Capítulo 29... (La llegada de Simone)

37 1 2
                                        

—¡Wendy! — Aiden estaba gritando por los pasillos solo

—¡Wen! —Y ahí estaba Caín también gritando para encontrarme

—¡Wendy sal de dónde estés! —Aiden se había cansado por como se oía su voz mientras hablaba con Caín en voz baja

—¡Wen esto no se vale! —Caín sonaba frustrado mientras se oía pasos rápidos

—¡Wendy! —Mientras ellos gritaban y corrían yo me reía en voz baja en mi escondite — ¡Ya Wendy, sal enserio!

—¡Si Wen, por favor!

—¡Nos rendimos! —Y eso fue el final, había ganado

—Ay pobrecitos, ¿se cansaron niños? —Me reí de ellos y salí de mi escondite

—No es justo Wendy —Aiden y Caín hablaron juntos, y luego se miraron con el ceño fruncido

—Vaya vaya, por fin están de acuerdo en algo —Levanté una ceja y puse mis brazos en jarra, para luego mirarlos molesta

—Pero...

Aiden se detuvo cuando uno de los guardias de Caín se acercó con la mirada algo tensa

—Altezas... majestad...

—¿Qué pasa? —Preguntó Caín al ver su cara.

Luego me encontré a mi misma corriendo hacia la entrada del palacio después de escuchar las palabras del caballero

—¡Simone! —Corrí hacia donde estaba Simone y me lancé para abrazarlo y sonreír

—Hola Wendy —Sonrió él dándome un beso en la cabeza

—¿Cómo has estado?, ¿Estás mejor?

—Mejor Wendy, así es, ¿Y cómo estás tú?

—Por fin estás bien, Yo estoy de maravilla y alegre de verte —Sonríe y lo volví a abrazar

—Vaya parece que te he hecho falta, y parece que mucha —Sonrió divertido y embozo una pequeña sonrisa

—Más de lo que crees Simone, enserio te quiero mucho, parece que fue ayer cuando nos conocimos y me ayudaste en todo, te quiero

—Wow, ¿donde aprendiste a decir todo eso? —Me molesté sin dudas, yo lo estaba tratando bien, ¿no?

Si lo estamos tratando bien.

Eso pensé.

—Oye —Lo miré de mala manera

—¿Qué?

Tch testarudo.

Yo lo quiero

—¡Yo te quiero! , ¿Cómo puedes decir eso?

—Ay perdón, pero...

Simone no pudo terminar porque Aiden y Caín se habían acercado y nos estaban mirando con los ojos entre cerrados y con el ceño fruncido

—Buena tardes alteza —Simone sonrió y me abrazó dándome otro beso en la cabeza

—Buenas tardes —Masculló Caín y luego me miró a mi que solo tenía una sonrisa de oreja a oreja

—Buenas tardes primo —Dijo Simone sonriendo a Aiden que por su expresión sabía que quería arrancarle la cabeza

—Buenas tardes

Masculló también él, últimamente estos dos se ponían celosos por todo, y lo peor es que no se separaban de mi, era horrible, horrible.

Definitivamente hoy estamos muy de acuerdo.

𝐏𝐫𝐢𝐧𝐜𝐞𝐬𝐚 𝐏𝐫𝐢𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐫𝐚Donde viven las historias. Descúbrelo ahora