La despedida en el bar había dejado un rastro extraño y Magnus no lograba apartar de su mente el brillo azul de esos ojos.
Horas más tarde, cuando la ciudad se sumía en sombras más densas que de costumbre, la calma se quebró.
Había algo en el aire esa noche. Un presentimiento denso, como si el mundo hubiese inhalado de más y se negara a exhalar. Para Magnus, la sensación era tan familiar como molesta. Desde la cena en el bar con Alec y los demás, algo le zumbaba en la nuca. No eran sus sentidos sobrenaturales ni una premonición, sino esa clase de incomodidad que se instala en los huesos de los que han vivido demasiado tiempo.
Cuando percibió el olor a sangre, supo que no estaba equivocado.
—Joder, han hecho una maldita carnicería con ella.
Luke Garroway, jefe de homicidios del Departamento de Policía de Seattle y líder de una manada de licántropos, observaba el cuerpo tendido en el suelo sucio de un callejón, cerca de la estación de metro central.
La víctima, una mujer de piel inmaculada y ropa de diseñador, yacía en un charco de su propia sangre. El brutal corte iba desde el vientre hasta la clavícula, como si un animal salvaje la hubiese desgarrado sin piedad. Su cabeza había sido separada del cuerpo con precisión quirúrgica, y el corazón... faltaba.
—La víctima es un vampiro —dijo el joven oficial a su lado, pálido—. ¿Podría ser una disputa territorial o...?
—Vamos, muchacho. Dilo. No voy a enojarme, pero desde ya te adelanto que no fue mi manada.
—¿Licántropos?
—No descarto que fuera uno de los nuestros, aunque no de mi gente. Sin embargo... no hay olor distintivo —murmuró Luke, agachándose para olfatear el cuerpo.
—Disculpe, oficial Garroway —balbuceó el novato antes de correr hacia un contenedor para vomitar.
Luke se incorporó con una mueca.
—Por eso no me gusta trabajar con novatos. No están preparados para estas cosas.
Se giró justo a tiempo para ver al otro oficial conversando con un hombre de cabello negro y gafas oscuras. Cuando este se las bajó por un segundo, el policía retrocedió instintivamente.
Magnus Bane se acercó sin prisa.
—No aterrorices a mis novatos con tus espeluznantes ojos, Bane.
—Mis ojos son magníficos, y mi ahijada siempre lo dice —sonrió el vampiro.
Luke rio por lo bajo antes de ponerse serio otra vez.
—¿Qué te trae por aquí?
—El olor. ¿Me dejas ver?
—Adelante. Estamos esperando al forense... el adecuado.
Magnus se agachó junto al cuerpo. Apenas la miró, palideció.
—Diablos. Lo sabía... Es Margarite.
—¿Del consejo?
—Sí. Margarite Highsmith. Cerca de ochocientos años. Era de los miembros más jóvenes.
—¿Crees que un humano podría haberle hecho esto?
—No ... al menos no sin ayuda. Esto fue ritual.
—¿Ritual?
Magnus asintió, tocando con suavidad el borde del corte.
—Arrancarle el corazón, cortarle la cabeza... Muy pocas cosas pueden matar a un vampiro, Luke. Esto fue intencional. Con conocimiento. Con rabia.
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I found you (EN EDICION)
ParanormalDesde que el mundo es mundo, humanos, vampiros, brujos y licantropos han vivido una suerte de coexistencia seudo pacifica que podría describirse como "vive y deja vivir" Magnus es un antiguo vampiro que si bien disfruta de los placeres de la vida mo...
