Narrador omnisciente
Meses antes
Se dirigía a las afueras para acabar con su dolor de cabeza, aquella chica había permanecido mucho con vida, además estaba ansioso por extender su lista. Escuchó la radio como de costumbre hasta que la programación fue interrumpida por el noticiario anunciando la sección de desaparecidos:
Se busca chica de Alabama; responde por el nombre Claire Monroe, actualmente tiene 17 años, tez blanca, cabello rubio, ojos verdes. Anda vestida con una blusa blanca y jeans. En caso de verla favor llamar al siguiente número....
Molesto cambia la emisora por otra de su agrado, la canción que suena en el momento lo impulsa a avanzar más rápido a su destino.
— Pobrecita— decía recordando cuando la rapto en una "cita" la cual, ella muy ilusionada fue sin saber que sería la última vez que la verían con vida. El clima estaba en su desventaja para lo que tenía planeado, pero por desgracia de la chica nada lo detendría.
Silbaba una canción de Queen mientras caminaba a la cajuela del auto, tomó dos bidones de gasolina y suficiente soga roja, su favorita. Era de sus métodos preferidos por lo que estaba ansioso por mostrarnos como con esas herramientas él podía matar a una persona sin ser descubierto.
Entró a la casa abandonada en la que tenía a Claire en contra de su voluntad, el homicida se hizo esperar tomándose una botella de agua mientras hacia un último recorrido para no perder tiempo, empieza a esparcir en puntos estratégicos parte de un bidón. Al terminar decidió que era hora, sus pasos crujían a causa de la madera alertando a Claire. Ésta comienza a sollozar tan fuerte que se escuchaban fuera del cuarto, presentía lo peor.
Nuestro asesino carece de la virtuosa paciencia en situaciones de descontrol como ésta, por lo que le grita a su víctima — ¡Puedes cerrar la puta boca! —. Claire no tiene otra opción que acatar la orden por miedo a represalias como la última vez, que cortó su sensible piel provocando hematomas por toda la herida. — Mucho mejor, no busques que te rostice como un pollo. Le larga tremenda cachetada, por los sollozos cuando entró.
Él Le pregunta —Claire, ¿Algo que quieras decirles a tus padres? -por lo que ella responde— ¡Por favor no me mates! Haré lo que quieras, solo pídelo, ¡NO QUIERO MORIR! — la víctima recibe otra fuerte bofetada— No me ruegues Claire, lo detesto y te haré pagar por desobedecer mis reglas, —le dice al mismo tiempo que saca una navaja del bolsillo, se acerca a uno de sus muslos, con mucha precisión le hace un corte que al instante se vislumbra la sangre salir a montones. Los gritos no se hacen esperar al igual que su siniestra sonrisa acompañada de una macabra carcajada por su travesura.
Buscó las sogas rojas para remplazarlas ya que las que tenía la víctima no era de su agrado, observó su cabello que estaba suelto con gotas de sangre, lo recogió para hacerle una coleta y para culminar su toque final en todos sus crímenes, un tulipán violeta que simbolizaba el dominio que había tenido sobre sus víctimas. Claire estaba débil por la cantidad de sangre que estaba siendo expulsada de su cuerpo, tal razón fue la causa de no hacer ni un movimiento de hombros.
Nuestro asesino obliga a sus víctimas a seguir sus reglas para no caer en errores. Las cuales siempre recita:
1. No rogar
2. No hacer una estupidez
3. No tocarme
4. No intentar pedir ayudaLas implementaba como una excusa para dar
castigos desde una cortada hasta quemaduras de segundo grado, eso lo decidía el comportamiento que haya tenido la víctima en cautiverio. Siguiendo los pasos del asesino, terminó de chorrear la gasolina restante de los bidones, en especial en donde se encontraba Claire Monroe, la mencionada incrementó su llanto creyendo que retrocedería al asesino ¡que ilusa!El asesino seguía siguiendo su plan aseando el lugar para no dejar rastros de su existencia, colocó a Claire en el único lugar sin rastros de gasolina. Algo que caracteriza a este individuo es que siempre guarda algo de sus víctimas por lo que le dice a la chica con un papel y bolígrafo en mano— quiero que escribas una carta a tus padres con tu firma, ahora mismo.
La chica desviaba la mirada, se sentía perdida sin contar el dolor por sus heridas y el fuerte agarre de las sogas cada vez que se movía hasta el simple proceso de respiración se le dificultaba.
—No me hagas enojar—replicó él con la navaja en mano. Claire no ve otra opción que hacerle caso, le tranquilizaba que sus padres tendrán un contacto con ella por lo menos a través de sus letras. Les escribió lo mucho que los amaba, escribió palabras para sus amigos de Portland; su ciudad natal. Cuando acabó de escribir, le pasó el papel. Sus ojos poco a poco se estaban quedando sin vida, sin duda, le faltaba poco para fallecer.
—Te haré una oportunidad por ser una de las obedientes —pensó cuando encendía los fósforos para lanzarlos a la gasolina, las llamas surgieron bravas haciendo que la madera de la estructura ardiera y crujiera haciendo que el asesino escapara de la escena del crimen. — hasta luego Claire—dijo mientras miraba la casa que empezaba su devastadora destrucción, dejó la carta visible para las autoridades.
Recordándose de su promesa, llamó a las autoridades entonando una voz más grave para no ser descubierto, reporta el fuego y la posible víctima. Después de cortar se estaciona en una gasolinera para recargar el tanque, en el proceso observa las patrullas, camiones de bomberos a máxima velocidad para intentar salvarle la vida a Claire. Con su tanque lleno, siguió su camino hacia su siguiente destino. La enigmática y fría cuidad de Portland, Oregón.

ESTÁS LEYENDO
El juego macabro de un homicida
Mystère / Thriller¿Quieres unirte a mi juego? Solo debes cumplir con los requisitos...... Uno de ellos es ser mujer, con ese cumples la mayoría..... -se carcajea- solo bromeo, o tal vez no-sonríe coqueto. El juego empieza si llevas una C en tu lindo nombre.... ...