Pronto, el mayor comenzó a introducir lentamente su miembro dentro del menor. Un gemido ahogado se escapó de los carnosos labios de ambos al sentir al otro. Hyunjin esperó unos segundos para que Felix pudiera adaptarse, antes de comenzar a moverse lentamente dentro de él. Suaves gemidos empezaron a oírse con cada embestida que Hyunjin le daba al lindo pecoso.
Minutos después, en aquella habitación ya solo se escuchaba el sonido húmedo del choque entre sus pieles y los fuertes gemidos de ambos. Los ojos de Felix estaban nublados por lágrimas, mientras intensos escalofríos recorrían sus cuerpos.
—¡LLEGAMOS! —se oyó la voz del señor Hwang.
Ambos chicos se separaron de inmediato, intercambiando miradas cargadas de preocupación. Hyunjin se envolvió la toalla en la cintura y corrió a cerrar la puerta.
—¿¡Por qué hiciste eso!?
—Para que continuemos sin miedo a que entren —sonrió de manera pervertida.
—¿¡Estás loco!? —gritó en un susurro—. ¿Y los gemidos serán solo “música”? ¿Acaso crees que son tontos?
—Es que aún no ha empezado lo bueno. Y dije que te rompería ese culo…
Rápidamente volvió a besarlo y se quitó la toalla. Aunque Felix no quería continuar con esa peligrosa situación, el mayor lo tenía demasiado caliente, así que se dejó llevar.
—Tenemos que guardar silencio, Lix —lo volteó—. O nos descubrirán.
Lentamente, volvió a introducir su miembro en el menor y comenzó a acelerar el ritmo. Felix estaba volviendo a sentir aquella excitante sensación. Sin dudar, se cubrió el rostro con una almohada para intentar ahogar sus gemidos. Hyunjin, por su parte, estaba tan excitado que no se contenía: tener sexo mientras debían cuidar de no ser descubiertos lo calentaba aún más.
—Quiero empezar a darte duro… hasta que me ruegues que me detenga. ¿Dónde tienes ese parlante que usaste hace unos días?
—E-en el… ahh, mierda… —apretó las sábanas—. Caj-jón.
Hyunjin se apresuró a sacar el parlante, lo conectó al celular de Felix y subió la música a todo volumen. De repente, se escucharon golpes en la puerta: era la madre de Felix.
—Chicos, ¿están ahí dentro?
—So-solo estam-mhoos… —mordió su labio—. Felix y yo. Hyunling salió a ver a su... ahh... amigo.
—¿Y qué hacen ahí dentro?
—Escu-cuchando mú-música —respondió Felix con dificultad.
—Mientras leemos un libro —añadió Hyunjin.
—Está bien, cualquier cosa estaremos abajo —dijo ella antes de alejarse.
Hyunjin subió la música al máximo y empezó a embestir de forma dura y rápida al menor, que volvió a enterrarse en la almohada para soltar sus gemidos sin pudor. Hyunjin, aunque más silencioso, también estaba jadeando con fuerza. Ver a Felix mordiéndose una prenda para no gritar lo excitaba de forma enfermiza.
Ambos estuvieron haciendo de las suyas por más de 20 minutos. La excitación era tan intensa que ninguno quería detenerse. Solo bastaron unas pocas embestidas más para que ambos terminaran al mismo tiempo, derramando todo su deseo en una explosión compartida.
Ya agotados, se tumbaron sobre la cama intentando recuperar la respiración, la cual estaba completamente descontrolada.
—Me duelen las caderas… y el culo —dijo adolorido mientras apagaba el parlante—. Fuiste muy duro conmigo.
—Te dije que lo haría, y me seguiste el juego… así que no te quejes, Lix.
—Estoy tan cansado… —sus ojos se iban cerrando—. Creo que yo… que yo… —finalmente se quedó dormido.
—Lástima… —murmuró Hyunjin haciendo un leve puchero mientras lo miraba—. Y yo que quería otra ronda.
Soltó una leve risa y lo tapó con cuidado. Luego se levantó con suavidad, fue al baño y se dio una ducha corta. Pasados veinte minutos, secó su cuerpo, se vistió con calma y retiró el seguro de la puerta. Tomó aire, bajó por las escaleras con una sonrisa… pero esa sonrisa se borró por completo al ver la expresión de decepción en el rostro de sus padres.
—Será mejor que nos expliques ahora mismo lo que sucedió entre ustedes —dijo su padre con voz furiosa.
—Oh… —bajó la mirada—. Mierda… —murmuró para sí.
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𝕃𝕠𝕤 𝔾𝕖𝕞𝕖𝕝𝕠𝕤 /𝙷𝚈𝚄𝙽𝙻𝙸𝚇
FanfictionTerminada >. ℕ𝕠 𝕤𝕖 𝕡𝕖𝕣𝕞𝕚𝕥𝕖 𝕒𝕕𝕒𝕡𝕥𝕒𝕔𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤 Felix, no sabía que a su vida llegarían los gemelos hwang y mucho menos sabía que se terminaría enamorando de ambos hermanos. Quienes se supone que eran su nueva familia, son hermanastro...
