Entre los tres hermanastros se quedaron observando con una expresión desconcertada, pues en la galería claramente había más de 300 fotos de Felix, literalmente haciendo cualquier cosa. Quedaba más que claro que Bangchan era un sujeto completamente enfermizo.
—Deberíamos llevar esto a la policía… Pero primero borra las dos fotos de nosotros —dijo Hyunjin.
—Tiene razón —añadió Hyunling.
—Bueno —asintió Felix, borrando aquellas imágenes—. Chicos, tengo que hablar algo con ustedes... y es importante.
Los gemelos asintieron para luego seguir a Felix hasta el sofá y así escucharlo con atención. El pecoso les aclaró que ya no quería seguir teniendo ese tipo de relación con ellos. Aquello no era sano. Si bien agradecía que lo cuidaran, no deseaba continuar con una dinámica sexual con sus hermanastros.
Pensó que ambos aceptarían con madurez, pero solo se miraron entre ellos... y sin decir absolutamente nada, Hyunjin se fue a su habitación mientras que Hyunling salió de casa.
—Tomaré eso como un “sí”… —suspiró—. Debo bañarme.
El menor se levantó del sofá y caminó hacia su habitación. Al entrar, cerró la puerta tras de sí y se dirigió directamente al baño. Encendió música suave mientras se bañaba, dejando que el agua tibia aliviara su mente. Al terminar, se secó con calma, envolvió una toalla en su cintura y salió a buscar ropa en su armario...
Pero se llevó una sorpresa.
Hyunjin estaba sentado en su cama, mirándolo con una sonrisa traviesa.
—¿Qué necesitas? —preguntó Felix, de pie, con el cabello húmedo cayéndole por el cuello.
—¿Por qué?
—¿Qué cosa?
—¿Por qué ya no quieres llevarte de esa manera con nosotros?
Felix suspiró y se sentó a su lado.
—Entre los tres sabemos que la forma en que nos relacionamos está mal. ¿Esperarás a que nuestros padres nos descubran? Bien sabes que si mi madre y tu padre se enteran de todo esto, su casamiento se arruinaría por nuestra culpa.
—¿Y qué te asegura que se enterarán?
—En esta vida todo se sabe, por más bien que guardes un secreto.
—Hyunling fue a ver a su amigo. Probablemente se quede allá por unas horas —dijo Hyunjin, sin quitarle la vista.
—Qué bien. Nuestros padres llegarán dentro de poco —respondió Felix, sonriendo con dulzura—. Estoy feliz por ver a mi madre.
—Felix… —le miró fijamente.
—¿Qué sucede?
—Lo siento, pero no puedo cumplir lo que pides.
Y sin más, se lanzó sobre él. Lo besó con desesperación mientras una de sus manos acariciaba su abdomen. Felix dejó escapar un leve jadeo al sentir sus labios succionando su cuello.
Hyunjin se quitó la camisa con prisa y el menor lo ayudó a deshacerse del pantalón, dejándolo solo en bóxer. Luego, se montó sobre él, devorándole la boca con una urgencia hambrienta. Ambos soltaron un jadeo cuando sus erecciones se rozaron por primera vez.
—Quiero hacerte mío —susurró Hyunjin, entre respiraciones agitadas.
—N-no deberíamos hacer esto... —balbuceó Felix, conteniendo otro gemido—. Pero estoy demasiado caliente para negarme…
—Entonces con gusto te complaceré.
Volvieron a besarse mientras Felix movía las caderas, frotándose contra él. Bajó lentamente, dejando besos por su pecho y vientre hasta quedar frente al miembro erecto del mayor. Con una mirada traviesa, le quitó el bóxer y comenzó a lamerlo sin titubeos.
Los gemidos roncos de Hyunjin retumbaban en la habitación. Con cada succión, el cuerpo del mayor se estremecía, hasta que terminó en su boca. Felix se lo tragó sin pensarlo, provocando un quejido ahogado del otro.
—Qu-quiero penetrarte, Lix… —murmuró, con voz rasposa.
Hyunjin le quitó la toalla al pecoso, lo volteó y se posicionó sobre él. Sin necesidad de pedirlo, Felix levantó su trasero, ofreciéndose. Lo que no esperaba era sentir la lengua del mayor explorando su entrada. Todo su cuerpo se arqueó al sentir cómo jugaba con ella.
—¡Mierda! ¡Más! —gritó entre jadeos, mordiéndose el labio.
—Me encargaré de prepararte… para poder disfrutarte más de lo que imaginas.
Sacó de su pantalón un lubricante. La verdad era que Hyunjin había planeado esto desde el inicio, y por eso llevaba ese producto. Lo aplicó con calma en su miembro y en la entrada del menor, que temblaba bajo su tacto.
—Yo seré más suave que Hyunling… —le susurró al oído mientras lo mordía suavemente.
Tomó su cabello y jaló su cabeza hacia atrás, susurrándole con una sonrisa oscura:
—Pero solo al principio… porque después me encargaré de romperte ese culo tan sexy que tienes..
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𝕃𝕠𝕤 𝔾𝕖𝕞𝕖𝕝𝕠𝕤 /𝙷𝚈𝚄𝙽𝙻𝙸𝚇
FanfictionTerminada >. ℕ𝕠 𝕤𝕖 𝕡𝕖𝕣𝕞𝕚𝕥𝕖 𝕒𝕕𝕒𝕡𝕥𝕒𝕔𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤 Felix, no sabía que a su vida llegarían los gemelos hwang y mucho menos sabía que se terminaría enamorando de ambos hermanos. Quienes se supone que eran su nueva familia, son hermanastro...
