Matthew
En estos últimos días he tratado de estar bajo perfil, limitándome a solo ir al supermercado y la tienda de café de la esquina. La noticia de la muerte de Esther todavía sigue siendo un escándalo.
El servicio de limpieza del motel se encontró con una grata sorpresa "el cuerpo hediondo de Esther", según la declaración de la jefa de limpieza a los medios:
<< Los fines de semana son muy concurridos, por eso limpiamos los lunes y más por el hedor en ésta habitación que nos había reportado el encargado de vigilancia. El cuerpo fue encontrado por una de mis empleadas, específicamente en la habitación 012, la empleada entró y el olor le provocaron unas violentas náuseas, ella decidió encontrar el foco del hedor, al entrar al baño tiró un grito al cielo por ver a esa pobre chica en descomposición,
—que en paz descanse—simboliza una cruz. >>El pueblo al que pertenecía el motel, los pobladores se pusieron en alerta, incluso aumentaron el patrullaje hasta que la policía tuviera más evidencias.
Un sábado decido pasar por Rabino's completamente de negro con una gorra de los Yankees. Quería ver en carne propia el sufrimiento de la Rabino mayor, una que otra empleada se mostraba con los ojos rojizos de tanto llorar.
La tienda está envuelta en un aura de tristeza haciéndome sentir complacido. Cuando miro a otros extremos, me asombro ver la cantidad de personas tratando de obtener más información sobre la berrinchuda.
Las personas sí que son chismosas, se muestran interesados en comprar para que la señora Rabino afloje la lengua, es increíble como siquiera no pensó en cerrar la tienda en memoria de su hija. El interés por el dinero es más fuerte que el amor de madre, sin duda, de tal palo tal astilla.
Clara
No debe de alegrarme la muerte de nadie, pero todavía no descifro qué sentir. Cuando vi por los medios la muerte de Esther, no podía creerlo de la impresión. Desde que empecé a trabajar en Rabino ́s, siempre trataba de sabotear mi trabajo.
El día que conocí a Matthew había llegado a los límites de mi paciencia incluso había deseado que muriera en el momento en que tiró todas las cajas llenas de mercancía y sobre todo quería darle unos jalones a esas extensiones sintéticas , pero me contuve porque causaría automáticamente mi despido.
Aquel día hablé toda la noche con Zack e Izzy, les conté todo y especialmente de que conocí al chico que podría ser el nuevo del instituto.
—Tienen razón en una cosa, es guapo, pero es un poco tímido—dije coqueta
—Cuéntame más sobre él—responde Izzy emocionada.
—Pues, tiene el cabello por los hombros, no sabría decirles bien el color. Unos ojos negros que te pierdes en el vacío que muestran, una piel morena tersa y suave. Fue nuestro primer cliente del mes con una cifra superior al mínimo.
—Es todo un galán —dijo Zack echándose a reír.
—Cierto—secundo— Tengo la impresión de que todos seremos buenos amigos.
En los días póstumos de la muerte de Esther, mis compañeras y yo no sabíamos cómo actuar. La señora Rabino se mostraba contenta por todo el dinero que ha adquirido a costas de la memoria de su hija, todas estamos en desacuerdo, pero solo nos quedaba obedecer.
Lucia, mi compañera, era muy amiga de Esther. A cada rato, se largaba al baño a llorar, no podía creer que su amiga de varios años se había suicidado, se lamentaba no haber ido con ella al pub esa noche, ver a su madre haciendo esto le daba rabia, como que su amiga no valía nada.
Hoy Lucia está más molesta de lo normal, cuando nuestra jefa pasa por nuestro lado con unas facturas de las ventas de ayer, no pudo contenerse. Le pega una tremenda cachetada que todos quedamos estupefactos.
—Me da tanta vergüenza saber que usted era la madre de mi mejor amiga. Ver esta tienda abierta en primer lugar, pareciendo un circo con tantas personas locas por saber por qué Esther tomó aquella decisión. Mi querida amiga debe de estar revolcándose en este momento por considerarla a usted— la señala— ¡SU ÚNICA FAMILIA Y LUGAR SEGURO! — grita con lágrimas mojando su cara.
La señora Rabino nos mira y se larga a su oficina dando un portazo que retumba en las paredes del local. Algunos clientes se van y otros se quedan para seguir con su "compra". Siento que me miran y volteo encontrándome con Matthew en las afueras de la tienda; lleva una gorra de los Yankees, ¿será de Nueva York?
— ¿Estás nervioso? —hablo articulando cada sílaba para que pueda leerme los labios.
—Sal—responde tocándose el puente de la nariz. Sus acciones me resultan tan tiernas que deseo verlas todo el tiempo.
Afuera, lo encuentro secándose las palmas. — Pasaba por aquí y pensé en la amable chica que hizo mi estadía más amena.
—No seas fanfarrón— codeo su brazo.
Se queda mirándome unos segundos haciéndome sentir un poco cohibida, además de un vacío en el estómago, que no puedo comprender de que se trata.Matthew me levanta el mentón con sus dedos tersos, haciendo que nos miremos a los ojos. Será obra de lo maligno o de lo bueno, el floreciente cosquilleo, que me hace querer besarlo.
—Tengo que irme— dice mirándome intensamente.
Salgo de mi ensueño retrocediendo dos pasos para darle espacio. No recuerdo cuando nos habíamos acercado tanto que nuestras respiraciones chocaban.
—Fue un gusto verte Clara— besa el dorso de mi muñeca para luego alejarse. En el momento en que cruza la esquina lo pierdo de vista.
No sé qué tendrá este chico, sin duda, quiero volver a sentir ese cosquilleo.
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El juego macabro de un homicida
Tajemnica / Thriller¿Quieres unirte a mi juego? Solo debes cumplir con los requisitos...... Uno de ellos es ser mujer, con ese cumples la mayoría..... -se carcajea- solo bromeo, o tal vez no-sonríe coqueto. El juego empieza si llevas una C en tu lindo nombre.... ...