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Esa mañana, Jorge había despertado un poco más ansioso de lo normal. Por lo que apenas abrió sus ojos a las 7:00 am en punto, se dio una ducha, se cambió a un buzo, se lavó los dientes, y después limpió hasta la esquina más recóndita de su baño, dejándolo todo impecable y brillante.

Una hora después, salió del baño encontrándose con más desorden, lo que lo hizo exhalar irritado; Diego siempre era un desordenado. Y esa mañana, Jorge no estaba muy comprensivo

Las maleta grises de Diego estaban abiertas en el suelo sobre el piso alfombrado, por el lado de su cama, con ropa regada por todos lados.
Se veía muy horrible para los ojos del menor, a pesar que no fuera tan malo.

-Diego-lo llamó desde la habitación. De seguro estaría en la sala, tirado en el sofá comiendo basura en vez de un buen desayuno.

-¿Hm? -y sí tenía la boca llena de comida

-Ven, vamos a desempacar tus maletas.

-¿Desempacar?

Jorge exhaló

-Sí, Diego. Desempacar -masculló sin mucha paciencia-Te vas a quedar aquí un mes, así que veo inconveniente que estés sacando todo de las maletas y regando todo por el suelo.

Hay que volver a poner tus cosas en su lugar

-¿Es en serio? -sus miradas conectaron cuando Diego apareció en su campo de visión, apoyándose en el marco de la puerta con flojera, cruzado de brazos. Usaba unos shorts rojos y una camiseta crema sin logo--Y tú estando tan desesperado por botarme-bufó
una risa

Jorge desvió la mirada y se agachó en cuclillas para empezar a recoger las cosas.

-No seas tan dramático y ayuda. Yo ni siquiera debería estar haciendo esto por ti.

Diego quiso rechistar sarcástico, pero finalmente se desanimó por hacerlo y terminó ayudando a desempacar todo a regañadientes.




[...]




-Solo faltan los álbumes de fotos de tu mamá y abuela -anunció limpiándose el sudor el mayor-Esta en tu mochila, ya acabamos con eso y he-

-¿Aló? -Diego al parecer había tomado una llamada -Sí, soy yo... Oh, ¿por el permiso?
Sí... Claro, entiendo... ¿Cuando? ¿Ahora?- Jorge escuchaba expectante -Entiendo, estaré allí en quince minutos. Gracias - después de colgar, guardo su celular en su bolsillo.

No dijo nada y abrió la puerta del closet para empezar a sacar algunas prendas que recién
habían guardado.

-¿Qué? -Jorge esperaba una explicación. Diego empezó a quitarse la camiseta, cambiándosela a una menos hogareña bajo la atenta mirada del mayor.

-Me llamaron del centro de salud- avisó buscando pantalones -Aquellos con pase especial deben ir a hacerse la prueba molecular para descartar. La cosa ha empeorado, ya no hay más salidas ni con permiso.

-Oh, entiendo -asintió relajándose -El hospital es un foco de contagio. Tú... mmm...Solo cuídate mucho ¿sí? P-por favor...- bajó la cabeza.

Y Diego quiso hacer algo en ese momento; Jorge se veía tan vulnerable, tan pequeño, tan dócil, que controlar las ganas que tenía de apretujarlo entre sus brazos como antes, fue casi insoportable. Y por más que intentara ocultarlo, obviamente se notaba que estaba preocupado por él. Era imposible ser indiferente del todo después de tantos años juntos.

Diego mordió su labio inferior para suprimir una sonrisa.

-Bien.




[....]




 ☆Only |diorgeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora