Ser un omega que llegó de otro mundo era un argumento completamente descabellado; nadie en su sano juicio lo creería. Al menos Xiao Zhan era consciente de esto, así que hizo caso a Wang Yibo y aceptó mentir para no causar problemas innecesarios en este mundo extraño.

​El psiquiatra Ayanga revisó los estudios de Xiao Zhan, mientras el omega lo miraba con asombro. El doctor era idéntico al general encargado de resguardar la fortaleza del Emperador Wang, aunque sabía perfectamente que no podía decir nada. El doctor Ayanga sonrió amablemente y dio su diagnóstico:

​-Al parecer, tu cuerpo y tu cabeza se encuentran bien; no veo ningún daño. Tal vez se trate de algo temporal, la pérdida de memoria. Aun así, no te estreses ni intentes forzarte a recordar; por lo regular, la memoria regresará paulatinamente. Ven a visitarme regularmente para seguir controlando tu estado de salud.

​Wang Yibo y la Sra. Wang, quienes estaban a su lado escuchando atentamente, agradecieron al doctor Ayanga antes de que este se retirara. La Sra. Wang colocó una mano en el hombro de Xiao Zhan, dándole ánimos:

​-Tranquilo, todo estará bien. Te llevaremos con nosotros hasta que tu memoria vuelva. Voy a preparar el papeleo para que te den de alta... Yibo, quédate aquí, no fuerces tu pierna.

​La pierna de Wang Yibo tenía una férula bastante estorbosa, lo cual lo irritaba, pero no había otra opción. Al salir y quedar solos, Zhan habló tímidamente, captando la atención de Yibo:

​-Joven amo Wang... ¿lo hice bien?

​-Ya te dije que no me llames así... pero sí, lo estás haciendo bien.

​-Lo que pasa es que aún tienes el rostro del Emperador Wang y no puedo hablarte de forma descortés -refutó con voz triste.

​-Hablando de eso, debes cambiarte de ropa. Mamá trajo algo de la mía; aunque eres muy delgado, espero que te quede.

​Zhan asintió y desató la bata de hospital frente a Yibo, desnudándose completamente. Yibo, que de por sí estaba tomando inhibidores debido a que sus feromonas se descontrolaban por el aroma de Xiao Zhan, se estremeció al verlo.

​-¡¿Qué diablos haces?! ¡No puedes desvestirte frente a los demás! ¡Cierra la cortina! -ordenó Yibo, girando avergonzado hacia otro lado.

​Zhan lo miró con extrañeza.

​-En mi clan es normal hacer esto...

​-¡No debes hacer eso! Especialmente frente a un alfa, maldición, esto es sentido común -murmuró Yibo, intentando no pensar en lo que acababa de ver.

​Su piel blanca, iluminada por la luz que entraba por la ventana, su espalda, sus hermosas caderas y sus piernas delgadas pero sensuales... trató de no mirar, pero su cuerpo reaccionaba y ese olor lo estaba volviendo loco. Si no fuera por los medicamentos, no podría soportarlo y se abalanzaría sobre él. Xiao Zhan era un omega tan hermoso que no podía resistirse a poseerlo. Pero también era un hecho: no siendo de este mundo, uno podía actuar como un animal en celo. Hacía mucho tiempo que Yibo no sentía estos instintos alfa, el deseo de poseer a un omega.

 Hacía mucho tiempo que Yibo no sentía estos instintos alfa, el deseo de poseer a un omega

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

​Al terminar, Zhan abrió las cortinas y dijo, algo incómodo:

​-Joven amo... esto es incómodo, no quiero usar esto.

​Yibo miró a Zhan vistiendo un pants y una sudadera color rosa.

​-¿Mmm? ¿Qué tiene de malo?

​-¿Tengo que usar esto? -señaló los bóxers que llevaba bajo el pantalón-. Esto es apretado... en mi mundo solo utilizamos una bata sin nada abajo; es muy incómodo.

​-No puedes quitártelos, absolutamente no -respondió Yibo, algo irritado.

​Las feromonas de Zhan eran aún más fuertes y, al actuar tan inocente, lo estaba volviendo loco. Yibo acercó la silla de ruedas y colocó tabletas de inhibidores para las feromonas omega de Xiao Zhan.

​-Eres un omega, debes esconder tu aroma. Esta medicina te ayudará a ocultarlo; no dejes de tomarla. Un omega debe cuidarse o cualquier alfa podría sobrepasarse y tomar tu cuerpo.

​Zhan lo observó atentamente y tomó una de las pastillas con un poco de agua.

​-Gracias, joven amo Wang.

​-Yo también soy un alfa, así que asegúrate de tomar tus inhibidores cuando estés a mi lado.

​Zhan sonrió levemente. Yibo tenía razón; en la villa donde fue adoptado, la mayoría de las personas eran omegas y betas mayores, por lo que no había problemas, pero de vez en cuando los alfas reclutados en el ejército venían por omegas de la villa. Todos eran usados, obligados a tener sexo sin pudor hasta perder la vida o vivir esclavizados. Ese era el destino de los omegas en su mundo. Parecía increíble ver que, a pesar de ser un alfa, el joven amo Wang era completamente diferente.

​Zhan sonrió aliviado y, una vez listo, dejó de quejarse. Ayudó a Yibo, que iba en silla de ruedas, a salir de la habitación para abandonar el hospital.

​Al llegar a casa, la hermana beta de Wang Yibo, Wang Xuan Lu, se sorprendió al ver a Zhan llegar junto a su hermano. La Sra. Wang y Xuan Lu, de apenas 15 años, fueron muy amables con Zhan y los cuatro comieron juntos. Hicieron un montón de preguntas que Xiao Zhan no pudo responder, pero las pocas que logró contestar les parecieron sinceras y adorables. Zhan se ganó la simpatía de la madre y la hija.

​Yibo lo observaba atentamente; había un ambiente bastante ameno y extrañamente familiar que se sentía con la llegada de Xiao Zhan. Poco después, Yibo fue a descansar a su habitación y Xiao Zhan fue con Xuan Lu a preparar la habitación de huéspedes donde dormiría.

​En su cuarto, Yibo suspiró con pesadez y se recostó sobre su cama, acomodando la férula de su pierna. Cerró los ojos y pudo percibir el aroma de Xiao Zhan a pesar de los inhibidores, lo cual lo abrumó por completo.

​Un aroma tan encantador.

​Un aroma tan encantador

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
"Atado al aroma de hibisco "(Finalizada) (omegaverse) (yizhan)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora