Capítulo 7: Confesión

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#Narra Elizabeth

Lo que menos quería ahora mismo era estar en una fiesta y menos con Victoria pero bueno Rox estaba conmigo y lo que tenía claro era que no la iba a perder de vista en toda la noche por lo que fuera a pasar.

-Hombre Liz, se acercó Victoria a mí intentando abrazarme a lo que yo reaccioné echándome hacia atrás.

-No vuelvas a intentar abrazarme.

-Está bien, ¿quieres una copa?

-No ya estoy servida.

-Y tu... Bueno ¿y Rox?

-Está en el baño.

-Ah, cuando salga podéis venir al agua están haciendo una guerra de colchonetas o algo de eso.

-No creo, estaremos un rato y nos iremos, tenemos planes más importantes.

Menos mal que llegó Rox ya me estaba desquiciando.

-Rox, qué sorpresa, dijo dándola un beso en la mejilla.

Me sentó bastante mal y empecé a notar como el odio se disparaba por momentos y me pregunté qué me pasaba, hacía tiempo que no sentía celos de nadie pero ahora, ahora si alguien se acerca a Rox me descontrolo, necesito aclarar toda esta guerra interna conmigo misma y necesito hacerlo ya.

-Victoria, nos vamos. Cogí a Rox del brazo.

-Pero si acabáis de llegar.

-Te dije que teníamos planes.

-Me estás haciendo daño Liz.

No hice caso a las palabras de Rox, sólo me limité a alejarla lo más rápido que podía de ese lugar y meternos cuanto antes en el coche.

-¡Liz!

-¡Qué!

-¿No ves que me estás haciendo daño?

Miré su brazo y estaba rojo.

-Lo... Lo siento mucho Rox.

-Ya claro. Se metió en el coche dando un severo portazo.

El viaje se me hizo bastante largo ya que el silencio era bastante incómodo y era lógico que Rox estaba enfadada conmigo. Oh dios Liz, habías hecho daño a la persona que querías, qué estúpida eres.

Bajamos del coche y subimos a la habitación.

-Rox...

-No quiero hablar contigo Liz.

-Por favor escúchame.

-Ahora quieres que yo te escuche cuando tú casi me arrancas el brazo por no hacerlo.

-No, no fue mi intención. Victoria me puso de los nervios y cuando se te acercó fue peor.

-Y me puedes explicar por qué.

-Porque... Porque... (Vamos Liz dile lo que sientes por ella)

-Porque, qué.

-Te quiero Rox. (Las palabras se desvanecieron de mi boca y un temblor en todo el cuerpo se propagó, ¿desde cuando me había vuelto tan cobarde?)

-Có... Cómo has dicho.

-Que te quiero, desde el primer día que te vi en esa firma de autógrafos. Tenía miedo de lo que me estaba pasando porque nunca nadie me estaba cambiando como lo estabas haciendo tú, fíjate que hasta me he puesto cursi y eso no es lo mío, (reí de manera nerviosa). No soy buena con este tipo de cosas de sentimientos y eso pero te pido perdón por lo que te hecho, créeme que jamás te haría daño.

-Me gusta que seas un poco cursi la verdad, dijo mientras se acercaba poco a poco a mí.

-Pues a mí no me gusta nada, la sonreí mientras notaba sus labios muy cerca de los míos.

Nos fundimos en un beso lleno de necesidad y esa noche nos volvimos a entregar al amor y a la pasión y tenía claro que nadie me separaría de Rox. Si hiciera falta escalaríamos montañas, cruzaríamos mares pero siempre juntas.

La chica de la filaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora