Cap 3

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—No, Han. No me causa gracia.

Dijo Felix, mientras volteaba a otro lado y cubría su rostro con ambas manos. Se sentía avergonzado y algo extraño por lo sucedido con su hermanastro, aun si había sido algo mínimo.

—¿Qué perfume usas? —pregunta con tono burlesco.

—¡Agsh, cállate! —Le da un leve golpe en la cabeza.

—Lo siento —ríe suavemente.

—¡Chicos, comencemos la clase! ¡Todos a sus lugares!

Narra Felix

Aquí vamos de nuevo... ¿Es que nunca se cansa de gritar? Es tan molesto para mis oídos. Era el profesor de historia, y aunque siempre sonreía y era amable, tenía la estúpida obsesión de gritar cada vez que entraba o hablaba.

Dejó su laptop sobre el escritorio mientras rebuscaba algunos papeles en su carpeta. ¿Por qué siempre tenía las axilas sudadas? Probablemente tenía algún problema. Y ahí vamos... Me sorprende que aún no lo hayan demandado. Dudo que tenga un problema en los ojos, porque claramente se le van siempre al trasero de Emma y Jennifer.

Luego de dos largas horas de clase, ambos chicos se dirigieron a la cafetería para comerse un sándwich y tomarse un café. Cuando estaban terminando su desayuno, a lo lejos, Felix logra ver a los gemelos entrar en aquel lugar.

—Carajo —susurra para sí mismo.

Felix comenzó a sentirse nervioso, pero se quedó observándolos por un buen rato para ver qué hacían en su secundaria. Los gemelos no se quedaron atrás, ya que sintieron aquella fija mirada sobre ellos, así que dirigieron sus ojos hacia Felix.

—Mierda —vuelve a susurrar para sí mismo.

Rápidamente, Felix cubre su rostro con su libro de estudio para ocultarse. Su rostro, sin duda, ya estaba teñido de rojo por la vergüenza.

—¿Qué te pasa? —pregunta Han, confundido—. Tus mejillas están rojas —sonríe, extrañado—. Pero... se te ven lindas.

—¿Qu-qué me pasa a mí? Nada. No me pasa nada —responde nervioso.

—Con que aquí estás, Lixie.

Aquella voz hizo que Felix abriera los ojos como platos. Aún tenía el libro de literatura cubriéndole la cara, con la esperanza de “pasar desapercibido”. Han, al escuchar esa voz desconocida detrás de él, volteó curioso.

—¿Huh? —Mira a los chicos—. Oh, ¿ellos son tus hermanos de los que me hablaste, Fefi? ¿Los gemelos guapos? —sonríe emocionado—. Hola, un gusto. Soy Han —saluda con amabilidad.

—Hola —responde uno de ellos con tono seco—. ¿Y “gemelos guapos”?

Arquea una ceja, mientras dirige su mirada a Felix, quien aún tenía la cara enterrada detrás del libro de literatura.

—¿Te llamas?

—Hyunjin —responde, volteando a mirar hacia otro lado.

—Hola, Han —habla con amabilidad—. Yo me llamo Hwang Hyunling, mucho gusto —sonríe—. ¿Así que soy un gemelo guapo?

Habló con voz juguetona mientras guiaba su mirada a Felix. Al verlo tímido, una pícara sonrisa se formó en su rostro mientras se relamía suavemente el labio.

—¿Qué hacen aquí, chicos?

Habló Felix, quien aún tenía el cuaderno sobre su rostro. Su tono de voz se escuchaba algo nervioso.

𝕃𝕠𝕤 𝔾𝕖𝕞𝕖𝕝𝕠𝕤 /𝙷𝚈𝚄𝙽𝙻𝙸𝚇 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora