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22. Epílogo

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El coleccionista salio de la habitación, donde dormía cuando estaba en el castillo de los nuevos emperadores, dejando solo a Belos.

Belos al ver que estaba solo rodó hacia afuera y rodando por todo el castillo salió, nadie intentó detenerlo ya que sabían a donde hiba, el siguió rodando por toda la ciudad hasta llegar a un cementerio.

El se dirigió hacia dos tumbas en especificas a las cuales se acerco y las miro desde su forma viscosa.

Belos: Caleb, Evelyn, lo siento mucho por todo el dolor y sufrimiento que cause, debí de haceptar su relación desde un principio y no dejarme segar por el dolor - con una lágrima - lo siento, no espero que me perdonen pero no puedo morir sabiendo que nunca me disculpe con ustedes, debí haceptar su amor, ahora miren lo que yo mismo provoque y me lo merezco, merezco estar en esta forma viscosa. Lo siento.

En eso empieza a soplar un fuerte aire y Belos ve dos figuras enfrente de él brillando. Los mira con atención y reconoce quienes están enfrente de él.

Belos: Caleb, Evelyn - casi susurrando - lo siento.

Caleb: te perdonamos.

Evelyn: tal vez no elegiste el camino correcto y tus intenciones no eran tan buenas como pensabas pero tuviste tus motivos. Pero te perdonamos.

Belos: gracias pero todo el dolor que cause...

Caleb: eso ya quedó en el pasado, mira ahora, los nuevos emperadores arreglaron todo y ahora tienes a una persona haya que te quiere.

Belos: ¿quien?

Evelyn: el joven Coleccionista él se preocupa por ti y te quiere no lo olvides.

Belos: no lo haré - los dos fantasmas empiezan a desaparecer - gracias y adiós.

Luego de eso Belos empezó a rodar de regreso al castillo mientras miraba a personas felices caminando de un lado para otro, ya no le molestaba que fueran brujas, al fin reflexionó todo lo que hizo y a pesar que le costaría perdonarse así mismo lo intentaría, más ahora que sabe que el Coleccionista lo quiere y era normal ya que se convirtió en su mascota, pero aún así el lo trataba como otra persona.

Al llegar a la entrada un guardia lo agarro y le preguntó...

¿¿¿: lo llevo a la habitación del joven Coleccionista?

Belos: si, por favor... William.



Fin

Amor en el Aquelarre Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora