🔴 Versión reescrita del Fanfics original con Sirius Black 🔴
La hermana menor de James Potter llega a Hogwarts con tres años de diferencia en comparación a su hermano. En el físico no se parecen en nada, pero los profesores descubren que tienen mu...
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James Potter se despertó e, inmediatamente, se arrepintió. La cabeza le palpitaba a cada segundo como si la estuvieran golpeando con un martillo. Se enderezó del suelo y pestañeó repetidas veces. Le dolían y temblaban los brazos y las piernas como si le hubieran dado una paliza.
—Agh... —gimió.
—¿James? —escuchó la voz de su amigo Peter y se giró hasta el rincón en el que estaba—. ¿Qué pasó anoche?
James se fijó en que estaban en su habitación en Gryffindor. Estaba tirado en el suelo con las piernas de Peter encima. En una de las cama, Remus estaba bocabajo y con las rodillas flexionadas. Lucius Malfoy estaba en el suelo con las piernas sobre la misma cama que Remus. Severus Snape estaba roncando en un sillón y Sirius...
Entonces, a James le invadió un sentimiento de vacío. Su mejor amigo no estaba en la habitación.
—¿Qué diablos...? —se empezó a despertar Remus.
—¿Qué hago yo aquí? —se horrorizó Lucius al ver las banderas con el emblema de la casa que más detestaba—. ¿Qué hacemos todos aquí?
—Todos no —dijo James—. ¿Dónde está Sirius?
—¡No importa Sirius! —exclamó Peter—. ¿Esto es real? —preguntó, abriéndose la camisa y mostrando un tatuaje en su cadera que decía «rata voladora».
—¿«Rata voladora»? —repitió Severus.
—Ya comprenderás, Quejicus —dijo él.
—No me interesa lo más mínimo, gracias —contestó.
—Solo espero que ayer no hiciéramos ninguna locura que las chicas nos vayan a recriminar hoy —apuntó Lucius.
—Cierto, tenemos que salir de aquí —insistió Remus.
—Creo que ayer tomamos unas copas de más —susurró James.
—Demasiadas.
Una voz tras la puerta de la habitación les llamó la atención. Los muchachos se enderezaron y James fue el primero en correr hacia la puerta.
—¿Lily? ¿Eres tú?
—Claro que soy yo. Y te interesará saber que no estoy sola.
—Eso —habló Narcissa, y James pudo imaginarse a todas las chicas furiosas.
—¿Qué pasó anoche? —urgió saber Severus en un susurro.
—No me... acuerdo —admitió James—. Peter pidió una ronda de cervezas de mantequilla... y creo que otra de whisky de fuego. Puede que más de una.
—Sí, y luego está el karaoke —gruñó la voz de Marlene.
•••
Sobre el escenario, completamente ebrio y sin uso de razón, James, Peter, Remus, Lucius y Severus agarraron micrófonos.