Narra Felix
Estaba cómodamente dormido sobre mi blanda y abrigadora cama, pero logré despertar por unos gritos que llenaron mi mente. Poco a poco mis ojos comenzaron a abrirse. Pesaban un poco, pero logré mantenerlos abiertos. Al hacerlo, me encontré con Hyunjin gritándole a Hyunling.
No sabía dónde estaban mis padres en ese momento, pero tomé un respiro y me senté en la cama, ganándome la mirada de ambos hermanos.
—Lixie, lo siento —se acercó—. No quise apretar fuerte tu muñeca —arrepentido—. De verdad, lo siento.
—Sí que eres un idiota, Ling.
Habló Hyunjin con enfado. Se acercó y agarró con gran brusquedad la chaqueta de Hyunling para tirarlo lejos de mí, con una fuerza que me asustó un poco.
Los miré con extrañeza. Luego, observé cómo Hyunjin se acercaba a mí para acariciar suavemente mi mejilla, mientras me miraba con ternura.
—Veo que te ves bien, Lix —suspiró aliviado—. Ling, sal de aquí.
—Pero...
—Dije que salgas de aquí.
—Está bien —asintió suave y salió del lugar.
Hyunjin se quedó observando cada parte de mi rostro con detenimiento. Agarró mi muñeca para revisarla, notando el moretón con la forma de la mano de su hermano.
Un leve quejido salió de mis labios, haciendo que Hyunjin la soltara al instante.
—Yo... —guardó silencio unos segundos—. Lo siento, ¿te lastimé más?
—No, estoy bien —sonreí tiernamente—. Oh, no me había percatado de tu cabello —sonreí—. Se ve muy bien ese color en ti, Hyunjin.
Narra Felix
Hyunjin se había teñido su cabello de un rojo fantasía. Me sorprendí al instante al ver lo bien que le quedaba. Antes lo tenía castaño oscuro, un tono que también le quedaba hermoso, pero este nuevo color... lo hacía ver aún más tentador.
—Gracias, Lix —sonrió—. Por cierto, ¿qué sucedió entre mi hermano y tú? —preguntó curioso.
—Empezó a reclamarme por nuestras acciones y se puso algo agresivo —respondí tranquilo—. Para ser honesto, me asustó un poco. Nunca lo había visto actuar así. Sin embargo, antes de la discusión, ya estaba algo estresado y nervioso por los exámenes de esta semana —hice un pequeño puchero—. Y bueno, ese pequeño problema se mezcló con la situación. Supongo que ahí fue cuando me desmayé.
—Cuando Ling se enoja o se siente limitado por algo, se pone así —señaló mi muñeca—. Debes tener hambre, ¿quieres que te traiga algo para comer?
—No, muchas gracias —sonreí tierno—. Creo que prefiero dormir más. Mañana debo rendir dos exámenes y continuar preparándome para los siguientes.
—Está bien —me revoloteó el cabello suavemente—. Adiós.
Hyunjin se alejó del rubio y salió de la habitación para dejarme descansar. Me recosté en la cama mirando el techo, y no pasó mucho tiempo antes de quedarme dormido.
Hyunjin estaba sobre mí, con ambas manos afirmadas a mis costados mientras movía su pelvis con rapidez. Quería llegar más profundo. Me miraba fijamente mientras gemía; yo tenía un brazo sobre los ojos y apretaba con fuerza el puño.
Las sucias palmadas que el mayor me daba eran tan excitantes para ambos. Nuestras respiraciones se aceleraban al ritmo de los movimientos, liberando gemidos que podían escucharse por toda la casa.
Un fuerte quejido salió de ambos cuando su esencia espesa y blanca llenó el interior de mi trasero, mientras que la mía manchó las sábanas de aquella cama... la cama de mi tía.
Sí, la cama de mi tía, tal como se ha dicho, porque todos habían salido de paseo a visitar a la querida tía Jessi y al primo Jackson. Las ganas nos ganaron, y no pudimos resistir las tremendas ganas de coger en aquel lugar.
—¡¿Así que esto es lo que hacen entre ustedes?!
—¡Son unos sucios! ¡Fuera de la casa!
—¡No, no, no! —asustado—. ¡No es eso! ¡Por favor, perdón!
—¡Perdón! —desperté exaltado—. Oh, mierda... todo empezó tan caliente y terminó en un desastre —suspiré—. Será mejor darme un baño.
Me levanté con una erección ya notoria y me dirigí al baño para tomar una ducha de agua helada y bajar aquel problema.
De mi cuerpo resbalaban gotas de agua fría, mientras cerraba los ojos y me lavaba el cabello con shampoo. Muy extraño fue cuando sentí unas grandes manos rodearme la cintura. En mi trasero sentí una gran erección que chocaba contra mis redondos glúteos. Un gemido ahogado se escapó de mi boca cuando una de esas manos agarró mi miembro, comenzando a masturbarme rápidamente.
—Es mi forma de disculparme por lo de ayer, Lixie —mordió mi cuello—. Te complaceré lo suficiente para que me perdones.
—Y-yo... ¡ahh!
Rápidamente llevé ambas manos a mi boca para callar el fuerte gemido que salió cuando presionó mi glande con su pulgar, al mismo tiempo que mordía con fuerza mi hombro, dejando sus dientes marcados.
—Te follaré tan duro que haré que tus piernas tiemblen.
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𝕃𝕠𝕤 𝔾𝕖𝕞𝕖𝕝𝕠𝕤 /𝙷𝚈𝚄𝙽𝙻𝙸𝚇
FanfictionTerminada >. ℕ𝕠 𝕤𝕖 𝕡𝕖𝕣𝕞𝕚𝕥𝕖 𝕒𝕕𝕒𝕡𝕥𝕒𝕔𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤 Felix, no sabía que a su vida llegarían los gemelos hwang y mucho menos sabía que se terminaría enamorando de ambos hermanos. Quienes se supone que eran su nueva familia, son hermanastro...
