—Mejor deja que nosotros te ayudemos, Lixie.
—Dios, esto es tan extraño —dijo incómodo—. Ustedes son unos enfermos —nervioso—. A-alejense.
—Solo es una ayudita de tus hermanastros, Lix.
—No, no quiero que me ayuden —negó con nerviosismo—. No está bien lo que sea que quieran hacer.
Ambos hermanos se acercaron a Félix para quedar frente a él. Hyunling se sentó a su lado derecho, agarró una de sus muñecas mientras acariciaba con suavidad su delgado y marcado abdomen.
Hyunjin se sentó a su lado izquierdo, tomó su otra muñeca y metió la mano por debajo de las sábanas que tapaban su cuerpo. Una sonrisa traviesa se formó en su rostro mientras acariciaba por encima de la tela de su ropa interior.
Félix comenzaba a sentir cómo un cosquilleo se apoderaba de su entrepierna ya erecta. Los movimientos de Hyunjin sobre esa zona hacían que una electricidad intensa recorriera su cuerpo.
«¿Por qué me torturan así? Está claro que estos chicos no me ven como un hermanastro. Quiero gemir y jadear, pero no puedo, sería una locura descontrolarme. Debo resistir, intentar callarme, pero ya es casi imposible, carajo» pensó Félix.
Hyunjin acariciaba y daba leves presiones en la parte baja del menor. Hyunling se acercó a su cuello para darle suaves mordidas, succionar con desesperación y lamer.
Aquellas acciones eran demasiado intensas para Félix, quien por más que intentó reprimir sus jadeos y gemidos, no pudo.
Narra Félix:
Esas sensaciones me volvían loco, estaba desesperado por gemir y jadear. Intenté mantenerme firme, pero no lo logré. No sé cómo les miraré la cara a estos chicos.
Hyunling acercó su mano a su pezón para estimularlo con gran técnica. Lo estaba volviendo loco; seguía succionando, lamiendo y mordiendo su cuello mientras Hyunjin aprovechaba que su mente estaba en blanco y cegada por el placer para meter la mano dentro de su ropa interior.
Hyunjin agarró entre sus manos su aparato. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo al sentir su pulgar sobre el glande, acariciándolo de tal manera que no pudo evitar gemir fuerte y muy audible.
Su pecho subía y bajaba con desesperación, el rostro ardía y sus ojos comenzaron a nublarse por lágrimas de placer acumuladas.
Intentó zafarse de aquellos agarres para alejarse de las excitantes acciones del par de gemelos, pero era casi imposible; sus muñecas estaban agarradas con fuerza, impidiéndole salir de en medio de ellos.
Estaba seguro de que sus gemidos excitaban aún más a los chicos, quienes seguían acariciándolo y tocándolo descaradamente.
Grande fue su sorpresa cuando Hyunjin lo recostó con fuerza sobre la cama mientras Hyunling tomó sus dos muñecas con una mano para colocarlas sobre su cabeza.
Mientras uno de los gemelos lo masturbaba con rápidos movimientos, el otro ya lo besaba de manera salvaje mientras estimulaba sus pezones.
—Ahh~ —gimió en medio del beso.
Félix hacía oír sus gemidos incontrolables al par de gemelos, quienes ya sentían que su entrepierna dolía como el infierno.
Félix separó sus labios de los de Hyunling para hablar.
—E-esto —agitado— n-no está bi-bien... egsh~ Ah...
Su pecho subía y bajaba por la respiración acelerada. Sus gemidos y sucios sonidos resonaban por todo el lugar.
Suerte tenían los tres de que sus padres no estaban en casa ese día.
Félix comenzó a sentir un placer tan fuerte que ladeó la cabeza para esconderla en su hombro, gemía con desesperación y un tono algo agudo.
—Quiero follarlo —deseó desesperado.
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𝕃𝕠𝕤 𝔾𝕖𝕞𝕖𝕝𝕠𝕤 /𝙷𝚈𝚄𝙽𝙻𝙸𝚇
FanfictionTerminada >. ℕ𝕠 𝕤𝕖 𝕡𝕖𝕣𝕞𝕚𝕥𝕖 𝕒𝕕𝕒𝕡𝕥𝕒𝕔𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤 Felix, no sabía que a su vida llegarían los gemelos hwang y mucho menos sabía que se terminaría enamorando de ambos hermanos. Quienes se supone que eran su nueva familia, son hermanastro...
