JAVIER POV
Desperté sudando frío. Seguía impactado por el sueño. Todo había sido tan vívido, tan real que por un momento dudé estar despierto. Aun siento el calor de su cuerpo entre mis brazos. Su dulce corazón latiendo rápidamente sobre mi pecho. La dulzura de sus tiernos labios.
¿Cómo puede ser toda una mentira?
Algunas personas dicen que lo que soñamos son nuestros deseos más profundos. Eso quiere decir que.... En realidad, ¿amo a mi amigo?
Que tonterías pienso, por supuesto que no. Lo que pasó fue un desafortunado accidente.
Además, no puedo ser...No, eso es imposible.
Amo a Miki y antes de ella he estado con muchas mujeres.
"Tú sabes bien quién eres, Javier. No te dejes confundir."
Lo repito una y otra vez para tranquilizarme. Para convencerme a mí mismo.
¿Será que una mentira dicha mil veces se convierte en una verdad?
En el desayuno no puedo probar un solo bocado. Jugueteo con la comida, nerviosamente, lo cual atrae la atención de los demás, sobre todo de mi hermana Laura, quien no pierde la oportunidad de molestarme.
—¿Por qué no comes? ¿Acaso estás a dieta, gordito? —se burla la pesada de mi hermana y casi inmediatamente mi madre la riñe.
Si no me sintiera tan de la mierda, la mandaría a cagar, pero solo atino a apartar mi plato y levantarme de la mesa ante la sorpresa de todos.
Mi madre, preocupada me pregunta:
—¿Qué tienes, Javi? ¿Estás enfermo?
—No es nada para preocuparse, solo amanecí un poco indispuesto. Quizás lo mejor sea que me recueste un rato.
Antes de que pueda dar un solo paso, Miki, se acerca a mí y me toma del brazo:
—¿No quieres que vaya contigo y cuide de ti, amor?
—Estoy bien, solo necesito descansar, es todo —contesto, mientras de la manera más gentil posible, me quito a Miki de encima.
Una vez en mi cuarto, trato de aclarar mis pensamientos y lidiar con el elefante en la habitación. Pero por más que lo intento no puedo. No puedo sacármelo de mi cabeza. Mientras duermo, mientras como, él está ahí conmigo.
Cuando le hago el amor a Miki, cierro los ojos y pretendo que es él.
Su piel estrellándose entre mis manos, sus labios empapados de mi semilla.
Nuestros cuerpos moviéndose y alcanzando el éxtasis juntos, mientras él grita mi nombre.
Díos mío, ¿En qué me he convertido? ¿Cómo es posible que haya caído tan bajo?
Me doy cuenta de que ya no puedo más. Si sigo de esta manera, enloqueceré.
Debo hablar con el Yuzuru real, y poner en orden mis pensamientos de una vez por todas.
Me armo de valor y reservo un boleto para Toronto. Ahora solo debo pensar que excusa inventaré para este viaje repentino. Desgraciadamente, el mentir parece ser algo que se me da fácilmente así que no tengo problemas en inventarle a mi familia que surgió una emergencia y tengo que regresar a Toronto para revisar algunos pendientes de trabajo.
Miki insiste en regresar conmigo, pero logro convencerla de que es un viaje de entrada por salida y no vale la pena, que mejor disfrute sus vacaciones y que se lo compensaré llevándola a cenar cuando regrese.
El vuelo se me hace eterno, no puedo dormir porque sé que en cuanto cierre los ojos, su rostro aparecerá una vez más para atormentarme.
En cuanto llego a Toronto, no lo pienso dos veces y corro hacia el TCC.
Normalmente, a estas horas, Yuzuru se encuentra en la pista entrenando nuevos saltos, perdido en sus pensamientos, ajeno a todo lo que le rodea.
Pero por más que lo busco con la mirada, no lo encuentro por ningún lado.
Quien se da cuenta de mi presencia es Brian que se aproxima a mí y me saluda efusivamente, me pregunta por mi familia, por Miki, pero estoy hecho un manojo de nervios e incapaz de concentrarme ignoro sus cuestionamientos y le pregunto por Yuzuru. Él me mira, confundido.
—Javier, ¿acaso no te enteraste? Después de que te fuiste, la madre de Yuzuru vino y me dijo que él no se sentía bien últimamente, por lo que se iba a tomar un tiempo del patinaje. Ayer salieron rumbo a Japón y no sé cuándo regresen. O, mejor dicho, no sé si regresen.
—Karma, dulce karma —susurra en mi oído el hermoso ángel con el rostro de Yuzuru, mientras mi mundo colapsa a mi alrededor, sin que yo pueda evitarlo.
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TRES SON MULTITUD
FanfictionJavier Fernández es un exitoso patinador artístico que entrena junto a su mejor amigo y acérrimo rival Yuzuru Hanyu. El amor también le sonríe: tiene una relación estable con su novia Miki con quien planea casarse pronto. Pero, un día unas pastilla...