Karasuno había terminado su entrenamiento y todos se encontraban cambiándose tras haber recogido sus cosas. Todos los jugadores se encontraban manteniendo una conversación a excepción de Kageyama hasta que Sugawara se le acercó.
— Oye Kageyama. Esas rodilleras parecen algo desgastadas. ¿No?— Le preguntó el colocador del tercer año algo preocupado, a pesar de saber que Kageyama podía jugar perfectamente incluso sin recurrir de ellas.
— Sí. Supongo que es hora de cambiarlas.— Comentó, aunque lo último era casi para sí mismo, supuso que su hermana se había olvidado de que ella se ofreció a comprarle unas puesto a que se lo dijo hace tres semanas.
Como era de noche y las tiendas estaban cerradas Kageyama tendría que ir solo, lo que no le importaba, pero debía admitir que le gustaba pasar tiempo con el capitán del Seijoh y quería volver a quedar con él por lo que supuso que podría pedirle quedar para que le acompañase.
Kageyama salió de la escuela superior con todo su equipo y se despidió de ellos en la salida. La casa del joven estudiante no estaba precisamente cerca, pero aprovechó ese tiempo para pensar en cómo escribirle a Oikawa que quería quedar con él al día siguiente.
Estuvo pensando durante unos veinte minutos qué le escribiría hasta que halló con un buen mensaje así que se detuvo a escribirlo en du teléfono para después enviarlo.
"Buenas noches Oikawa-san. Mañana a las cuatro iré a comprar unas rodilleras nuevas. ¿Quieres venir y que después pasemos algo de tiempo juntos ya de paso?"
Kageyama esperó un minuto y al ver que no había respuesta lo guardó nuevamente y continuó su camino a su casa. Una vez allí volvió a revisar el teléfono y vio que tenía un mensaje nuevo de Oikawa quien aceptó la invitación. Rápidamente le dio los detalles de la ubicación y hora.
Kageyama apagó el teléfono y fue a la cocina y se hizo la cena bastante ilusionado de haber quedado con su antiguo senior. El azabache nunca pensó que recuperaría el contacto con Oikawa, pero por ahora se alegraba de eso.
La noche para Kageyama pasó de manera tranquila y rutinaria, pero el día siguiente sabía que sería todo excepto tranquilo y rutinario por la visita de una persona bastante para él en esa noche.
Llegó la mañana y Kageyama se levantó y siguió su rutina de correr y después comer para después prepararse para salir y reunirse con un colocador al que llevaba años admirando.
Kageyama llegó antes de lo previsto al lugar acordado y su sorpresa fue ver a Oikawa también allí antes de lo que acordaron. Para el azabache fue algo extraño porque el mayor no tenía una buena reputación llegando a tiempo cuando se trataba de una quedada bien con Iwaizumi o bien con él.
— Pareces tan sorprendido de verme que da miedo Tobio-chan.— Dijo el castaño nervioso por la reacción de Kageyama.
Ese chico era bastante inexpresivo y serio, pero todavía habían algunos ligeros rasgos que no habían cambiado desde la escuela media como parpadear tres veces y echar un vistazo rápido a los alrededores para seguidamente volver a parpadear cuando estaba sorprendido.
— Llegaste más temprano de lo que esperaba.— Respondió Kageyama después de verificar que realmente Oikawa había llegado antes de la hora acordada.
— ¡Y tú también llegaste pronto!— Se defendió el estudiante sin entender a qué venía la sorpresa.
— Tú nunca llegas temprano. No conmigo.— Dijo Kageyama provocando que Oikawa recordara su mala fama.
Oikawa desde que conoció a Iwaizumi llegaba tarde cuando quedaban solo para molestar a su amigo de la infancia, pero el caso de Kageyama era bastante parecido debido a que antes lo hacía para no estar tanto tiempo con él por culpa de sus celos e inseguridades hacia el menor.
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Es amor
FanfictionOikawa Toru es el chico perfecto de muchas jovenes, carismático y encantador. Aunque lo que la mayoría no sabe es que es un chico muy inseguro. Después de tres años de haber superado sus problemas con Kageyama, el castaño volvía a sentirse abrumado...
