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CAMILA

—¿me estás escuchando nena? —me interrumpe Julián mirándome con el ceño fruncido y yo le sonrió.

—Si tarado —le digo tomando mi café —si sabes que odio las mañanas.

Mentira. O sea si las odiaba, pero no era eso. Era la situación que había vivido ayer. Me había acostado con enzo. Se me había ido todo de las manos, y estaba muerta de miedo.

—Bueno pero ponele onda estás trabajando con la scaloneta —dice y yo le sonrío a modo de respuesta, tiene razón. Me apresuro por terminar rápido el desayuno sin encuentros de nadie, sobre todo con Enzo, esta situación me tenía muy ansiosa. Demasiado para mi gusto. ¿Que pasara ahora?
Me dirigo rápido a la oficina de tato a ver las fotos de ayer, y después de una larga charla donde me da algunos consejos pero sobre todo me felicita por las fotos que saqué, me comenta que hoy va a ser las fotos oficiales y que hay que ir llamando uno por uno para después subirlas a las redes con la camiseta oficial. Listos para el mundial.

Asiento ansiosa por la semejante responsabilidad y sobre todo por la confianza que me brindaron.

Camino a paso rápido mientras cambio los filtros de la cámara, y sin darme cuenta choco con algo o mejor dicho alguien, lisandro Martínez .

—Ay perdón —le digo a modo de disculpa. —no te vi te juro.

El me ayuda a recoger la cámara que por suerte no le pasó nada. —Tranqui, yo también venía en la mía —me dice sonriendo. — No te agradecí pro las Fotazas que sacaste ayer

Asiento tímida —No es nada —le digo —espero te hayan llegado con la calidad con la que las saque.

—Sisi nos la pasó tato, igual creo que deberíamos agregarte al grupo de WhatsApp así nos mandas directo, sino tenemos que estar rogándole al vago.

—Obvio si —le digo. —Por ahí si las pasas de WhatsApp a WhatsApp pierde la calidad y es una paja.

El se ríe —Amo tu tonada te juro.

—Eu vos también tienes tonada no sé qué te haces. —le digo conociendo perfectamente de donde viene.

—¿Me estuviste investigando? —me dice mientras me acompaña a mi cuarto. —Igual con orgullo porto mi tonada eh.

—Obvio, somos originales —le digo. —Gracias por la compañía y perdón de nuevo por el choque . —hablo mientras estamos en la puerta de la habitación.

—No es nada flaca, ah pásame el WhatsApp así te agrego al grupo. —me dice y yo procedo a mandarle mi número. Inevitablemente lo observo más de la cuenta y bueno, debo admitir que tenemos los jugadores más lindos.

—Por ahí te jodo por una que otra cosa de mi Instagram que soy medio lento con eso —me dice. Y asiento.

—A toda hora en todo momento —le digo haciéndole seña de capitán y el se ríe.

—¿A toda hora que? —interrumpe esa voz que no me dejo dormir ni pensar. Enzo está mirándonos fijo a ambos. Lisandro le sonríe a su amigo, mientras le da un suave golpe en el brazo a modos de juego.

—Cosas entre nosotros enzito, cosas de gente con tonada copada —le dice y yo me rio.

El me guiña un ojo y se aleja —Ya te agrego kuku.

¡Ay dios! Julián te voy a matar primer aviso.

—Hola no —me saluda enzo mirándome de pies a cabeza, haciendo que me sonroje y que piense en sus labios con los míos... en sus manos en mi cuerpo.. en todo de él.

FLASHES | Enzo Fernández.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora