Un día normal para Lee Felix. Él estaba junto a su ventana, observando las bellas gotas que caían del cielo, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.
Aquel chico de 17 años tuvo una infancia algo complicada, pues su padre los abandonó a él y a su madre cuando Felix apenas tenía cuatro años. Crecer sin una figura paterna que lo guiara no fue fácil, pero valoraba muchísimo a su madre, quien se encargó de hacerlo sentir especial y llenar sus días de alegría.
Últimamente, había notado que su madre estaba actuando de forma extraña, lo cual le sorprendía, ya que ella nunca le ocultaba nada. Ambos se hablaban sin secretos ni mentiras.
—Se supone que debo hacer mi tarea, pero la lluvia es hermosa —sonrió con tranquilidad—. ¿Dónde estará ella? —miró las calles—. La tarea puede esperar, es más importante observar esto.
Felix siguió viendo y escuchando la lluvia con calma, su cuerpo se relajó tanto que cerró los ojos y se quedó dormido.
Durmió varias horas, pero se despertó sobresaltado por la voz de su madre llamándolo a gritos. El pobre muchacho bajó con suavidad de la ventana y caminó hacia ella.
—Mamá, me asustaste —rió leve—. ¿Qué necesitas?
—Hijo, supongo que has notado que he estado actuando raro estos días.
—Sí, has estado muy diferente.
—Bueno —sonrió alegre—. Conocí a un hombre y me propuso casarnos.
—Eso es genial, pero... ¿Hace cuánto lo conoces? ¿Es confiable? ¿Cuántos matrimonios ha tenido antes?
—Felix, no hagas tantas preguntas —rió suavemente—. Lo conozco bien, me he tomado el tiempo de conocerlo durante estos cuatro meses. Es un buen hombre.
—Confío en tus palabras. ¿Cuándo se casarán?
—Aún no —sonrió emocionada—. Él se vendrá a vivir con nosotros y llegará en unos minutos con sus dos hijos.
—Espera, espera —se mostró confundido—. ¿Por qué vendrán a vivir con nosotros? ¿No tienen casa? ¿Tú pagarás la boda?
—No, Felix —sonrió amable—. Ellos sí tienen casa, pero él la mandó a arreglar para agrandarla, pintarla, repararla y agregarle cosas. Se quedarán aquí durante un año con sus dos hijos.
—Eso me tranquiliza. ¿Y los chicos?
—Son gemelos, un año mayores que tú, y sé que se llevarán muy bien.
—Me parece bien, así no tendré que lidiar con niños pequeños —justo en ese momento sonó el timbre.
—Ya están aquí —emocionada—. ¿Me veo bien?
—Sí, te ves hermosa.
Felix le regaló una tierna sonrisa. Su madre se levantó y abrió la puerta, dejando pasar a tres personas.
Narración de Felix
En ese instante sentí un deseo loco de besar a alguien. Esos gemelos eran perfectísimos, sus ojos, labios y cuerpos. Seguramente rompían corazones dondequiera que iban. Solo con verlos, sentía la piel erizada.
—Te presento a Hwang Hyunjin y Hwang Hyunling. Serán tus hermanastros, y él —se acercó y abrazó a su madre— será tu padrastro.
—Hola, mucho gusto, soy Lee Felix —ambos chicos me miraron fijamente—. Un gusto conocerlos —sonreí amable.
—Hijo, por favor, muéstrales dónde dormirán.
—Está bien, síganme.
Felix hizo una señal para que lo siguieran, y los gemelos asintieron, caminando detrás de él.
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𝕃𝕠𝕤 𝔾𝕖𝕞𝕖𝕝𝕠𝕤 /𝙷𝚈𝚄𝙽𝙻𝙸𝚇
FanficTerminada >. ℕ𝕠 𝕤𝕖 𝕡𝕖𝕣𝕞𝕚𝕥𝕖 𝕒𝕕𝕒𝕡𝕥𝕒𝕔𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤 Felix, no sabía que a su vida llegarían los gemelos hwang y mucho menos sabía que se terminaría enamorando de ambos hermanos. Quienes se supone que eran su nueva familia, son hermanastro...
