Felix abrió los ojos. Se dio cuenta de que se había quedado dormido en ese sofá tan incómodo.
—¿Cómo...?
Se sentó de golpe y miró a su alrededor sin creer que había dormido ahí. La mesa del comedor estaba llena de cubiertos usados; supuso que los gemelos ya habían salido después de desayunar.
—Mi espalda va a doler un huevo, seguro.
Se levantó con lentitud y empezó a caminar hacia su habitación, mientras se quitaba la ropa a medida que subía los peldaños. Quería meterse a un baño con agua fría para no sentir que le dolía todo el cuerpo por haberse tirado ahí como un saco.
—Mierda —susurró— No ahora...
Su camisa se quedó atrapada en su brazo estirado, mientras con la otra mano sostenía el pantalón. Por más que luchaba, no podía sacársela. Entró a la habitación buscando la cama a tientas con los pies, pero no la encontraba.
—¿Tan mala memoria tengo? Puta madre, camisa de mierda.
Tras unos segundos, encontró la cama y se sentó, intentando sacar esa camisa maldita mientras maldecía en silencio. Finalmente, la logró arrancar de su cuerpo, y con enojo tiró la ropa lejos de él. Bajó la mirada, y se topó con Hyunling, quien estaba de pie frente a él, masticando una galleta. Cerca, junto a la ventana, Hyunjin lo observaba con seriedad y fija la mirada.
—¡Mierda! —sorprendido— Y-yo... lo siento —sonrojado.
Felix bajó la cabeza, avergonzado, recordando que casi estaba desnudo. Sus mejillas se incendiaron mientras los chicos no le quitaban la mirada. Rápido agarró la ropa que había tirado y cubrió lo que pudo.
—¿Por qué entraste a nuestra habitación así?
Hyunjin se levantó, quedando frente a él, observándolo lento, mientras acariciaba su labio con el pulgar, ladeando una sonrisa ladina.
—Wow —le dio un último mordisco a su galleta— Tu cuerpo es jodidamente sexy, lixie.
—Y-yo pensé que había entrado a mi habitación —nervioso— Tenía la camisa cubriendo mi rostro, así que no sabía que era ésta.
—Tu abdomen es lindo —sonrió pícaro Hyunling.
—G-gra-gracias.
—Lix, te ves muy sexy.
—Chicos, yo debo irme...
Felix se levantó, aún cubriéndose con la ropa, con una sonrisa nerviosa y el sonrojo a mil, caminando a paso deslizado hacia la puerta.
Pero justo cuando iba a salir, los gemelos cerraron la puerta de golpe, dejándolo encerrado.
Narra Felix:
¿Cómo se supone que debo reaccionar ante esto? ¿Por qué actúan tan raro? Este par de gemelos me está volviendo loco... Solo quiero que este año pase rápido. No puedo ni imaginarme tener que soportar esta tensión los próximos nueve meses. Verlos tan cerca, bloqueando la salida, me pone nervioso hasta el tuétano.
¿Qué quieren hacer? Esto me asusta... ¿Y si me violan? Estoy loco, pero todo se ve tan extraño, joder.
—¿Qué les pasa? —nervioso— Déjenme salir, esto es raro, chicos.
—¿Por qué cierras la puerta? —enojado.
—Lo mismo te pregunto, Ling —desafiante.
—¿Pueden, por favor, dejarme salir? Al menos aléjense.
—NO —dijeron al unísono.
Se miraron fijamente, acorralándolo. Felix estaba nervioso hasta por los codos.
—¿Por qué actúan así conmigo?
—No molestes a lixie —Hyunjin lo agarró de la cintura, pegándolo a sí.
—Quiero que te alejes de lix —Hyunling lo tomó de la cadera y apretó.
—Agsh—
Felix soltó un leve jadeo por el agarre simultáneo. Con toda la vergüenza, cubrió la cara con la ropa que tenía.
—Esto no me puede estar pasando —susurró.
Los gemelos apretaron un poco más, provocándole una extraña sensación placentera. Tan avergonzado, sólo dijo unas pocas palabras, tratando de no hacer ningún ruido raro.
—Po-por fa-favor, suéltenme.
—Ya oíste. Suelta, Hyunjin.
—Suéltalo tú, Hyunling —lo apretó más— Es mío.
—No es un objeto para que te adueñes.
Hyunling arrebató a Felix de los brazos de Hyunjin con fuerza, haciendo que la ropa del menor cayera. Peor fue cuando sintió su trasero pegado al del mayor, que lo envolvía con los brazos. Hyunjin, molesto, agarró con ambas manos la cintura de Hyunling e intentó tironearlo.
—¡BUENO YA! —Felix se alejó con fuerza y se tiró al suelo, sentado y enroscado— ¿Por qué hice eso? Porque esos hermanos me provocaron un problema en la entrepierna. Su excitación me avergonzaba, quería desaparecer.
Los hermanos se quedaron mirándolo con odio y desprecio. Felix bajó la mirada, cubriendo su entrepierna con los brazos, sin saber cómo salir sin que notaran su problema. Los gemelos lo miraban confundidos y se acercaron.
—Lo siento, lixie —Hyunjin puso la mano en su hombro.
—Eres un idiota, ¿cómo se te ocurre tirarlo así?
—Tú hiciste igual, Hyunjin.
—Sí, pero fui más suavecito.
—Yo... —avergonzado.
—Levántate, lix —lo miró.
—Y-yo no puedo.
—¿Ves? ¡Lo fracturaste, Hyunjin!
—¿Yo qué? Tú lo tironeaste como bestia, ¿y si se le rompió un hueso?
—Oh Dios, se va a morir.
—No digan idioteces.
—Entonces, ¿qué te pasa, lixie?
—N-no me pasa na-nada —sonrojado.
—Entonces levántate.
Hyunjin lo agarró con fuerza y lo levantó, pero Felix se retorció casi de rodillas, confundiendo a los gemelos.
—¿Qué te sucede, lix?
—Debo ir a mi habitación.
—¿Qué? No, no irás.
—¿Por qué? Este no es mi cuarto. Además, ustedes actúan raro, me asustan.
—Pasa que a lixie se le paró el canario —sonrió travieso.
—¿De verdad? —sonrisa pícaro.
—¿Y cómo no? Ustedes me tocaron por todos lados. Cualquier cuerpo reaccionaría así —volvió los ojos.
—Déjanos ver, lixie.
—Estás loco, Hyunling.
—¿Por qué no? Somos hombres.
—Ustedes son hombres jodidamente extraños.
Felix retrocedió y se sentó en una cama, tapándose rápidamente con las sábanas. Las sonrisas perversas de los hermanos lo ponían más nervioso.
—No creo que te ayude que te pongas en mi cama, lix.
—Mejor cámbiate a la mía y que Hyunjin salga.
—Están locos —los gemelos se acercaron— ¿Qué mierda? —Felix estaba temeroso.
ESTÁS LEYENDO
𝕃𝕠𝕤 𝔾𝕖𝕞𝕖𝕝𝕠𝕤 /𝙷𝚈𝚄𝙽𝙻𝙸𝚇
FanfictionTerminada >. ℕ𝕠 𝕤𝕖 𝕡𝕖𝕣𝕞𝕚𝕥𝕖 𝕒𝕕𝕒𝕡𝕥𝕒𝕔𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤 Felix, no sabía que a su vida llegarían los gemelos hwang y mucho menos sabía que se terminaría enamorando de ambos hermanos. Quienes se supone que eran su nueva familia, son hermanastro...
