Después de eso

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Yo ya no sé si os lo he contado,
pero la cabeza me duele de pensar
todo el tiempo en lo mismo,
en cómo me pudieron traicionar.

Y tras cinco años de ese día,
ese veintiséis de junio,
de ese maldito año dieciocho,
todo el rato sigue en mi vida.

No se me quita de la cabeza
ese acto tan zafio que sufrí;
ahora me es imposible sentir
por nadie ningún tipo de pena.

No niego que llevo cinco años
no solo a quien antes amé odiando,
también a mi familia, sangre se mi sangre.
No puedo dejarlo ahí en el pasado.

Es un acto lamentable,
desde entonces imperdonable
que mi corazón destruyeron
esos dos impresentables.

Hace cinco años me sacaron lágrimas;
no he conseguido pasar de página.
En el más temido demonio me he convertido;
desde entonces voy por sus ánimas.

Todo el tiempo que me quedé ahí tirado,
como un cuerpo sin vida, abandonado,
hizo que en mí una figura entrara;
un ente peligroso, demoníaco y perturbado.

Si tengo que compararme con un luchador,
entonces hubiera sido Finn Bálor,
por ser ese demonio despiadado
que solo busca a quien quiere causar dolor.

Y así estoy yo todo el rato
como en esa época desalmado,
tal como era ese Finn Bálor,
que con su demonio iba alternando.

Ahora pasé a ser más como mi favorito,
menos empático que Randy Orton,
pero con este demonio dentro sigo;
demonio que busca sangre para llevar consigo.

Lo Que Disfruto HacerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora