"En la vida existen dos clases de personas; los que mueren por los demás, y los que eligen vivir para sí mismos"
Esa noche
Dentro de una galería
Todo estaba oscuro, los pocos rayos de luna que se colaban por las rendijas apenas daban una muy vaga imagen de lo que había alrededor. Un hombre y una mujer caminaban a través de un pasillo agarrados de la mano para no separarse, entonces oyen algo acercarse, los dos se agachan y esperan para averiguar quién o qué viene.
Entonces por otro pasillo se logra distinguir la punta de una de las armas desintegradoras que tenían los alienígenas, lo que sea que venía parece arrepentirse ya que la punta del arma vuelve a desaparecer. El hombre se acerca con cautela ya que se dio cuenta que quien fuera seguía ahí, se acercó a la interjección entre los pasillos y se pegó a la pared, justo a tiempo, porque el otro individuo venia de vuelta.
Entonces apenas ve aparecer de nuevo la punta del arma el hombre lanza una patada haciendo que esta salga volando de las manos de su portador, a quien le toma unos instantes reaccionar por la sorpresa, el hombre golpea al oponente, se acerca para rematarlo, pero su oponente le lanza una fuerte patada en el estómago sacándole casi todo el aire, luego se levanta y lo derriba.
Ambos quedan forcejeando en el suelo lanzando puñetazos y golpes con la rodilla intentando dominar al otro. La mujer de antes, que estaba viendo todo eso, se da cuenta de algo por lo que procede a encender la luz, y un Joseph salvaje aparece, tanto él como el hombre que lo ataco tenían el puño levantado listos para dar un puñetazo mientras agarraban al otro de la ropa.
Joseph: (alterado) ¡¿Qué haces?! ¡Apaga esa maldita luz! – ella lo hace y todo vuelve a quedar a oscuras
Hombre 1: (muy sorprendido) ¿Qué carajo? ¿Eres humano?
Joseph: Por supuesto que sí, gracias por los golpes, por cierto – él va a buscar el arma
Hombre 1: Lo mismo te digo a ti
Cuando Joseph encuentra el arma, regresa con los otros dos, juntos continúan recorriendo el lugar para asegurarse de que no haya amenazas cerca, encuentran a otras dos personas, una mujer y un niño, escondidos en una tienda de ropa.
Entonces se oyen ruidos, eran como gemidos indescifrables, los alienígenas enanos estaban acercándose, todos se esconden, dos de esos alienígenas entran moviendo sus armas listas para disparar, afortunadamente todo estaba oscuro. Entonces el tipo de antes golpea a uno de ellos en el casco, se termina lastimando la mano debido a lo duro que estaba y no pudo hacer un solo rasguño, al menos el golpe tiro al extraterrestre al piso, cuando el otro alienígena trata de hacer algo un disparo de parte de Joseph le impacta en la espalda, el alienígena explota dejando su traje vacío en el suelo.
Joseph: (sorprendido) ¿Qué?, pero si esta arma solo está programada para desintegrar, ¿Qué paso?
En cuanto al último alienígena, este estaba virtualmente derrotado también ya que el hombre le que quito su arma y le apuntaba con la misma, el hombre comenzó a insultarle de todas las maneras que se le ocurría, lo desafiaba a que intentara hacer algo, pero era obvio que el alienígena no podría.
En cuanto al arma restante, nadie tenía el valor de tomarla, el hombre ya se había cansado de agredir verbalmente al alienígena y se dispone a dispararle, pero...
Joseph: Espere por favor
Nadie entendía porque Joseph lo detenía, él toma el arma restante y comienza a examinarla meticulosamente.
Mujer 2: ¿Qué haces?
Joseph: Algo de investigación – la quita una parte como un cilindro – Supongo que esto es como el cargador del arma.
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FUGITIVA
Science FictionJoseph, un joven de veinticuatro años que trabaja en un restaurante, un dia como cualquiera es estafado por una misteriosa chica, poco tiempo después por pura casualidad logra encontrarla y se decide a confrontarla, lo que no esperaba es que ella fu...
