Alec no había dormido demasiado esa noche.
El recuerdo del vampiro, la masa rojiza apareciendo de la nada y la expresión de Magnus al verlo en el suelo seguían demasiado presentes en su mente.
Ahora caminaba en círculos por el amplio living del penthouse, pasando una y otra vez frente al sofá, mientras Magnus lo observaba en silencio desde la barra de la cocina.
—Cariño —dijo finalmente— vas a gastar la alfombra si sigues haciendo eso. Entiendo que es mucha información, pero...
—Por más que lo intento, no puedo entender cómo funciona esa cosa —murmuró Alec, dejándose caer en el sofá.
—¿Qué cosa? ¿La invocación de sangre? —preguntó Magnus con una sonrisa divertida.
Alec asintió.
—Y yo que pensé que estabas abrumado por todo lo demás —rió suavemente.
—Lo estoy —admitió— pero mi curiosidad científica es mayor. He estado investigando el origen de tu raza... y aunque han llegado bastante cerca, nunca encontraron tantos detalles como los que tú me contaste. Jamás conocieron a un vampiro "original".
—Los vampiros más viejos somos bastante ermitaños —respondió Magnus con ligereza— Además, nadie cree que yo sea uno de ellos.
—Te ves demasiado jovial para ser un anciano —comentó Alec.
—Gracias, corazón —le guiñó un ojo.
Alec desvió la mirada, como siempre. Ya se había resignado a los apelativos de Magnus, aunque eso no significaba que no lo pusieran nervioso.
—Mi pregunta ahora es otra —continuó— ¿De dónde sacaste sangre mía? Dijiste que esa... cosa está vinculada a mí por sangre. ¿Realmente me protegerá?
—De cualquier peligro sobrenatural —respondió Magnus con naturalidad— Y en cuanto a la sangre... vives lastimándote, tesoro. Solo tomé una pequeña muestra de tu dedo una noche que te quedaste a dormir.
Alec lo miró fijo.
—No sé si sentirme agradecido o asustado.
—¿Asustado de qué, cariño? —preguntó Magnus con suavidad— ¿Alguna vez has tenido miedo de mí?
Alec negó con la cabeza.
—Qué alivio —sonrió Magnus— Lo último que quiero es que no te sientas cómodo conmigo.
Alec guardó silencio unos segundos antes de volver a la carga.
—Entonces... ¿por qué yo? No soy tu único amigo humano.
Magnus apoyó ambas manos sobre la barra.
—Aquí hay un detalle que vuelve todo un poco incomodo.
—¿Cuál?
—Verás... —guardó silencio un instante— Tú... —otro segundo más— eres totalmente mi tipo.
El comentario tomó a Alec por sorpresa. Sintió el calor subirle al rostro de inmediato, lo que hizo que Magnus sonriera con evidente satisfacción.
—Y quien sea que envió a ese vampiro lo sabe —continuó— Eso significa que es alguien que me conoce y que asume que estoy involucrado contigo.
No atacarían a Tessa, es una bruja poderosa.
Tampoco a mi ahijada: los licántropos son ferozmente protectores. Tendrían que estar muy desesperados para meterse con ellos.
—Entonces... —Alec tragó saliva— ¿cree que soy la ruta más fácil para hacerte daño?
—Algo así —suspiró Magnus— Si fuera menos egoísta, me alejaría de ti. Pero hacerlo ahora sería aún más peligroso.
ESTÁS LEYENDO
I found you (EN EDICION)
ParanormalDesde que el mundo es mundo, humanos, vampiros, brujos y licantropos han vivido una suerte de coexistencia seudo pacifica que podría describirse como "vive y deja vivir" Magnus es un antiguo vampiro que si bien disfruta de los placeres de la vida mo...
