CAPÍTULO 20: PELIGRO INFERNAL

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"Lo peor que un enemigo te puede hacer no es matarte, sino decirte que lo hara después pero no cuando"

Martes

Era un dia soleado, de hecho, hacia bastante calor, un agradable viento soplaba haciendo mover las hojas de los pocos arboles que se veían. Vemos a Joseph y Daphne caminando juntos, ella todavía seguía en la misma forma infantil de ayer. Nuestro protagonista iba camino a la universidad, después de todo lo que había pasado últimamente ahora él quería era sentarse y tener un dia normal, aunque teniendo a su amiga junto a él esa posibilidad parecía lejana.

Joseph: Entonces... ¿Por qué vienes conmigo?, digo, si se puede saber

Daphne: (lo mira) A ver, a ver, espérate, no es que yo vaya contigo, es que tu vienes conmigo ¿entiendes? (adelantándose)

Joseph: (adelantándose) Es lo mismo

Daphne: (adelantándose) No lo es

Joseph: (adelantándose) Esa es tu opinión y es incorrecta

Daphne: - ella vuelve a adelantarse - (algo molesta) Disculpa

Joseph: - ahora se adelanta él – (molesto) Disculpa aceptada

Continuaron así, adelantándose al otro una y otra vez mientras sueltan gemidos de frustración y rabia, iban cada vez más rápido al punto de casi correr sin lograr dejar al otro atrás. ¿Por qué a Daphne le costaba hacer esto si era tan superior físicamente?, sencillo, esta pequeña. Ella finalmente corrió para adelantarse lo suficiente y poder bloquearle el camino a Joseph.

Daphne: (amenazante) ¿Quién dijo que podías caminar delante de mí?

Joseph: (enojado) No es que necesite el permiso de alguien

Daphne: (molesta) Escucha, por si lo olvidaste estas en peligro, aquella loca pirómana aun esta por ahí y yo amablemente me ofrecí a cuidarte, ¿pero que recibo a cambio?, nada, deberías intentar ser un poco más agradable, (cruzando los brazos) ni un "gracias" siquiera

Joseph: (frustrado) No recuerdo que me hayas preguntado si quería que vinieras

Daphne: (arrogante) Claro, entonces continua tú solo, y cuando te encuentres con esa lunática incendiaria o con cualquier otro peligro, no vengas a pedir mi ayuda, arréglatelas como puedas chico rudo – ella cierra los ojos mientras sonríe de forma presumida moviendo la cabeza a un lado - eres tan infantil

Joseph: (indignado) ¿Ah sí?, ¡pues te recuerdo que en estos momentos tú te vez mucho más infantil que yo! – él da un pisotón

Daphne: (indignada) ¿Te crees muy valiente para decirme eso?

Joseph: Para nada, mocosa

Ambos se quedan viéndose fijamente con enfado y ganas de matarse hasta que se dan cuenta que una mujer está junto a ellos viéndolos sonriendo.

Mujer: (juntando las manos) Que lindo, una pelea entre padre e hija

Esas palabras fueron tan inesperadas para ambos que lo único que pudieron hacer ante ese comentario fue indignarse más mientras soltaban un fuerte gemido en shock.

OPENING 

Mujer: Es idéntica a ti, que ternurita

Joseph: (nervioso) Oiga espere, ella no es mi hija, es... – la ve por un segundo mientras piensa – mi sobrina, solo se la estoy cuidando a mi hermano

FUGITIVAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora