➪Capítulo 6

556 40 3
                                        

Porchay se sentía preocupado su marido no había llegado a dormir desde hacía dos días y tampoco respondía sus llamadas, suspiro no podía hablarle a su cuñado pues este lo regañaría.

-Mami, ¿A quien esperas?-Susurro su pequeña bebé mientras seguía jugando con su muñeca.

-A Tu papi bebé-Sonrío sentándola en su regazo para acariciar sus cabellos.

-Te refieres a Kim-Sonrío viéndolo-El no es papá solo es un hombre que viene y te grita cosas feas.

Me dolía el hecho de pensar que nuestra hija lo viera más como un extraño que como su padre, la puerta se abrió dejando ver a mi esposo, tenía muchas cosas que hablar con él o más bien cosas que reclamar así que lo tomé del brazo y me encerré con él en nuestra habitación.

-¿Donde estuviste?, ¡Sabes lo preocupado que estaba!-Bufe sentándome en la cama.

-Solo fueron dos días Chay, no es para tanto-Dijo quitándose sus zapatos.

-Sabes que me duele Kim-Dije y el me miró fijamente sabe que lo llamo por su nombre cuando ha cometido un error-Que la niña ya ni siquiera te extraña o te mira como su padre.

-¿Que dices?-bufo levantándose.

-La niña ya ni siquiera te recuerda o llora por tu ausencia, ¡sabes lo doloroso que es para mi!, ¿Donde esta el Kim que dijo que sería buen padre?.

Kim, tomó su cabeza entre sus mano en manera de frustración si Kim odiaba algo era ver a Porchay llorar y verlo preocupado.

-Lo siento, es solo que el trabajo me agobia demasiado-dijo parándose frente a él-Amor yo te prometo que vendré más temprano y los llevaré de paso ¿si?

-No lo prometas solo cúmplelo Kim-Bufo mirándolo fijamente, ambos sentían esa tensión no sexual simplemente esa atracción por querer besarse y darse algo de amor.

-Quiero besarte y hacerte mío esta noche, pero quiero estar un momento con nuestra hija también-Susurro Antes de hundirse en un beso lento y tierno.

Porchay asintió, la cena transcurrió lo más normal aunque hubo algunos cariños y caricias de por medio tanto como para su esposo como para su hija.

Ahí se encontraban ambos leyéndole un cuento para dormir a su pequeña, ella era un ángel una pequeña muy dulce.

Ambos se escabulleron en silencio dejando a un Sun profundamente dormida, para ellos la noche apenas empezaba y es que esa noche sus gemidos y jadeos demostraron lo mucho que se amaban.

Kim solo podía pensar en cómo haría que Porchay firmara él acta de divorcio.

Y Porchay solo podía pensar en que el amor de su marido había vuelto.

༄...𝐃𝐢𝐯𝐨𝐫𝐜𝐢𝐨 (𝐊𝐢𝐦𝐂𝐡𝐚𝐲)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora