Una piedra arrojada... P. 2

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De pronto se activa la notificación de que hay un nuevo relato

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De pronto se activa la notificación de que hay un nuevo relato. Carmen inmediatamente hace clic en la notificación para refrescar y carga la continuación de la historia. Tiene ansiedad y no se ha percatado de que su esposo está detrás de ella.


Consume las letras desesperadamente, mientras lee, su mano va automáticamente a sus senos. Quiere sentir lo que siente la mujer del relato. Cierra sus ojos y vuelve a repasar lo que acaba de leer:


"Karla le ordena a Esteban que lama el vino que ha rodado por su pecho. Él, sin chistar, usa sólo su lengua (tiene las manos atadas por detrás de su espalda). Empieza recorriendo sus piernas y va subiendo hasta su pecho..."


Sus pezones se endurecen al contacto con sus dedos

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Sus pezones se endurecen al contacto con sus dedos. Casi puede sentir la lengua de ese personaje ficticio recorriendo su piel. Su otra mano baja a su vulva instintivamente, sintiendo el calor de su sexo. El mundo se detiene. Atrás, su esposo no puede evitar una erección sorpresiva. Está maravillado observando el estado de éxtasis de su esposa. Decide no hacer nada. Se guarda el secreto para él, pero esa noche sería una de las noches más memorables para los dos.


Sebastián se da una ducha y entra a la habitación con ganas de Carmen. Ella acaba de apagar la lámpara de su mesa de noche y el comienza a besarla. Carmen aún está ardiendo internamente y le sigue el juego, pero no quiere lo de siempre. Haciendo un movimiento rápido se pone sobre su atónito esposo y se quita la blusa que usa por pijama. Él no lo puede creer y mira con lujuria los senos de su esposa...


Es como si fuera otra mujer, o más bien como si estuviera poseída

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Es como si fuera otra mujer, o más bien como si estuviera poseída. "Pero Carmen".. ella lo silencia con un beso mojado con su lengua. Lame sus labios y se atreve a morderlo. Sebastián está muy excitado, nunca había sentido a su mujer así y ella lo siente claramente. Él se ha despojado de lo que quedaba de su pijama y su verga hace presión contra la vulva de su mujer (si es que es su mujer).


Carmen agarra las muñecas de su marido mientras mueve sus caderas al ritmo de su pasión. Sebastián cierra sus ojos mientras su esposa toma las riendas del momento. Siente su cabello rozando su rostro y de pronto ella empieza a hacer algo que nunca habían experimentado. Carmen leyó en algún relato que la mujer le daba placer a su hombre contrayendo los músculos de su vagina y al hacerlo su marido se enloquece..


El se siente en la gloria y no puede evitar los corrientazos en su cuerpo. Carmen mueve sus caderas sin piedad, como diciéndole, "Si, esta soy yo". Sebastián le agarra el culo para distraer un poco la atención. La siente más hembra, mas caliente que nunca. Se aferra a sus nalgas mientras ella lo mira con lujuria. Acaba adentro, es seguro. El obedece mientras ella vuelve a jugar con los músculos de su vagina. Ya no puede contener la eyaculación y la inunda bufando mientras ella suelta algunos gemidos de placer.


Sebastían queda agotado y no puede más que entregarse al sueño, dejando a Carmen con ganas de más. Mientras él se queda dormido en la cama, Carmen camina hacia la cocina a mojarse las ganas que le quedaron con un vaso de agua. Camina desnuda por su casa, sintiendo el piso frío y tal vez una leve brisa que se ha colado por la ventana entreabierta acaricia sus pezones. Carmen no puede evitar curiosear en el perfil del escritor de relatos y se pregunta si esa imagen que aparece es una fotografía del autor.


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