CAPITULO SIETE

343 29 20
                                        

CAPITULO SIETE



USAGI



Mi plática con Kenji-sama duro hasta casi el anochecer.

Había descubierto muchas cosas el día de hoy.

Todo este tiempo me habían criado para ser la esposa de Endymion-sama.

A pesar de tener sentimiento por él, no podía aceptar los hechos tan crueles que me había estado ocultando.

Yo tenía las ilusiones de poder casarme con un hombre por amor.

Sabía que no podía casarme con el rey de este país, lo sabía. Pero en el fondo tenía la esperanza de conocer a un joven del cual enamorarme y que ese joven me amara de igual manera.

Pero ahora las cosas no serian así.

Aparentemente si me casaría, con él hombre del que estaba enamorada, pero ese hombre no me amaba a mí, solo me veía como moneda de cambio.

Aun así no entendía porque Endymion-sama me escogería a mí como su futura reina, ¿es porque me tenia lastima? ¿Acaso siempre supo de mis sentimientos por él y me tiene lastima?

No, Endymion-sama no es un hombre así de vil.

Hablar con Kenji-sama me tranquilizo, tengo que hablar con Endymion-sama correctamente y aclarar todo este asunto.

Quiero creer en él.

Cuando entro a mi habitación y enciendo las luces brinco asustada por su presencia.

-¿Te divertiste en compañía de mi Padre, Usa? –su voz es tan sombría.

¿Cómo sabia de que estaba con su padre?

Esto me recuerda a la vez que me atrapo después de regresar de la cuidad con Andrew.

-Endymion-sama.

-Saliste corriendo como alma en pena, ¿me odias tanto como en salir a buscar la compañía de otras personas?

Algo en su voz me pone los nervios de punta. ¿Sera su tono de voz?

-No, yo no...

-Te pedí que te quedaras a mi lado y lo primero que hiciste fue empujarme y salir corriendo. Eso me lastimo mucho Usa.

¿De verdad lo había lastimado? ¿Yo?

-Usted no me pidió quedarme. Solo dijo que yo era suya –respondí desviando la mirada.

Supongo que era ahora que tendríamos esta charla. No podemos aplazar más las cosas.

Es mejor quitar el curita de un solo movimiento. Dolería menos. Quiero saber que siente por mí, ¿me quiere o solo es algún tipo de lastima?

-Es lo mismo –me responde con un resoplido.

Por alguna manera, si resoplido me hace enojar.

-No lo es. No soy un perro que le puede dar órdenes y sumisamente acatarlas –me tapo la boca rápidamente, la frustración tomo control de mis pensamientos.

No puedo creer que lo haya dicho en voz alta.

-No te veo como un perro. Eres la mujer con la que quiero estar.

-¿Y porque no lo dice claramente? ¿Cómo espera que lo entienda? Solo fui criada para ser su esposa, ¿pero donde queda lo que yo quiero? ¿Ha pensado en lo que quiero? –le grito.

PRINCESA ATRAPADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora